Historia

Cinco recetas con aguacate

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En estos días son muchas las peticiones de algunos lectores y trataré de complacerlos dentro de mis posibilidades, en realidad son sugerencias muy bien aceptadas. Hoy trataré sobre el aguacate, como me solicitó “Preocupada”, quien me pidió que hablara de las propiedades que tiene este fruto, así como los beneficios para la salud y sus diferentes usos, tanto en la cosmetología como en la cocina.

Buscando en la literatura, encuentro este fragmento que sobre el aguacate escribió, en su libro Imagen y posibilidad, José Lezama Lima:

Los cronistas del aguacate llaman pera, sorprendidos de esa mezcla de almendra y de pera, de aceite y de misteriosa linfa. Don Juan Montalvo le llama con desdén carne de perro vegetal y la rehúsa en sus banquetes. Qué horror. Deslumbra tanto como la piña, aunque su carne es muy a lo humano. Gran asimiladora de la lluvia, la piña se le adelanta por su absorción del rocío del amanecer. Pero hay un rocío de la medianoche, casi lluvia de caladillo, que parece irle derechamente a la entraña del aguacate. Esta natural retorta de almendras, regala todos los días de medio año, el puré cotidiano de lo maravilloso incorporado.

(“Corona de las frutas”. En Imagen y posibilidad, página135)

Este fruto, en forma de pera, tiene una masa deliciosa al paladar, untuosa y nutritiva. Puede ser de diferentes formas y variedades, capaz de encontrarse durante todo el año, de acuerdo al país o región.

Su masa amarillo-verdosa, con gran contenido de grasa, muy apreciada tanto para la industria de los cosmético o la culinaria. Su aceite es tan apreciado como el aceite de oliva con bajo o nulo contenido de colesterol. Además, contiene vitaminas A, C, E, y minerales como  potasio, calcio, magnesio, fósforo, hierro, cobre y cinc.

Entre sus beneficios tenemos:

  • Es una excelente mantequilla vegetal.
  • El aguacate carece de colesterol, por lo que es adecuado para prevenir la aterosclerosis y enfermedades cardiacas. Reduce el colesterol.
  • Es una fuente de energía y ácido fólico.
  • Su contenido de vitamina A fortifica la piel.
  • Debido a su contenido de ácidos grasos es un regulador del sistema  nervioso, ayuda en casos de estrés tanto físico como mental.
  • Protege la visión y reduce el riesgo de desarrollar cataratas.
  • Ayuda a mantener la piel sana, sirve para tratar quemaduras, dermatitis y ayuda a prevenir las arrugas.

Consejos desde el recuerdo:

Cuando era niña y el pelo tenía aquellas horribles horquetillas por tanto sol, y había aguacates maduros en la casa, lo hacían una papilla y lo untaban en la cabeza, luego lo retiraban con abundante agua y lavaban la cabeza, quedando el pelo suave y con brillo.

Cuando regresábamos de la playa o el río y la piel estaba irritada por el sol, se preparaba una papilla con el aguacate y se aplicaba en la cara, la espalda y todas las parte dañadas.

También se emplea junto con aloe para hacer una mascarilla para mejorar el rosto y evitar arrugas.

A su vez, es muy frecuente emplearlo para adornar algunos platos.

También se pude comer como si fuera una guayaba, con sal.

Durante un tiempo los trabajadores de obras públicas y la construcción comían timbas de pan con aguacate para alimentarse, ya que esto le proporcionaba alimento y fuerza para la faena.

Mantequilla de aguacate

Mantequilla de aguacate. Foto: Rossgastronomica.

Ingredientes (varios servicios):

Un aguacate maduro, 1 cucharada de aceite, 1 cucharadita de jugo de limón o naranja y sal a gusto.

Preparación:

Ponga la masa del aguacate en un tazón y aplástelo hasta obtener un puré, agréguele el aceite, el limón o naranja, sal. Mézclelo todo bien hasta obtener una pasta homogénea. Listo para untar en tostadas o galletas.

Puede, si lo desea, usar un procesador y poner todos los ingredientes y batir hasta obtener una mezcla homogénea.

Guacamole

Guacamole. Foto: Una receta.

Ingredientes (4 servicios):

Dos aguacate, 1 cebolla mediana, ½ mazo de cilantro, 1 ají, 2 dientes de ajo, 2 tomates verdes, 1 tomate maduro, 1 limón, pimienta negra molida y sal a gusto.

Preparación:

Saque las cáscaras y las semillas y pique en pedazos los aguacates. Limpie y pique  bien fina la cebolla. Lave y pique bien fino el cilantro. Lave y pique en tiras finas el ají. Limpie y macere los ajos. Lave y pique en dados bien pequeños los tomates verdes. Lave  y pique en tiras finas el tomate maduro.

Ponga en la batidora los tomates verdes, la cebolla, el cilantro, el ají y los ajos. Bátalos. Añada los pedazos de  aguacate y vuelva a batir.

Vierta el batido  en una fuente. Agregue el zumo  del limón y los tomates maduros. Mezcle y sazone  con pimienta y  sal.

Pasta para bocaditos de aguacate

Ingredientes (varios servicios):

Un aguacate mediano, 1 queso crema (si lo tiene),  2 dientes de ajo, 1 ají, 2 cucharadas de mayonesa, 1 cucharadita de mostaza, comino y sal a gusto.

Preparación:

Limpie y macere hasta que quede una pasta los ajos. Limpie, lave y pique en tiras bien finas el ají.

Limpie y extraiga la pulpa del aguacate, póngalo en un tazón y aplástelo con el tenedor hasta que quede un puré. Añada el queso crema, la mayonesa, la mostaza, el ají y el ajo.

Mezclado todo, añada el comino y la sal, puntéelo bien. Mezcle bien hasta lograr una pasta homogénea y deje que  repose en frío durante media hora.

Croquetas de aguacate

Croqueta de aguacate. Foto: Dietfarma.

Ingredientes (varios servicios):

Tres cucharadas de mantequilla, 6 cucharadas de harina de pan, 1½ taza de caldo, 1 cucharada de vino seco, 1 taza puré de aguacate, 1 tazas de pollo desmenuzado o un paquete de perritos, 2 huevos, 1 taza de pan rallado o galletas molidas, aceite el necesario, pimienta y sal a gusto.

Preparación:

Mezcle la harina con el caldo, la sal y la pimienta, que quede bien mezclada sin grumos.

Ponga una cacerola a la candela con la mantequilla a derretir, adicione poco a poco la mezcla sin dejar de moverla con una cuchara de madera hasta que espese y  quede una crema que cuando se mueva se vea el fondo de la cacerola, agregue el vino seco, la pulpa de aguacate, la carne a emplear.

Mézclelo todo  y viértalo en una fuente. Guárdela en el frío para reposar.

Pasado el tiempo saque la fuete y con una cuchara tome porciones de la masa, dele forma de croqueta. Luego pásela por huevo batido y el pan rallado o la  galleta molida. Ya moldeadas, déjelas reposar durante 10 minutos antes de freírlas en aceite bien caliente.

Aguacate relleno con pollo y frutas

Aguacate relleno con pollo y frutas. Foto: Todo Cuba.

Ingredientes (4 servicios):

Dos aguacates, 1 taza de dados de pollo cocidos,  2 ruedas de  piña, 1 cebolla, 2 dientes de ajo, 1 ají, ½  taza de mayonesa, 2 cucharadas de catsup, 1 pepino encurtido o cualquier otro encurtido, 1 cucharadita de perejil, pimienta y sal a gusto.

Preparación:

Lave y pique a la mitad los aguacates, no le saque la cáscara y póngalos en una fuente llana.

Limpie, lave y pique la piña en dados pequeños. Limpie y pique bien fina la cebolla. Limpie y macere los ajos. Limpie, lave y pique en tiras finas el ají. Pique bien fino el encurtido que utilice.

Ponga en un tazón los dados de pollo y los de la piña, la cebolla, los ajos, el ají, la mayonesa, el catsup y el encurtido. Mézclelo todo y puntéelo con sal y pimienta. Déjelo en reposo unos minutos.

Luego tome porciones de la mezcla y colóquela sobre el centro de los aguacates y polvoréele el perejil por encima. Póngalo en el frío hasta llevarlo a la mesa.

Sabor y Tradición: Cuatro recetas con guanábana

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La derramada guanábana

La guanábana, gorgona sin misterio, chorrea nectarillos y hormigas. Ascendió bondad albina, mariscala azucarada, basta ya el rasguño para limpiarle la corteza. Apunta el cronicón: “aunque un hombre se coma una guanábana de estas, que pese dos o tres libras y más, no le hace daño ni empacho en el estómago”. Aquí al horno de las transmutaciones pudo llevar la pulpa azucarada al mismo Pegaso sanguinoso, aumentó el horno porque se lanzó en combustión la misma cabeza de árbol, hablando con una vocecilla de alquimia dulzaina, terrón por lo melosa.

“Corona de las frutas”. En Imagen y posibilidad. Pág. 139

Quise empezar este trabajo haciéndole honor a una de las figuras más polémicas de la literatura cubana, José Lezama Lima, en el 45 aniversario de su desaparición física. Un escritor que reflejó la cocina cubana y el comer del cubano a través de su obra, de quien tomo la referencia que hizo a la guanábana.

En el trabajo de la semana pasada la lectora Gricelia Pastrana me pedía que hablara sobre la guanábana, fruta por la que siento gran predilección; jugosa y con sabor agradable. Siempre en mi casa allá en el campo —como muchos me dicen y yo muy orgullosa de ser guajira— mi papá tenía sembrada en el patio. ¿Qué fruta no tenía él? Creo que de ahí mi preferencia por mi carrera.

Muchos son los mitos sobre esta fruta, en efecto siempre se decía que era muy fría y no la dejaban comer y tomar la rica champola cuando teníamos catarro y asma mucho menos. En realidad cuando nos llevamos un pedazo de guanábana madura a la boca, nos da esa sensación de frescor agradable. Pero como se dice,  más sabe el diablo por viejo que por diablo, quizás nuestras abuelas tenían razón, son muchos los recuerdos y remedios que ellas guardaban con sus experiencias.  Sin embargo, vemos cómo el té que se hace de sus hojas es beneficioso para el asma y enfermedades bronquiales.

La guanábana es una planta tropical originaria de Suramérica, de nombre taíno, cuyo fruto comestible es muy preciado, conocido además por graviola, guanábano, catuche, catoche, anona de México, anona de la India, en dependencia del lugar o país.

Desde el Perú prehispánico se ha empleado en padecimientos como la diabetes, raquitismo, indigestión, parasitismo, entre otras. Tiene propiedades como insecticidas, antioxidantes, astringentes, depurativas y digestivas.

Desde 1940 se estudia esta planta, tanto sus beneficios para la salud como insecticida, con grandes resultados. Según estudios realizados permite la eliminación de los ácaros causantes del asma y enfermedades bronquiales.

Más recientemente se ve a la guanábana con poderes antioxidantes, cuyas propiedades van más allá en la cura y el tratamiento del cáncer, ya que contiene una sustancia llamada acetogeninas que inhibe de forma selectiva el crecimiento de las células cancerígenas y las células tumorales, convirtiéndola en un antitumoral natural, y un aliado en la lucha contra el cáncer.

En la medicina tradicional es empleada tanto el tallo, la raíz, las hojas como el fruto, pero su mayor concentración de principios activos se encuentra en las hojas. Es muy usada para aliviar problemas digestivos, dolor, hipertensión arterial, inflamación, tos y asma, entre otras dolencias, como hemos señalado anteriormente.

Puede consumirse de diferentes formas, ya sea la masa del fruto congelada como cápsulas, postre, jugos y tés. El té mejora las funciones hepáticas, las pepas secas se emplean en comunidades nativas para el manejo de la malaria y otras parasitosis, su fruto es astringente en caso de diarreas y para bajar los niveles de colesterol. Su corteza se emplea para bajar los niveles de glicemia regulando el azúcar en sangre.

Entre los beneficios que aporta a la salud tenemos que mejora la digestión, favorece el sistema nervioso, aumenta la energía, es buena para evitar las hemorroides y alivia el dolor, ayuda a prevenir la osteoporosis, previene las infecciones bacterianas, entre otras.

Pero todo con cordura y consultar a su médico.

Hoy les traigo té de guanábana, champola de guanábana, horchata de guanábana, dulce de guanábana y como complemento les propongo sopa de plátano y bolas de plátano. Espero sean de su agrado.

Té de guanábana

Té de guanábana. Foto: La vida lucida.

Ingredientes (varios servicios):

Seis hojas de guanábana secas y 1 litro de agua hirviendo.

Preparación:

Ponga a la candela un recipiente con el  agua y cuando rompa el hervor, agregue las hojas secas, tápelo y déjelo en reposo unos 10 minutos y listo.

Champola de guanábana

Champola. Foto: Sinergia nutricional.

Ingredientes (4 servicios):

Una guanábana, 1 litro de agua, una pizca de sal y azúcar a gusto.

Preparación:

Lave la guanábana, pélela y extráigale la pulpa y póngala en un recipiente. Añádale el agua, la sal y el azúcar y bátala bien a mano, hasta que quede todo mezclado. Póngala a enfriar. Sírvala en vasos.

Horchata de guanábana

Ingredientes (4 servicios):

Una guanábana, 1 lata de leche condesada, 2 tazas de agua, una pizca de canela y agua.

Preparación:

Lave la guanábana, pélela y extráigale la pulpa. Póngala en un recipiente, añádale una taza de agua y mézclela bien a fin de que suelte todas las semillas.

Póngala en el vaso de la batidora, añádale el resto del agua, la leche condesada y la canela. Bátala bien y pase la mezcla por un colador. Sírvala bien fría en copas.

Dulce de guanábana

Dulce de guanábana. Foto: Mapio.

Ingredientes (4 servicios):

1 guanábana grande, 2 tazas de azúcar, 2 tazas de agua y 1 rajita de canela.

Preparación:

Lave la guanábana, extraiga la masa y, si lo desea, quítele las semillas. Ponga al fuego una cacerola con el azúcar, el agua y la canela para hacer almíbar; cuando comience a espesar agregue la masa de la guanábana y mezcle con cuidado. Deje que espese a su gusto. Bájelo y déjelo enfriar

Sopa de plátano

Sopa de plátano. Foto: Sabor gourmet.

Ingredientes (4 servicios):

Cuatro tazas de caldo o agua, 1 taza de fideos, 2 plátanos verdes, 1 cebolla, 4 dientes de ajo, 1 ají, 1 hoja de culantro, aceite, el necesario, pimienta y sal a gusto.

Preparación:

Pele y corte los plátanos en trozos para hacer tachinos o tostones. Limpie y pique la cebolla en ruedas finas. Lave y pique el ají en tiras finas. Limpie y macere  los dientes de ajo. Lave la hoja de culantro.

Ponga a la candela una cacerola con aceite y agregue los trozos de plátanos, cuando estén, sáquelos, escúrralos y haga los tachinos o tostones. Resérvelos, no los pase más por aceite.

Ponga una cacerola a la candela  con el caldo o agua, la hoja de culantro, la cebolla, el ají,  los ajos, los tachinos, puentéelo de pimienta y sal. Déjelo durante 5 minutos a la candela. Luego añada los fideos y deje 10 minutos más hasta que los fideos estén.

Nota: Si quiere,  en vez de hacer los tachinos o tostones, cuando ponga la cacerola a la candela ralle los plátanos por la parte más gruesa del rallador y deje que se cocinen los 5 minutos y el resto lo hace igual.

Bolas de plátano rellenas

Bolas de plátano rellenas. Foto: kiwilimon.

Ingredientes (4 servicios):

Seis plátanos maduros, 1 taza de picadillo o queso rallado (del que disponga), ¼ taza de harina y aceite el necesario para freír.

Preparación:

Lave, pele y pique los plátanos en ruedas chanfleadas. Ponga una cacerola a la candela con el aceite, cuando esté caliente, agregue los plátanos y fríalos. Cuando estén, escúrralos y póngalos en una fuente, aplástelos con un tenedor, tome porciones y rellénelas,  haga una bola, pásela por harina y póngalas en una fuente hasta que termine.

Ponga de nuevo la cacerola con el aceite a la candela y pase de nuevo las bolas de plátanos rellenas para dorarlas, sáquelas, escúrralas y sírvalas inmediatamente.

Mujer cubana, más especial que el mismísimo Período. Aniversario 61 de la FMC.

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Cuando Fidel, luego de minutos discursando exclamó: “¡Patria o muerte! ¡Venceremos!” y dio unos pasos de retirada, todos pensaron que había culminado su alocución, pero de pronto regresó a los micrófonos.

“Les iba a decir que cuidaran la ropa para el Período Especial, porque a los mejor también tenemos que reducir considerablemente esos artículos, produciríamos solo para los muchachos, para los que nacen, para los que crecen (…) Estoy seguro de que pasan cinco años en un Período Especial y nos reunimos, y ustedes vienen tan elegantes y tan bellas como han venido esta noche”.

Mientras esto sucedía en el Palacio de las Convenciones de La Habana, en la clausura del V Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas, el 7 de marzo de 1990, en ese tiempo mi madre llevaba una niña hacía dos meses en el vientre y cuidaba de su primogénito de ocho años, su esposo y los quehaceres hogareños.

No, mi mamá no estuvo presente allí cuando Fidel en acto de confianza y elogio a la capacidad de resistencia de la mujer cubana, -creo yo- concluyó con aquellas palabras. Pero ella, y en general, las féminas de esta Isla, tuvieron que seguir el sabio consejo de “cuidar la ropa” y hasta aprendieron a “hacer magia”, un arte que se convirtió en práctica cotidiana en las más diversas áreas de la vida del cubano, para poder sobrevivir a la caída del campo socialista y a las medidas de asfixia de los vecinos del norte.

Quizás usted no lo vivió, pero probablemente de a oídas, -al menos-, sí conoce anécdotas icónicas de los años noventa en Cuba, como la del bistec de toronja, las bicicletadas diarias y quilométricas, los tenis “chupameao”, los trueques de artículos por comida, el jabón “angolano” y otras tantas que aún persisten en la memoria de este pueblo, en especial de las mujeres cubanas, que como dijera Fidel, en aquellas especiales circunstancias llevaron el peso fundamental de los sacrificios.

Mujer cubana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Tanto así que, han pasado casi dos décadas, pero Cari no puede deshacerse de la costumbre de “guardar pa´ cuando la cosa esté mala”, sobre todo, jabón y detergente; porque dice que mucho tuvo que lavar con maguey, y fregar solo con agua caliente, y hasta bañarse con «jabón angolano» (te echas agua y te lavas con la mano), mientras fantaseaba con la espuma que no existía en su cuerpo.

La maña de Martica es otra, aunque actualmente tiene de cuanto aparato eléctrico existe para cocinar y gas de balita además, no se deshace de su fogón de leña por nada del mundo. “Que va´, cocinar con leña no es fácil, pero cuando el Período Especial, que lo que había era ‘alumbrones’, esa fue mi salvación. Gracias a eso, mis hijos nunca se quedaron sin comer. Hasta los zapatos yo le pintaba a los muchachos con el tizne de los calderos”, cuenta con cierto agradecimiento de la vida.

A las veinteañeras, entonces, Yaquelín y Deisi, la necesidad las obligó a cargar del campo para la ciudad y de la urbe para la campiña. Se quedaron con esa manía. Las amigas inseparables llevaban, cada una, un racimo de plátano ‘burro’ u otro producto agrícola en las parrillas de sus bicicletas hasta el pueblo, -a unos 20 kilómetros- y allí intercambiaban sus ofertas por otras que necesitaban y que les ofrecían los citadinos.

Las muchachas se envalentonaban y también hacían algún viajecito a la Habana. “Por supuesto que no en bicicleta, íbamos en carro y llevábamos de cuanto Dios creó, (así resumen la variedad de productos agropecuarios que transportaban) y traíamos cosas que escaseaban aquí en el batey: jabón, ropa, zapatos; lo que apareciera».

Entre las intrépidas también estaba Estrella, que en esos años se convirtió en una cocinera muy eficiente e innovadora. Según cuenta, cogía aquel picadillo que repartían en la casilla con olor y sabor a ‘no sé qué’, lo sazonaba con el condimento que tuviera, lo metía en una media, lo cocinaba a presión, rezaba mientras la olla hacia su parte y en unos minutos lograba una especie de embutido casero, agradable al paladar.

A lo que ella le pusiera cabeza, lo mejoraba: croqueta, fufú, harina de maíz, arroz precocido… Si hasta bistec de toronja hizo. Pelaba la fruta, adobaba la corteza y luego la freía con enjundia de gallina. Mas, la especialidad de Estrella era que no negaba sus recetas, las compartía con todas sus amigas y conocidas para que ellas también mejoraran el menú que darían a sus familias

.Mujer cubana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujer cubana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

En este grupo de féminas valiosas de la década del noventa, está Rebeca, que  cosió, remendó, zurció y remodeló ropa de todo el vecindario, a cambio, casi siempre, de unas “Gracias, Rebe” salidas de las mismísimas entrañas, porque pasaron algunos años sin que se vendiera en el país vestuario para los adultos. ¡Qué costurera!, hacía mochilas y tenis de tela con suelitas de goma de tractor (llamados chupameao) para que los niños fuéramos a la escuela. De pronto un vestido se convertía en una saya y una blusa, o en un «short», y el sobrante lo hacía una trusita para el pequeño de la casa o un pañuelito para la abuela.

Miles y miles de amas de casa, estudiantes, obreras y profesionales cubanas que cumplieron con el deber en condiciones especiales, y no en el término feliz de la palabra. Muchachas que pasaban meses en una beca sin ir a sus casas, porque era preferible pasar hambre que aventurarse a un viaje distante sin disponibilidad de transporte. Técnicas y especialistas de fábricas e instituciones que se las ingeniaban para hacer el trabajo, porque producir era la única vía de que Cuba saliera adelante. Maestras que además de enseñar a sus alumnos las materias, los inspiraban a ser hombres y mujeres de bien, y a la hora de la merienda, el niño que no había llevado alimento, también comía. Doctoras que curaban más con el afecto que con los escasos medicamentos. Madres que encaminaban a sus hijos a golpe de sacrificios.

Pasados los años, algunas llevan en sus cuerpos la marca imborrable de aquel “dichoso” período. Líneas que marcaron el rostro prematuramente. Hipertensión, diabetes y otros trastornos alimenticios, merecidísimos, pues no eran tiempos de elegir nada, mucho menos qué comer. Delgadez y musculaturas heredadas del ejercicio físico cotidiano: bicicleta en loma y llano, caminatas de kilómetros y millas… En otras féminas, la época traspasó la piel. Nervios y emociones que no lograron el equilibrio necesario en tiempo de crisis. Desde entonces se enajenaron de sí y del mundo.

Sin embargo, hubo quienes inmersas en la penuria de los interminables días, meses y años, a veces, -sin saber cómo-, recogían sus pedazos y se rehacían para seguir adelante. De estas, hoy día, existen incluso las que rememoran experiencias de esa etapa, en busca de la esperanza y el coraje precisos para enfrentar las dificultades de la cotidianidad; y otras que no recuerdan parte de ese pasado, porque un día decidieron salvarse del dolor que les causaba, olvidándolo.

Gracias a muchas Cari, Martica, Yaquelín, Deisi, Estrella, Rebeca y otras tantas féminas cubanas, que en aquellas dificilísimas circunstancias llevaron la parte más dura de los sacrificios, fue que las banderas revolucionarias no se plegaron. Ellas, además de “hacer rendir” el alimento, el jabón, la ropa, el cariño; hicieron rendir (fructificar, multiplicar, aumentar, acrecentar), la resistencia de un pueblo entero.

Por ello, si un día se instituyera un premio a la heroicidad y grandeza femenina, irrefutablemente habrá que nominar a la mujer cubana, y de forma excepcional, a las que vivieron la década del noventa en Cuba, pues fueron ellas más especiales que el mismísimo Período.Mujer cubana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujer cubana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.Mujer cubana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujer cubana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.Mujer cubana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujer cubana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.Mujer cubana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujer cubana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.Mujer cubana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujer cubana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.Mujer cubana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujer cubana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.Mujer cubana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujer cubana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.Mujer cubana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujer cubana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Sabor y Tradición: Salsa rosada, crema de zanahoria y mayonesa de aguacate

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Descansaremos un poco de las especias cultivables en nuestro huerto, jardines y patios, pero las retomaremos en otro artículo. Me pide una lectora recetas de salsas, en verdad soy poco amante a las salsas, porque me gusta cocinar de tal forma que lo que hago, ya sea una carne, perros o pescado, lo que sea, lo cocino en su propia salsa. Pero no quita que, en ocasiones para acompañar algo frito o unas simples tostadas, las haga.

En la época de tomate es muy frecuente que haga el puré y cátchup y lo guarde, también se pueden preparar otras salsas, así como sofritos y tenerlos guardados, bien envasados. Como era costumbre en la casa.

No olvido los mojos, que en muchas ocasiones se preparaban y se ponían en una botella para ser utilizados a gusto. Por no olvidar el que nos preparaban nuestros padres para llevar a las escuelas al campo y así darle un mejor sabor a la comida y tener presente el sabor hogareño.


Por último, terminaré hablando de la miel, hoy la propongo junto al limón, ese fruto tan útil en nuestras cocinas, gran aportador de vitamina C y que, en compañía de la miel, da ese sabor dulce-ácido o agridulce tan agradable al paladar. Además, les propongo mojo de perejil, mojo de orégano y comino, salsa rosada,  salsa habanera cruda, mayonesa de aguacate, crema de zanahoria, arroz frito y pollo salteado.

La miel con limón: Dos ingredientes de gran versatilidad empleados por el hombre en todo el mundo por sus propiedades para mejorar la salud, la piel y el cuero cabelludo. Unidos podemos potenciar sus efectos antioxidantes, antibacterianos y nutritivos.

Para bajar de peso y reducir grasa:

Ingrediente: Una cucharada de miel, 3 cucharadas de jugo de limón y agua.

Modo de uso: En un vaso ponga la miel, el jugo de limón y complete con agua al tiempo. Tómela en ayunas todos los días.

Para combatir afecciones de las vías respiratorias y catarros:

  • Receta No 1.

Ingredientes: Una cucharada de miel, 2 cucharadas de jugo de limón y agua  tibia.

Modos de uso: En una taza de café con leche ponga la miel y el jugo de limón, complete con agua tibia mezclándolo bien. Repite tres veces al día.

  • Receta No 2.

Ingredientes: Cuatro cucharadas de miel, 4 cucharadas de jugo de limón, 1cucharada de ralladura de jengibre y 1 litro de agua.

Modo de uso: Ponga a hervir el agua, cuando rompa el hervor agréguele la miel, el jugo de limón y el jengibre. Tápelo y déjelo reposar. Tome varias veces al día.

  • Receta No 3.

Ingredientes: Dos cucharadas de miel y 1 limón.

Modo de uso: Lave el limón,  extraiga el jugo y caliéntelo. Mézclelo con la miel y tome sorbos varias veces al día.

  • Receta No 4.

Ingredientes: Una cucharada de miel y ½ cucharadita ralladura de eucalipto.

Modo de uso: En una taza de café ponga la miel y añada el eucalipto, mézclelo bien y tome varias veces al día para aliviar la tos.

Mojo de perejil

Mojo de perejil. Foto: ABC de recetas.

Ingredientes:

Ocho dientes de ajo, ½  taza de aceite, ½  taza de vinagre, 1 cucharadita de comino, 1 mazo de perejil, pimienta y sal a gusto.

Preparación:

Lave, limpie y pique bien fino el perejil. Limpie los ajos. En un mortero o procesador eche los ajos, el comino, el perejil y la sal, macérelo o bátalo bien hasta obtener una pasta. Ponga la pasta en un recipiente de cristal, añada el  aceite y el vinagre, mezclándolo todo bien. Puntéelo de sal y pimienta. Guárdelo en el frío hasta ser usado.

Mojo de orégano y comino

Mojo de orégano y comino. Foto: Cocina delirante.

Ingredientes:

Ocho hojas de orégano, 6 dientes de ajos, 1 taza de aceite, ½ taza de vinagre, 1 ají pimiento verde, 8 ramitas de perejil, 1 cucharadita de comino, pimienta y sal a gusto.

Preparación:

Limpie, lave y pique fino el orégano y el perejil. Limpie los ajos. Limpie, lave y pique en tiras finas el ají.

En un mortero o procesador ponga los ajos, el perejil, el ají, el comino, el orégano y la sal. Macérelo o bata hasta obtener una pasta. Páselo para un recipiente de cristal, añada el  aceite, el vinagre, mézclelo bien. Puntéelo de pimienta y sal. Póngalo en el frío hasta que lo vaya a usar.

Salsa rosada

Salsa rosada. Foto: Que apetito.

Ingredientes:

Una taza de aceite, 1 huevo, 3 dientes de ajo, 1 cucharada de vinagre o limón, 1cucharadita de miel, 4 cucharaditas de cátsup y sal a gusto.

Preparación:

Ponga en el vaso de la batidora la clara y la yema del huevo, los dientes de ajo, la miel y sal. Bátalo unos minutos y después, poco a poco, adicione el aceite hasta que se haga la mayonesa, échele el vinagre o el jugo de limón, bátalo. Puntéela de sal y acido. Añádale el cátsup y bátala de nuevo.

Salsa habanera cruda

Ingredientes (4 servicios):

Media calabaza y otros vegetales, 3 tomates, 4 dientes de ajos, 1 taza de caldo de los vegetales, ½ taza de vinagre, 1 ají dulce, 1 cebolla, pimienta y sal a gusto.

Preparación:

Se prepara y cocina la calabaza normal. Se limpian, asan y se les saca el pellejo a los tomates. Limpie y macere los ajos. Limpie, lave y pique bien fino el ají. Limpie, lave y pique bien fino el perejil. Limpie y pique bien fina la cebolla.

Tome un pedazo de calabaza, póngalo en un procesador junto con los tomates, los ajos, sal y pimienta y haga una pasta, luego añada el caldo, el vinagre, el ají, el perejil y la cebolla. Mézclelo todo y viértalo sobre la calabaza restante u otros vegetales a la hora de llevar a la mesa.

Mayonesa de aguacate

Mayonesa de aguacate. Foto: Cocina delirante.

Ingredientes (4 servicios):

Media  taza de pulpa de aguacate, 2 cucharadas de leche,  4 dientes de ajo, 2 cucharadas de aceite, 1 cucharadita de jugo de limón, pimienta y sal a gusto.

Preparación:

Limpie y macere los ajos. Ponga en el vaso de la batidora el aguacate, la leche,  los ajos, el aceite, el jugo de limón y sal. Bátalo, puntéelo de pimienta y sal a gusto. Puede utilizarlo para aderezo de ensaladas.

Crema de zanahoria

Crema de zanahoria. Foto: Cocina fácil.

Ingredientes (4 servicios):

Cuatro zanahorias, 4 tazas de caldo, 2 dientes de ajo, 2 cucharadas de aceite, 1 cucharadita de mostaza, 1 cucharada de maicena, 1 cucharada de perejil picado, 1 taza de migas de pan tostadas, sal y pimienta a gusto.

Preparación:

Limpie, lave y pique en trozos la zanahoria. Limpie y macere los ajos.

Ponga a la candela una cacerola con el aceite, el ajo, la zanahoria, sal y pimienta; sofríe y agrega el caldo y déjalo cocinar durante 15 minutos. Bájalo de la candela y pasa por el colador y vuelve a poner la crema en la cacerola.

Añada la maicena diluida en un poco de agua, la mostaza y déjala espesar a gusto, punteándola de sal y pimienta. Bájela de la candela, ponga migas de pan tostadas en el fondo de cada plato y luego agregue la crema y polvoree el perejil por encima.

Arroz: otra forma de arroz frito

Arroz frito. Foto: El español.

Ingredientes (4 servicios):

Cuatro tazas de arroz cocinado, 2 tazas de carne (pollo, puerco, recorte de embutido, pescado, perros) picados en dados, 2 cucharadas de aceite, 1 mazo de cebollinos, 1 cucharada de salsa de soya, 2 huevos y sal a gusto.

Preparación:

Limpie, lave y pique fino el cebollino. Ponga en un sartén con 1 cucharada de grasa a la candela, bata los huevos y haga una tortilla fina. Pique la tortilla en cuadrados pequeños y resérvelos.

Poner a la candela una cacerola con el cebollino, la carne y deje sofreír hasta que esté dorada, agregue el arroz, la tortilla picada, la salsa de soya y puntéelo a gusto. Mézclelo todo bien con una cuchara de madera. Sírvalo caliente.

Pollo salteado

Pollo salteado. Foto: La española.

Ingredientes (4 servicios):

Dos contramuslos de pollo, 1 cebolla, 1 ají pimiento, 4 tomates, 4 papas, aceite el necesario, ½ taza de salsa de soya, sal y pimienta a gusto.

Preparación:

Limpie, lave y deshuese los contramuslos y pique en tiras finas. Limpie y pique en ruedas finas las cebollas. Limpie, lave y pique en tiras finas el ají. Limpie, lave y pique los tomates en tiras. Limpie, lave y pique las papas para hacer papas fritas.

Poner a la candela una cacerola embarrada de aceite y agregue el pollo, dele vueltas hasta que se dore. Añada la cebolla, el ají y la salsa de soya. Revuelva bien. Tape y baje la candela y déjelo 5 minutos.

Agregue los tomates, puntee de sal y pimienta, revuelva bien tape de nuevo y apártelo de la candela, déjelo unos minutos más tapado. Mientras, fría las papas. Agréguelas a la cacerola y mézclelas bien con el pollo.Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en WhatsAppCompartir en Telegram

Ver lejos, ver bien: una aproximación al pensamiento estratégico de Fidel Castro

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Para Raúl Roa García, el culto y cubanísimo Canciller de la Dignidad, “Fidel oye la hierba crecer y ve lo que está pasando al doblar de la esquina”[i] A similar criterio llega el experimentado presidente de la República Argelina Democrática y Popular, Abdelazis Bouteflika, cuando asevera: “Fidel viaja al futuro, regresa y lo explica”[ii].

Bouteflika exterioriza la suya cuando Fidel se aproxima a sus 76 años y ya ha encarado, con éxitos incuestionables, desafíos políticos y militares que le demandaron poner en acción su capacidad de pensar y actuar con perspectiva estratégica, esto es, cuando ya está más que consagrada su proyección política mundial, en su doble condición de estadista y líder político revolucionario.


¿Cómo interpretar y/o entender el sustrato común de afirmaciones tan distantes en el tiempo y respecto a las etapas de desarrollo del liderazgo de Fidel a las que aluden? ¿Qué factores explican el rasgo que ambas figuras exaltan: la capacidad previsora del líder cubano?

Una primera explicación, admisible hasta un punto en su caso, podría ser esta: “Fidel es un estadista y un dirigente revolucionario de características excepcionales”.

Es factible sustentar dicha excepcionalidad con innumerables evidencias empíricas, desde las ideas innovadoras que defendió y supo socializar con vocación, sentido didáctico y deleite de pedagogo, hasta la enorme gama de acciones suyas que muestran cómo es factible que se forje un  liderazgo revolucionario de pensamiento estratégico, capaz de influir en el comportamiento de la mayoría de un pueblo, cuando se funden en una misma persona intelecto superior, carisma inusual, sólidos valores morales y éticos forjados desde la infancia, estudios sistemáticos bien asimilados, sensibilidad humana natural y objetivos altruistas, de justicia y entrega a los demás, entre otros atributos generadores de empatía, autoridad y admiración.

Pero esta explicación resulta insuficiente para entender cómo él llega a oír “la hierba crecer”, o “viajar al futuro para explicarlo luego”. Necesita de los elementos explicativos para responder estas dos preguntas claves:

  1. ¿Cómo Fidel desarrolló tal capacidad de previsión estratégica desde su época juvenil?
  2. ¿Qué interrelación existe entre dicha capacidad de previsión, o prospectiva como algunos le llaman, con el modo como él fue perfeccionando un pensamiento estratégico[iii] de alta complejidad, sistemático y educado con disciplina evidente?

Aproximarnos a este último asunto, es equivalente a entender la vigencia del modo fidelista de conocer y transformar la realidad social como un todo, en cuanto político de cultura enciclopédica[iv] que se impuso como objetivo de vida socializar sus ideas humanistas y de justicia, pero de forma comprensible para las amplias masas, de Cuba y el mundo, a partir de su convicción martiana de que “Patria es Humanidad”.

Intervención de Fidel en la Mesa Redonda Especial en homenaje al Héroe Nacional de Cuba, José Martí, en el teatro Karl Marx, el 19 de mayo de 2005. Foto: Archivo Sitio Fidel Soldado de las Ideas.

Abordar el tema contribuye, además, a identificar cómo el líder cubano fue desarrollando su capacidad de análisis y síntesis, así como la habilidad para articular el pensamiento abstracto con la realidad concreta (Martínez, 2017); combinar la fundamentación cuantitativa con la cualitativa; ver los nexos indisolubles entre tradición histórica, economía, cultura, ética y compromiso político con los más humildes e identificar, en suma, lo esencial de lo secundario.

El Che Guevara, agudo observador de la naturaleza humana, se aproxima al asunto a partir de una caracterización del líder de la Revolución cubana[v] en la cual:

  1. Retrata rasgos sustantivos de su personalidad (“audacia, fuerza y valor”).
  2. Revela elementos de su estilo de dirección (“extraordinario afán de auscultar siempre la voluntad del pueblo”, “amor infinito” al pueblo).
  3. Identifica principios políticos que operan como articuladores de todas sus acciones (“capacidad de aglutinar, de unir”, de oponerse a la “división que debilita”, “capacidad de dirigir a la cabeza de todos”).
  4. Aborda el tema objeto de análisis: su “capacidad de prever el futuro”.

Al respecto, aporta varias claves: “capacidad para asimilar los conocimientos y las experiencias, para comprender todo el conjunto de una situación dada sin perder de vista los detalles” y “amplitud de visión para prevenir los acontecimientos y anticiparse a los hechos”.

De esta manera, el Guerrillero Heroico nos coloca ante el desafío de entender cómo solía operar en Fidel el proceso del conocimiento de la realidad (perspectiva epistemológica), sobre todo a la hora  de  descomponer de manera compleja, multifactorial y dialéctica la de carácter político, con la que tuvo que lidiar a lo largo de su vida como revolucionario, sin perder de vista las exigencias del “sentido del momento histórico”[vi], ni las demandas del comportamiento ético de raigal tradición martiana.

Inauguración de la escuela Oscar Lucero en Holguín, convertida de cuartel en escuela para niños, 1960. Foto: cheguevaralibros.com

De formación humanista, cultura erudita y una sólida formación marxista-leninista, no dogmática ni autoritaria, Fidel comprende la importancia del diálogo directo tanto con el pueblo de saber empírico, como con los expertos en las más disímiles materias. Con unos y otros establece intercambios orientados a encontrar la esencia de los problemas más acuciantes para la sociedad y para sus interlocutores, mediante una relación de comunicación exenta de tabúes y siempre orientada a descubrir y aprehender la verdad subyacente en el asunto debatido.

Muestra tener plena conciencia de que no existe política sustentable de largo plazo, léase estratégica, si ella no está anclada sobre sólidas definiciones teóricas, y si carece de apoyo popular organizado y consciente. Comprende, además, que la más sólida de las teorías, si no pasa la prueba vital de la práctica, quedará en el campo de la especulación inocua, sea en el ámbito de la política interna o de la internacional.

Ello explica su conocido afán de estudio, y sobre todo su búsqueda incesante de vías y modos de verificar, en los hechos, la pertinencia o no de una solución identificada como posible o deseable. Le ayuda su convicción ética de que el “…revolucionario no se siente nunca satisfecho, ni puede sentirse, tiene que ser un eterno inconforme”[vii].

En este punto se revela de manera más clara su formación dialéctica de base marxista: sabe lidiar con las contradicciones del desarrollo en todos los campos, y aprovecha las contradicciones – las del enemigo y las que genera la propia construcción del socialismo – para anticipar respuestas contundentes en el primer caso y encontrar soluciones novedosas, en el segundo.

Esta habilidad, a nivel político, explica que haya sido, a la vez, arquitecto de las más grandes realizaciones de la Revolución, cronista de ellas y, sobre todo, crítico honesto de las que mostraron insuficiencias, fallas o errores. Su verdadera visión estratégica se aprecia a la hora de analizar y resolver los errores, más que en el momento de examinar las victorias y los logros.

Al practicar la crítica y la autocrítica en el sentido martiano de que “criticar no es morder”, sino ejercer el criterio desde la buena fe en los asuntos relacionados con el bienestar colectivo, logró anticipar y advertir a todos, más de una vez, tendencias negativas en el proceso de construcción socialista que requerían de solución con participación de la sociedad.

En varios momentos de la historia reciente así se pudo constatar, con esta característica infaltable: el análisis de las fallas y errores mediante el diálogo diáfano con el pueblo, o con los sectores sociales concernidos en cada caso. Evitó siempre las pseudo-soluciones verticalistas y unilaterales. Esta premisa marcaba sus análisis y decisiones: no se debe tomar ninguna decisión mientras el pueblo no la entienda

La convicción fidelista de que el pueblo debe ser, desde su heterogénea composición, sujeto social protagónico de las rectificaciones a hacer, quizás ayude a explicar por qué y cómo el “proceso de rectificación de errores y tendencias negativas”, ocurrido en la etapa 1986 a 1989, preparó subjetivamente al país para resistir las duras pruebas del llamado período especial. Él ya intuía que el socialismo este-europeo y la propia URSS estaban en fase de autodestrucción. Así lo expresó en Camagüey y sorprendió a todos con su visionaria advertencia el 26 de julio de 1989.

Evidenció su pensamiento estratégico a la hora de visualizar en fecha temprana los complejos esfuerzos para transformar a Cuba en un país de “hombres de ciencia”, así como al trabajar con ahínco a la hora de interrelacionar ciencia, desarrollo e innovación en las condiciones de país de escasos recursos naturales, bloqueado de forma inmisericorde por los EE.UU. y obligado a formar sus propios recursos humanos calificados a ritmo acelerado.

Combinó su perspectiva estratégica a la hora de pensar el futuro de Cuba y su Revolución, cuando decide encarar el desafío de qué hacer para contribuir a la participación política y social más plena de los creyentes y sus iglesias en el proceso de construcción de la vía cubana al socialismo.

En esta línea de pensamiento, los acuerdos del Cuarto Congreso del PCC ensancharon, a nivel político, la base social de la democracia socialista; reconocieron, en el plano histórico, los aportes de los cristianos revolucionarios a las luchas por la independencia nacional y el propio socialismo; y, en tercer lugar, fueron una confirmación palpable de la capacidad ética de la Revolución para rectificar todo lo que lo demande para bien de la nación y el proyecto de sociedad socialista en construcción.

En el campo de la política internacional, su intuición no solo le permitió evadir trampas y obstáculos diseñados por la Casa Blanca para asfixiar la economía cubana y aislar políticamente a Cuba, sino que diseñó respuestas y conjuntos de respuestas que colocaron a la Revolución en posición de ofensiva. Baste, como ejemplo, la votación abrumadora contra el bloqueo en las Naciones Unidas que ha terminado aislando a los EE.UU. y su aliado sionista del medio oriente.

Pronuncia su histórico discurso durante el XV Período de Sesiones de la Asamblea General de la ONU. Foto: Prensa Latina

Más de una vez Fidel advirtió con anticipación las contradicciones en el seno del propio sistema capitalista hegemónico. Ello le permitió desarrollar campañas internacionales de opinión que pusieron en jaque a los portadores de las soluciones neoliberales. Las batallas contra la deuda externa y luego contra el ALCA así lo confirmaron.

En su método de descubrir y asimilar los desafíos de la cambiante realidad externa de un país en revolución, urgido de soluciones rápidas y eficaces, y obligado a garantizar una proyección internacional de alcance múltiple, para neutralizar el sistema de medidas hostiles diseñado por las élites imperiales de Washington, creó un poderoso e interrelacionado sistema de relaciones internacionales, con protagonismo social amplio, organizado y cada vez más consciente, que pasó a ser soporte de inestimable valor para la diplomacia cubana.

Decenas de ejemplos podrían mencionarse en las más variadas esferas del quehacer nacional, desde la economía a la ciencia y la cultura, desde la política a la defensa del país.

Pero con el acumulado de evidencias disponible, hoy se puede afirmar, a modo de síntesis preliminar, que el líder cubano desarrolló una poco frecuente capacidad para intuir las expresiones no visibles del comportamiento humano y social, de una manera que le permitió anticipar escenarios (históricos, políticos y militares, entre otros), mediante una combinación excepcional de los elementos racionales del proceso de toma de decisiones en política, con la intuición que nace de una especial capacidad para asociar de manera lógica hechos y comportamientos humanos, individuales o colectivos.

La sobrevivencia de Cuba como nación y como Revolución, debe mucho a esa manera fidelista de ver bien y lejos en el horizonte.