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El reto de la industrialización

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por: Danny Ronald Roca Jiménez *
El desarrollo económico de un país depende de diferentes factores entre los cuales tenemos: al proceso de acumulación de capital, al proceso de acumulación de conocimiento, sinergias entre el sector público y privado, todo ello se refleja en el proceso de industrialización.

El Glosario de conceptos políticos usuales de Eduardo Jorge Arnoletto, define Industrialización de la siguiente manera: “La industrialización es una parte o aspecto del proceso de modernización, y consiste en el conjunto de hechos y actividades por los cuales una sociedad de economía primaria (rural, extractiva) pasa a tener una economía secundaria (de transformación) y apunta a desarrollar cada vez más una economía terciaria (de comercialización y de servicios)…”.

La Constitución Política del Estado, en su artículo 319 establece que: “La industrialización de los recursos naturales será prioridad en las políticas económicas… La articulación de la explotación de los recursos naturales con el aparato productivo interno será prioritaria en las políticas económicas del Estado”.

En la actualidad el presidente Evo Morales, tiene la fuerte convicción de llevar a Bolivia a un proceso de industrialización. Es así que empezamos a incursionar con proyectos tanto en el área de los hidrocarburos como en el sector minero; por primera vez, nuestro país apoya decididamente el proceso industrializador con créditos que otorga el Banco Central de Bolivia (BCB) para lograr éste objetivo.

Bolivia al ser productor de hidrocarburos, busca formas de generar valor agregado a los productos hidrocarburíferos básicos, con el objeto de obtener productos procesados como plásticos, fertilizantes, etc. En este sentido, el Estado Plurinacional de Bolivia, a través de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), pretende incursionar en la petroquímica básica e intermedia.

La petroquímica constituye una de las industrias que más contribuye al proceso de desarrollo de un país debido a su efecto multiplicador, desde la simple comercialización de sus productos y derivados, pasando por la cadena petroquímica de transformación, hasta introducirse en todas las demás industrias y cadenas de productos manufacturados.

La industria petroquímica puede clasificarse en tres grupos principales (ver gráfica):

(ver gráfica en pdf anexo en: http://www.la-epoca.com.bo/portada/1436317525/digital/#/21/zoomed).

• Petroquímica Básica

• Petroquímica Intermedia

• Petroquímica Final

El desarrollo de la industria petroquímica, abre la posibilidad de implementar cadenas productivas, en términos de Hirschman eslabonamientos hacia adelante y hacia atrás. Hirschman definió los eslabonamientos como “Secuencia característica, más o menos imperativa, de decisiones de inversión que ocurre en el proceso de industrialización y desarrollo económico”. En otros términos, son actividades que dependen unas de otras, nos ayudan a entender cómo una cosa conduce a la otra. Respecto a los eslabonamientos hacia atrás, son estímulos que da el bien terminado hacia las materias primas o insumos para obtener éste bien final. Los eslabonamientos hacia adelante, son estímulos que emite un bien terminado para obtener otro bien en base al primero. Estos eslabonamientos generan impactos sobre la producción, el ingreso, el empleo en industrias conexas, oferentes o demandantes de la industria.

En el entendido que Bolivia ingresa a un proceso industrializador con los consecuentes beneficios de este lleva, los eslabonamientos hacia adelante, aportarán valor agregado en la industria petrolera y petroquímica, diversificarán la producción, lo cual influirá en el hecho que podamos ser menos propensos a las fluctuaciones de precios internacionales de los commodities. Los productos procesados tienen precios más estables en relación a los precios de los hidrocarburos básicos (materias primas). Es así que, a nivel internacional, con el descenso actual del precio del petróleo, se reconfiguró los costos de producción de los plásticos. Por tanto, si bien los precios de los productos petroquímicos también descendieron, el descenso fue marginal en comparación con el del petróleo (insumo básico), obteniendo los productores petroquímicos un mayor margen de ganancia.

Entre los proyectos petroquímicos previstos en el corto plazo en Bolivia tenemos a la Planta de Amoniaco y Urea, que según declaraciones del Ministro de Hidrocarburos – Luis Alberto Sánchez, entrará en la fase de operación el segundo semestre del 2016 suministrando urea como fertilizante.

 

Los fertilizantes son necesarios para acelerar el crecimiento de los productos agrícolas, y responden al problema planteado por Malthus “La Población sin límite crece geométricamente mientras que los alimentos crecen aritméticamente”, es por éste motivo que se requirió técnicas para poder acelerar la producción de alimentos, ello es producto de la utilización de diferentes factores entre ellos los fertilizantes.

 

Por otra parte, en Bolivia a la fecha no se identifican mecanismos para poder realizar encadenamientos hacia adelante derivados de la industria petroquímica (cadena principal). La producción agrícola requiere de una compleja combinación de fertilizantes, requiere Urea (nitrógeno), fósforo y potasio, estos elementos son los principales nutrientes vegetales y las plantas los requieren en grandes cantidades para su desarrollo. Bolivia se convertirá en importante productor y exportador de urea siendo una oportunidad trascendental que se empiece a pensar en la producción y exportación de fósforo y potasio, para poder contemplar una integralidad en la producción y exportación de fertilizantes.

 

A su vez, en el largo plazo tendremos al complejo petroquímico de propileno y polipropileno, luego de la construcción de éste complejo seremos capaces de producir diferentes tipos de polímeros que podrán ser usados en procesos industriales para obtener productos de consumo final (encadenamientos hacia adelante), éste proceso puede ser llevado a cabo a través de empresas privadas sean grandes, medianas o microempresas, para lo cual será necesario que el Estado realice diferentes inversiones complementarias, tanto en la infraestructura caminera, energía eléctrica, provisión de diferentes tipos de servicio, etc.

 

Bolivia debe pretender alcanzar no sólo la extracción y procesamiento simple de recursos naturales, sino la aceleración de las múltiples actividades que tienden a aglomerarse en torno a dichos recursos, el crecimiento y desarrollo del país, dependerá de la velocidad con la que aprendamos a industrializar nuestros recursos naturales.

 

La industria de la petroquímica puede convertirse en un enlace entre el sector generador de excedente (a cargo del Estado) con el sector privado generador de empleo, con ésta articulación la matriz productiva planteada en el Plan Nacional de Desarrollo sienta su fortaleza y se convierte en el eje fundamental del desarrollo del país.