Estados Unidos

Ese bloqueo impuesto para provocar hambre y desesperación, no solo se mantiene, sino que se ha recrudecido

Posted on

  • Intervención de Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, en la Cumbre de la Organización de Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios, desde el Palacio de la Revolución, el 23 de septiembre de 2021,  “Año 63 de la Revolución”.Señor Secretario General:

Señor Presidente:

Vengo a hablar en nombre de un pueblo al que se ha pretendido rendir por hambre durante más de seis décadas.

En abril de 1960, en un Memorando infame y secreto por mucho tiempo, un oscuro funcionario del Departamento de Estado de los Estados Unidos, de nombre Lester Mallory, escribió los fundamentos de la política de bloqueo a Cuba, orientada a “…provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.

Han pasado 61 años y ese bloqueo impuesto para provocar hambre y desesperación, no solo se mantiene, sino que se ha recrudecido, de manera oportunista, en tiempos de pandemia.

Las pérdidas ocasionadas al país, tan solo en el periodo de abril de 2019 a diciembre de 2020, ascienden a un total de 9 157,2 millones de dólares, reflejo del carácter genocida de una política declarada de rendirnos por hambre.


A pesar de los obstáculos, el Gobierno cubano, con extraordinarios esfuerzos y pese a carencias y dificultades, garantiza el derecho universal a la alimentación a través de la canasta básica familiar normada, que reciben todos los cubanos y cubanas, y que incluye 19 productos alimenticios de primera necesidad a precios asequibles.

Adicionalmente, se avanza en la implementación del Plan Nacional de Soberanía Alimentaria y Educación Nutricional, enfocado en disminuir la dependencia de las importaciones, potenciar la capacidad productiva, el uso de la ciencia, la tecnología y la innovación, y desarrollar sistemas alimentarios eficientes y sostenibles a nivel local.

Cuba agradece la contribución que en este proceso ha recibido de agencias especializadas de las Naciones Unidas, pero no ignora que las condiciones imperantes en el mundo actual afectan sensiblemente la alimentación de millones de seres humanos.

La causa es estructural. La persistencia de un injusto orden internacional, décadas de dominación imperialista, de aplicación de un neoliberalismo salvaje, de proteccionismo y dependencia económica producto de siglos de colonialismo y neocolonialismo constituyen causas raigales del subdesarrollo que favorecen la pobreza extrema y con ella el hambre y la exclusión que sufren las grandes mayorías.

Este escenario se complejiza para aquellos países en desarrollo que cargan con el peso de una deuda externa pagada ya mil veces.

Algunos, al igual que Cuba, sufren además la aplicación de medidas coercitivas unilaterales, violatorias del Derecho Internacional, que obstaculizan su legítimo derecho al desarrollo.

Excelencias:

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, en 2020, entre 720 y 811 millones de personas padecieron hambre.

Más de 2 300 millones, el 30 % de la población mundial, carecieron de acceso a alimentos adecuados y persistió la malnutrición en todas sus formas, amenazando el cumplimiento del Objetivo 2 de Desarrollo Sostenible: Hambre Cero para 2030.

La única solución a ese doloroso drama humano es transformar de manera urgente, radical y sostenida los irracionales e insostenibles patrones de producción y consumo del capitalismo que están destruyendo el medio ambiente y la biodiversidad, solucionar el problema de la deuda externa y otorgar un trato comercial especial y diferenciado a los países en desarrollo.

Las naciones industrializadas deben y pueden asumir su responsabilidad histórica y atender con urgencia los nocivos efectos del cambio climático, que están impactando también en la disponibilidad, el acceso, la calidad y estabilidad de los alimentos.

Para comenzar, bastaría con que cumplan sus compromisos de financiación para el desarrollo y cooperación internacional.

No es posible olvidar la advertencia que hace 25 años lanzó el líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, en la Cumbre sobre la Alimentación en Roma, y cito: “Las campanas que doblan hoy por los que mueren de hambre cada día, doblarán mañana por la humanidad entera si no quiso, no supo o no pudo ser suficientemente sabia para salvarse a sí misma”.

En nombre de mi pueblo, castigado vilmente por un gobierno ajeno que no ha podido someterlo, reitero aquella advertencia con la gravedad y la urgencia que le imponen los 25 años transcurridos.

Muchas gracias.

Hay que luchar porque prevalezcan la solidaridad, la cooperación y el respeto mutuo

Posted on

Imagen
  • Intervención de Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, en el Debate General del 76 Periodo Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, desde el Palacio de la Revolución, 23 de septiembre de 2021, “Año 63 de la Revolución”.

Señor Secretario General;

Señor Presidente:

Vivimos tiempos inciertos. Bajo el impacto demoledor de una pandemia que ha agudizado las inequidades estructurales y la crisis global, el papel del multilateralismo y el de las Naciones Unidas resultan cada vez más importantes.  Y la cooperación internacional ha sido insuficiente.

La aplicación de recetas neoliberales durante décadas ha reducido las capacidades de los Estados para atender las necesidades de sus poblaciones.

Los más vulnerables han quedado desprotegidos, mientras las naciones ricas, las élites y las transnacionales farmacéuticas incrementan sus beneficios.

Unir esfuerzos y voluntades por el bien de la humanidad, hoy no solo resulta urgente. Es moralmente impostergable.

Más de 4,5 millones de personas han muerto por causa de la pandemia que ha empeorado las condiciones de vida en el planeta. Sus secuelas e impacto en todas las sociedades hoy resultan incalculables, pero ya se sabe que no serán efímeros.

Lo afirma el Informe sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2021, en tanto la Organización Internacional del Trabajo prevé que en 2022 existan en el mundo 205 millones de personas desempleadas.


A la vista de todos, ya está seriamente comprometido el Objetivo de Desarrollo Sostenible de erradicar la pobreza para 2030, fecha para la que se proyecta una tasa de pobreza mundial del 7 %, es decir, alrededor de 600 millones de personas.

En este desolador contexto, las vacunas contra la COVID-19 fueron la esperanza. Más de 5 000 millones de dosis habían sido administradas globalmente en agosto de 2021; sin embargo, más del 80 % de ellas se aplicó en países de ingresos medios o altos, cuyas poblaciones representan mucho menos de la mitad de los habitantes del planeta.

Cientos de millones de personas en países de bajos ingresos aún esperan su primera dosis y no pueden estimar siquiera si alguna vez la recibirán.

Mientras esto sucede, resulta inconcebible que en 2020 el gasto militar mundial fue de casi 2 billones de dólares estadounidenses. ¿Cuántas vidas se habrían salvado si esos recursos se hubieran destinado a la salud o a la producción y distribución de vacunas?

Las posibles respuestas a esa pregunta pasan por un cambio de paradigma y por transformar un orden internacional profundamente desigual y antidemocrático, que antepone el egoísmo y los intereses mezquinos de una minoría a las legítimas aspiraciones de millones de seres humanos.

No nos cansaremos de repetir que deben cesar el despilfarro de los recursos naturales y los irracionales patrones de producción y consumo del capitalismo, depredadores del medio ambiente y causantes del cambio climático que amenaza la existencia de la especie humana.

El esfuerzo debe ser colectivo, pero los países desarrollados tienen la obligación moral de asumir la más alta responsabilidad por ser los principales causantes de la situación actual y disponer de los recursos para ello.

Hay que luchar porque prevalezcan la solidaridad, la cooperación y el respeto mutuo si se quiere dar una respuesta efectiva a las necesidades y anhelos de todos los pueblos, y preservar lo más valioso: la vida y la dignidad humanas.

Nuestros pueblos tienen derecho a vivir en paz y seguridad, al desarrollo, al bienestar y la justicia social. Una Organización de Naciones Unidas revitalizada, democratizada y fortalecida está llamada a desempeñar un papel central en este esfuerzo.

Señor Presidente:

Bajo el liderazgo y con la instigación permanente de los Estados Unidos se está promoviendo un peligroso cisma internacional.

Con el pernicioso uso y abuso de las medidas de coerción económica, devenido en instrumento central de la política exterior de los Estados Unidos, el gobierno de ese país amenaza, extorsiona y presiona a Estados soberanos para que se pronuncien y actúen contra aquellos que identifica como adversarios.

Exige a sus aliados construir coaliciones para derrocar gobiernos legítimos, incumplir compromisos comerciales, abandonar y prohibir determinadas tecnologías, y aplicar medidas judiciales injustificadas contra ciudadanos de los países que no se les someten.

Suele usar el término «comunidad internacional» para definir al pequeño grupo de gobiernos que acompaña, sin cuestionar jamás, la voluntad de Washington. El resto de los países, la inmensa mayoría de esta organización, parece que no tenemos cabida en la definición de «comunidad internacional» que preconiza Estados Unidos.

Es un comportamiento asociado a la intolerancia ideológica y cultural, con una marcada influencia racista y propósitos hegemónicos. No es posible ni aceptable que se identifique el derecho al desarrollo económico y tecnológico de una nación como una amenaza; como no es posible cuestionar el derecho de todo Estado a desarrollar el sistema político, económico, social y cultural soberanamente elegido por su pueblo.

En pocas palabras: Hoy estamos asistiendo a prácticas políticas inaceptables en el contexto internacional, que van contra el compromiso universal de defender la Carta de las Naciones Unidas, incluido el derecho soberano a la autodeterminación. Estados independientes y soberanos están siendo conducidos bajo múltiples presiones para subordinarse a la voluntad de Washington y a un orden basado en sus reglas caprichosas.

Señor Presidente:

Durante más de 60 años el gobierno de Estados Unidos no ha cesado, ni un minuto, en sus ataques contra Cuba; pero en este momento crucial y desafiante para todas las naciones, su agresividad supera los límites.

El más cruel y prolongado bloqueo económico, comercial y financiero que se haya aplicado contra nación alguna se ha recrudecido de modo oportunista y criminal en medio de la pandemia, y la actual administración demócrata mantiene vigentes, sin cambios, las 243 medidas de coerción adoptadas por el gobierno de Donald Trump, incluyendo la incorporación de Cuba a la espuria e inmoral lista de países que supuestamente patrocinan el terrorismo.

Es en ese contexto que se lanza contra nuestro país una Guerra No Convencional, a la que el gobierno estadounidense dedica, de manera pública y notoria, fondos multimillonarios, mediante campañas de manipulación y mentiras, que emplean las nuevas tecnologías de la información y otras plataformas digitales para proyectar interna y externamente una imagen absolutamente falsa de la realidad cubana, sembrar confusión, desestabilizar, desacreditar al país y justificar la doctrina de cambio de régimen.

Todo lo han hecho para borrar a la Revolución Cubana del mapa político del mundo. No aceptan alternativas al modelo que conciben para su patio trasero. Su plan es perverso e incompatible con la democracia y la libertad que preconizan.

Pero nuestros enemigos deben tener claro que no entregaremos la Patria y la Revolución que varias generaciones de patriotas nos legaron de pie. Hoy quiero reiterar, ante la respetable y real comunidad de naciones que cada año vota de forma casi unánime contra el bloqueo, lo que expresara hace unos años el General de Ejército Raúl Castro: Cuba no le teme a la mentira ni se arrodilla ante presiones, condicionamientos o imposiciones, vengan de donde vengan.

Señor Presidente:

Los colosales desafíos no nos amilanan. Seguimos creando para Cuba.

Practicamos la solidaridad desinteresada con los que necesitan de nuestro apoyo y también la recibimos agradecidos de gobiernos, pueblos, amigos y de la comunidad cubana en el exterior. Aprovecho para agradecer a todos su respaldo en esta coyuntura, que enaltece los valores de humanidad y la cooperación internacional incondicional y sin injerencia.

Al propio tiempo, en respuesta a solicitudes recibidas y guiada por su profunda vocación solidaria y humanista, Cuba ha enviado más de 4 900 colaboradores, organizados en 57 brigadas médicas, a 40 países y territorios afectados por la COVID-19.

Los consagrados trabajadores de la Salud no han descansado ni un minuto en el combate a la pandemia, fuera y dentro de Cuba.

Son los mismos que salieron a las calles a asistir al pueblo haitiano tras el devastador terremoto de hace apenas unas semanas. Los que viajan del lugar más remoto a una provincia cubana y, sin quitarse el polvo del camino, van a entregar su experticia y sus saberes a la misión de salvar vidas.

Son mucho más que héroes cotidianos, orgullo de nuestra nación y símbolo de su vocación de justicia. Decenas de personalidades y miles de personas han firmado su candidatura para el Premio Nobel de la Paz.

Igualmente, nos enorgullece la comunidad científica cubana que, en medio de enormes carencias, creó tres vacunas y dos candidatos vacunales contra la COVID-19. Ellos representan la concreción de la idea del Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, quien afirmó en 1960 que el futuro de nuestra patria tiene que ser necesariamente un futuro de hombres de ciencia.

Gracias al apoyo de nuestras mujeres y hombres de ciencia y del personal de la Salud, en los primeros 10 días del presente mes se habían administrado más de 15,8 millones de dosis de las vacunas Abdala, Soberana 02 y Soberana Plus, y un 37,8 % de la población cubana tenían completado el esquema de vacunación.

Aspiramos a la inmunización total de la población a fines de 2021, lo que nos permitirá avanzar en la lucha contra el rebrote de la pandemia.

Señor Presidente:

Ratificamos la aspiración de total independencia para Nuestra América y de ser parte de una región latinoamericana y caribeña económica y socialmente integrada, capaz de defender el compromiso de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz frente a las pretensiones de reimponer la Doctrina Monroe y la dominación neocolonial.

Nos oponemos a los intentos de desestabilizar y subvertir el orden constitucional y la unión cívico-militar y destruir la obra iniciada por el Comandante Hugo Chávez Frías y continuada por el presidente Nicolás Maduro Moros a favor del pueblo venezolano.

Ratificamos que la República Bolivariana de Venezuela contará siempre con la solidaridad de Cuba.

Reiteramos nuestro firme respaldo al hermano pueblo nicaragüense y a su Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, dirigido por el Comandante Daniel Ortega, que defiende valiente y dignamente sus logros frente a las amenazas y acciones injerencistas del gobierno de Estados Unidos.

Acompañamos a las naciones del Caribe en su reclamo de justas reparaciones por los horrores de la esclavitud y la trata de esclavos. Apoyamos su derecho a un trato justo, especial y diferenciado, indispensable para enfrentar los retos derivados del cambio climático, los desastres naturales, el injusto sistema financiero internacional y las difíciles condiciones que impone la pandemia de la COVID-19.

Reafirmamos que el hermano pueblo de Puerto Rico debe ser libre e independiente luego de más de un siglo sometido a la dominación colonial.

Nos solidarizamos con la República Argentina en su legítimo reclamo de soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

Reiteramos el compromiso con la paz en Colombia. Estamos convencidos de que la solución política y el diálogo entre las partes es la vía para alcanzarla.

También demandamos el cese de la injerencia externa en Siria y el pleno respeto a su soberanía e integridad territorial, al tiempo que apoyamos la búsqueda de una solución pacífica y negociada a la situación impuesta a esa hermana nación.

Reclamamos una solución justa, amplia, integral y duradera al conflicto en el Oriente Medio, que pasa por el fin de la ocupación israelí de los territorios palestinos usurpados y el ejercicio del derecho inalienable del pueblo palestino a construir su propio Estado dentro de las fronteras anteriores a 1967, con su capital en Jerusalén Oriental.

Condenamos las medidas coercitivas unilaterales impuestas a la República Islámica de Irán.

Reafirmamos nuestra invariable solidaridad con el pueblo saharaui.

Condenamos enérgicamente las sanciones unilaterales e injustas contra la República Popular Democrática de Corea.

Reiteramos el inquebrantable respaldo al principio de Una Sola China, y nos oponemos a cualquier intento de lesionar la integridad territorial y soberanía de la República Popular China, así como a la injerencia en sus asuntos internos.

Rechazamos la intención de extender la presencia de la OTAN hasta las fronteras de Rusia, la interferencia en sus asuntos inherentes a su soberanía y la imposición de sanciones unilaterales e injustas en su contra.

Demandamos el fin de la intromisión extranjera en los asuntos internos de la República de Belarús y reiteramos la solidaridad con el presidente Alexander Lukashenko y el hermano pueblo bielorruso.

Naciones Unidas no puede ignorar la lección en Afganistán. Tuvieron que pasar dos décadas de ocupación, con un saldo de miles de muertos, 10 millones de personas desplazadas y billones de dólares en gastos, que se convierten en ganancias del complejo militar-industrial, para llegar a la conclusión de que no se puede prevenir ni combatir al terrorismo con bombas, que la ocupación solo deja destrucción, y que a ningún país le asiste el derecho de imponer su voluntad a naciones soberanas. Afganistán no es un caso aislado.

Ha quedado evidenciado que donde los Estados Unidos interviene se incrementan la inestabilidad, las muertes, el sufrimiento y quedan cicatrices perdurables.

Señor Presidente:

Ratificamos la determinación de Cuba de continuar exponiendo con claridad sus verdades, por mucho que molesten a algunos; de defender principios y valores en los que creemos, de acompañar las causas justas, de enfrentar los atropellos, como hemos enfrentado a la agresión extranjera, al colonialismo, al racismo y al apartheid, y de luchar sin descanso por la mayor justicia, prosperidad y desarrollo de nuestros pueblos, que merecen un mundo mejor.

Muchas gracias.

Creadores de las Soberanas presentan a expertos de Universidad de Harvard desarrollo de vacunas cubanas contra la COVID-19 (+ Video)

Posted on


Cuba compartió hoy aquí los resultados del avance de los inmunógenos antiCovid-19 de la línea Soberana con expertos de la Universidad de Harvard, de los Estados Unidos, y representantes de la comunidad científica internacional.

En el encuentro virtual el director del Instituto Finlay de Vacunas (IFV), Vicente Vérez, se refirió a los ensayos clínicos de las vacunas Soberana 02, Soberana Plus y Soberana 01.

Vérez destacó, además, la importancia del trabajo conjunto entre esa entidad y otras de la nación caribeña como el Centro de Inmunología Molecular (CIM), el de Biopreparados y la Universidad de la Habana, imprescindibles en el desarrollo de los productos.


Resaltó los resultados de la fase III del ensayo clínico con Soberana 02, en el cual se aplicó el esquema heterólogo de dos dosis de esa vacuna más una de Soberana Plus, que evidenció un 91,2 por ciento de eficacia frente a la enfermedad sintomática.

A ello se sumó un 75,7 por ciento contra el contagio y 100 contra casos graves o severos, e igual valor para prevenir muertes; todo ello 14 días después de administrada la última de las tres dosis.

Por otro lado, ofreció detalles sobre el estudio Soberana Pediatría, en el cual se aplicó el mismo esquema a unos 350 pequeños de entre tres y 18 años, en La Habana.

Señaló que esas vacunas demostraron elevada seguridad en la población pediátrica y fue por ello que Cuba autorizó la primera campaña de inmunización masiva en grupos etarios de dos a 18 años.

A su vez, recalcó la importancia de un producto como Soberana Plus, único en el mundo diseñado para los convalecientes de la Covid-19.

Refirió que ya se pidió a la entidad reguladora de Cuba la extensión del autorizo de uso de emergencia de Soberana Plus para quienes ya rebasaron la enfermedad en la isla.

Al respecto, subrayó que durante el estudio fase II se demostró que los sujetos con inmunidad natural contra el virus SARS-CoV-2 y a quienes se les aplicó el inyectable incrementaron los títulos de anticuerpos alrededor de 20 veces.

En la actualidad el IFV desarrolla varios estudios con Soberana Plus, incluso a nivel internacional con países como Italia, para emplearla también como refuerzo a vacunas existentes y frente a la circulación de diferentes variantes del SARS-CoV-2, causante de la Covid-19.

De esta forma buscan ver su capacidad para reforzar la inmunidad, teniendo en cuenta que es muy segura y más conveniente en tercera dosis de refuerzo frente a vacunas tipo ARN o adenovirus, puntualizó Vérez.

Por su parte, la doctora Belinda Sánchez, directora de Inmunobiología del Centro de Inmunología Molecular, enfatizó que estos eventos internacionales resultan relevantes, pues le permiten a Cuba dar a conocer los esfuerzos y resultados de la ciencia ante una pandemia devastadora como la actual.

Antes de concluir la cita, la doctora de Harvard Marcia Castro felicitó a la comunidad científica cubana y envió sus buenos deseos para que el país continúe avanzando con las vacunas antiCovid-19.

Reconoció que la nación caribeña es la única de América Latina en conseguir sus propios inmunógenos y resaltó las previsiones de la isla de vacunar con ellos a toda su población antes de concluir 2021.

(Información de Prensa Latina)

Díaz-Canel se reúne con el Cardenal estadounidense Sean Patrick O´Malley

Posted on

El Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, recibió en la mañana de este jueves a su Eminencia el Cardenal Sean Patrick O’Malley, Arzobispo de la Arquidiócesis de Boston, quien realiza una visita a nuestro país por invitación del Arzobispo de Santiago de Cuba, Monseñor Dionisio Guillermo García Ibáñez.


Su Eminencia, quien ha viajado anteriormente a Cuba, fue acogido con hospitalidad y respeto. Durante su estancia, visitó lugares asociados a la actividad de la Iglesia y otros sitios de interés, como el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, donde recibió información sobre el esfuerzo nacional para desarrollar las vacunas, los medicamentos e incluso equipamientos con los que el país enfrenta la pandemia de COVID-19.

Acompañó al Cardenal O’Malley, Giampiero Gloder, nuncio apostólico de Su Santidad en Cuba. Junto al Presidente de la República, participaron el canciller Bruno Rodríguez Parrilla; el jefe del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido, Rogelio Polanco Fuentes; la jefa de la Oficina de Atención a los Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido, Caridad Diego Bello; y Carlos Fernández de Cossío, director general de Estados Unidos del Minrex.

Díaz-Canel se reúne con el Cardenal estadounidense Sean Patrick O´Malley. Foto: Estudios Revolución.

Cuba crea y se reinventa

Posted on

La Revolución Cubana ha salido fortalecida una vez más de otra feroz embestida de Estados Unidos, que buscaba provocar un estallido social y el derrocamiento por la fuerza del proyecto revolucionario.

La canalla mediática ha hablado de protestas pacíficas pero muchos videos muestran escenas de violencia y saqueo contra la propiedad pública y privada. El remezón contrarrevolucionario ha propiciado que muchas personas honestas en el mundo se den cuenta de la magnitud de los multimillonarios planes desestabilizadores anticubanos gestados durante años por EU.


Mientras, Cuba es un hervidero de iniciativas renovadoras, de programas sociales, como las obras en viviendas, parques, escuelas, calles y policlínicos que se ejecutan de manera prioritaria desde hace un mes en 62 barrios rezagados de La Habana. Con una activa participación de los vecinos desde su misma concepción, porque se trabaja con la idea de fortalecer al municipio como establece la nueva Constitución de la república. Descentralización administrativa y cada vez mayor participación popular en las decisiones.

“Hay que consultar a la población sobre estas cosas, preguntarle qué se prioriza, si la carretera, si las aceras, si el círculo social, si la casa de cultura; esa es la democracia nuestra”, ha dicho el presidente Miguel Díaz-Canel. Uno pensaría de él que tiene el don de la ubicuidad porque en una situación tan compleja como la descrita, no hay problema importante que no reciba su personal atención. Sean los barrios o el abastecimiento de oxígeno medicinal, o el seguimiento a la producción de las vacunas o de alimentos.  Dígase, por ejemplo, que desde hace 18 meses preside diariamente la reunión del grupo transitorio de enfrentamiento al covid, en el que en formato virtual, rinden cuentas y se da instrucciones a las autoridades de todas las provincias.

Debido a la generalización de la variante delta hubo un incremento extraordinario en el número de casos y en las defunciones por la COVID-19 a partir de junio, y se han hecho proezas, lo posible y lo que parecía imposible, para paliar y solucionar la escases de oxígeno medicinal, al ocurrir una importante avería en la principal planta productora. Es sobresaliente la participación de los estudiantes universitarios y de muchos jóvenes no universitarios tanto en el trabajo comunitario como en lo que se denomina línea roja de la COVID-19, en la que realizan importantes labores de apoyo en centros de aislamiento de pacientes y hospitales.

En Matanzas, donde se logró aplanar la curva de contagios, ha sido heroico su concurso. Ayer escuché testimoniar a Gerardo Hernández Nordelo, uno de los Cinco héroes cubanos y coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución el deseo por participar que se aprecia en los jóvenes. Es el Moncada de esta generación. Pese al duro ataque de delta y a las mentiras de los medios hegemónicos sobre una supuesta incapacidad de su sistema de salud para enfrentar la contingencia, Cuba registra desde el inicio de la pandemia y hasta la semana pasada una letalidad de 0.80 por ciento, bien por debajo del 2.08 mundial y del 2.51 de las Américas. Sí ha habido negligencias y fallas, pero no ha sido lo predominante, ni siquiera en un momento tan crítico.

Los desórdenes callejeros del 11 de julio, no obstante haber sido estimulados desde meses atrás y desencadenados por los feroces planes desestabilizadores de Washington, evidenciaron también problemas no atendidos a tiempo o no resueltos, entre ellos negligencias en el aparato de gobierno.

La misma tarde del 11 cuando explicó la brutal campaña mediática y la acción contrarrevolucionaria en curso, Díaz-Canel calificó de legítimas algunas de las demandas de los inconformes con quienes había dialogado esa mañana en San Antonio de los Baños. Después de eso lo hemos visto recorrer uno a uno los barrios vulnerables de La Habana, entre ellos La Güinera, epicentro de las protestas en la capital, donde -debe decirse con honestidad- fue aclamada su presencia.

El presidente viajaba constantemente por el país hablando con la gente hasta que la COVID-19 vino a impedir  durante meses a los cuadros y dirigentes revolucionarios la relación directa con la gente, insustituible por su carga emocional. Nunca antes había ocurrido. Y aconteció cuando era más necesario, cuando los colmillos añadidos por Trump al bloqueo, la ausencia de ingresos por turismo y la crisis económica agravada por la CoVID-19, se hundían más profundamente en la carne de cubanos y cubanas.

La Revolución Cubana ha podido sostener su proyecto de independencia y justicia social frente a la agresividad del vecino del norte, entre otras razones, por su arraigo en la mejor tradición nacional y popular, su combatividad, creatividad y su capacidad de reinvención. El imperialismo nunca ha podido, ni podrá, arrebatar la iniciativa a los revolucionarios cubano.

¿Es Joe Biden un libertador de la internet?

Posted on

El viernes 16 de julio, en los jardines de la Casa Blanca y antes de abordar el helicóptero rumbo a la residencia de descanso en Camp David, Joe Biden declaró a la CNN que “la desinformación en las redes nos mata”. En particular, el presidente de Estados Unidos se refería a las publicaciones en la red digital Facebook sobre la vacunación contra la COVID-19 y acusaba a esa empresa de no hacer nada para evitarlas.


Facebook es la misma empresa que opera WhatsApp, y en ambas redes se han difundido no pocas noticias falsas relacionadas con la pandemia de la COVID-19 en Cuba. Pero si el presidente, el primer ministro o cualquier otro dirigente cubano dijera lo que Biden, el dispositivo de medios de comunicación e influencers que el Gobierno de EE.UU. financia contra la isla emprendería de inmediato el linchamiento del autor de semejante frase en nombre de la “libertad de expresión”.

No importa si se trata de la “expresión” de los viejos medios tradicionales, los creados en la época de Bush, los surgidos en la época de Obama o en la de Trump, la participación en la guerra de desinformación contra Cuba es unánime para quienes dicen reclamar pluralidad. Desde la agencia UPI diciendo que el “puerto” de Bayamo y el hotel Habana Libre habían sido tomados por los invasores de Playa Girón hasta el “Rey, tú sabes que yo soy bióloga” en los inicios de la pandemia de COVID-19, el que paga por desinformar sigue estando a 90 millas al norte de Cuba.

Sin embargo, todas las empresas de redes sociales digitales (Twitter, Facebook y Google) no han escatimado vías para bloquear las cuentas de medios rusos como RT y Sputnik, y, en el caso de Google, hasta desaparecerlos de las búsquedas en internet de manera temporal. También es un hecho que muchas cuentas de medios de comunicación, funcionarios y periodistas cubanos en Twitter han sido bloqueadas desde EE.UU. en momentos de relevancia política. Recientemente ha corrido igual suerte la cuenta de la Federación Estudiantil Universitaria, que agrupa a cientos de miles de jóvenes cubanos.

Los vínculos orgánicos de esas empresas con los servicios especiales y el Departamento de Estado norteamericanos están muy documentados por las revelaciones de Snowden y Wikileaks, y alcanzaron un esplendor particular en los dos mandatos de Obama, durante los que Biden fue vicepresidente. El Gobierno Obama-Biden es señalado como el que más ha perseguido a los informadores en Estados Unidos, incluso con ventaja sobre el de Richard Nixon, considerado hasta entonces el más obsesivo en ese aspecto.

Fue la alianza con las grandes empresas tecnológicas la que condujo al Ejecutivo encabezado por el mencionado dúo demócrata a perseguir con saña, hasta llevarlo al suicidio, al genial y muy joven informático Aaron Swartz por convertirse en un líder de la difusión libre del conocimiento en internet.

Swartz, acosado por el FBI, fue sometido a un proceso a nivel federal, en el cual el Gobierno lo hizo enfrentar 35 años de cárcel y un millón de dólares de multa. ¿Su delito? Descargar una base de datos con resultados de investigación científica financiada con dinero público, con la intención de liberarla en internet para acceso de todos los interesados. A diferencia de Biden, que habla de libertad y la persigue, Aaron fue consecuente: en 2008 había publicado un manifiesto denunciando “el robo privado de la cultura pública”.

No hubo clemencia de quien ahora dice preocuparse por el acceso a la información de los cubanos y utiliza figuras mediáticas convenientemente “mayamizadas” para hablar de libertad. Nada importó que Swartz, siendo apenas un adolescente, hubiera contribuido de manera sustancial a elementos que son hoy de uso corriente para compartir información en internet, como el RSS y el Creative Commons, que han aportado mucho más a la humanidad que quienes pagan lo mismo canciones que cócteles molotov como parte de un plan para desatar algo que aportará tanto al interés nacional estadounidense como a un baño de sangre a 90 millas de EE.UU.

La única libertad que interesa a un Gobierno cuyos ministros fueron designados por una corporación bancaria, según consta en los correos electrónicos entre Citibank y el equipo de transición de Barack Obama, filtrados por Wikileaks, es la libertad de hacer dinero, y Aaron Swartz era una amenaza para ello.

Como vicepresidente, el actual presidente de Estados Unidos no movió un dedo para que Cuba pudiera acceder a internet a través de los varios cables submarinos de fibra óptica que pasan a pocos kilómetros de sus costas y que se han mantenido prohibidos para las empresas cubanas. Hubo que financiar una conexión de 1 062 km de distancia, a un costo de 70 millones de dólares, que se extiende desde Camurí, cerca del puerto de La Guaira, en Venezuela, a la playa Siboney, en Santiago de Cuba. Tampoco desbloqueó los muchos sitios de información científica y tecnológica bloqueados para los desarrolladores informáticos cubanos.

Eric Schmidt, alguien que conoce bien tanto a Aaron Swartz como a Biden, visitó Cuba en 2015 siendo CEO de Google. Entonces estuvo en la Universidad de Ciencias Informáticas, donde varios estudiantes y profesores le expresaron sus quejas por no poder acceder a sitios de su megaempresa dedicados al desarrollo de software.

Schmidt dijo que les daría facilidades para un acceso “por la izquierda”, como se dice en cubano, y un profesor presente le respondió: “Nosotros no queremos brincar la cerca, queremos entrar por la puerta como todos”, y el ejecutivo estadounidense se comprometió a hablarlo con su Gobierno, precisamente el mismo del que Biden formaba parte. Lo que ha ocurrido desde entonces hasta el día de hoy es que esa situación, lejos de mejorar, ha empeorado, pero Joe Biden se ha comprometido a dar “internet sin censura a Cuba” ¡y gratis!

¿Un negocio más para empresas tecnológicas como las que se llenaron los bolsillos con dinero de los contribuyentes norteamericanos, diciendo que se vería en La Habana una televisión que nunca se ha visto? Muy probablemente. Biden llama “Estado fallido” a Cuba, pero no hay nada más fallido que los “creativos” intentos durante 60 años del Gobierno estadounidense por cambiar el régimen en la isla. Perdón, sí lo hay, es el modo en que los terroristas y extorsionadores de Miami han embaucado durante el mismo periodo a los Gobiernos estadounidenses.

(Tomado de La Pupila Insomne)

Carta abierta de científicos cubanos a Joe Biden supera las 4400 firmas

Posted on

El pasado 10 de agosto, científicos cubanos presentaron una carta abierta al presidente Joe Biden, respondiendo a los cuestionamientos del mandatario al sistema de salud pública y al personal científico de la Isla. Foto: ACN.

Científicos, médicos y ciudadanos se han sumado a la carta abierta dirigida al presidente de Estados Unidos, Joseph Biden, por declaraciones sobre el manejo de la pandemia de Covid-19 en Cuba. El número de firmas ascienden hasta el momento a cuatro mil 431.

De esta forma, personas del país caribeño y del resto del mundo respondieron a la convocatoria del Grupo Empresarial de las Industrias Biotecnológica y Farmacéutica de Cuba de acceder y rubricar de forma electrónica el texto disponible en el linkhttps://www.cienciacubana.cu/es.


El pasado 15 de julio Biden consideró a la isla como un ‘Estado fallido’ y descalificó la capacidad de la isla, de su sistema de salud y ciencia para dar respuesta a los desafíos de la situación epidemiológica por la Covid-19.

Ante este pronunciamiento, los científicos cubanos anunciaron el envío de una carta al mandatario estadounidense, en la cual describen los logros del país antillano en el sector y específicamente en el enfrentamiento a la pandemia.

El texto destaca que la inmunización es parte del sistema de salud pública de este país desde 1962, lo cual garantiza la vacunación gratuita y universal sin importar condición socioeconómica, política, religión, sexo o raza.

Por ello, los cubanos están protegidos contra 13 enfermedades potencialmente mortales, incluidas la difteria, el tétanos y la tosferina, y se suma el proceso de inmunización contra la Covid-19 con propuestas vacunales propias recibidas por el 26,9 por ciento de la población hasta la fecha.

De acuerdo con el Ministerio de Salud Pública, fueron administradas 11 millones 409 mil 45 dosis de los candidatos Soberana 02 y Soberana PLUS; así como de la vacuna Abdala, primera desarrollada en América Latina y el Caribe.

Por otra parte, Cuba mantiene colaboración estrecha sobre estos temas con la Organización Mundial de la Salud y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, y ninguno de estos organismos sugirió intervenir aquí para administrar inmunógenos, como lo hizo el gobierno de Estados Unidos, reseña el documento.

La carta a Biden llama a levantar las medidas coercitivas impuestas a la isla mayor de las Antillas por Washington y a una mayor colaboración entre estos países para enfrentar la pandemia.

Cada usuario solo debe llenar los espacios con su nombre, apellido, grado escolar, país y plasmar su acuerdo con el texto, disponible en el sitio tanto en inglés como en español.

(Con información de PL)Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en WhatsAppCompartir en Telegram

Administración de EEUU pone en vigor nuevas medidas contra Cuba

Posted on

El Departamento del Tesoro declaró que “niega el acceso de Cuba a divisas extranjeras” como parte de su “apoyo al pueblo cubano”. Foto: Deny Extremera San Martín.

Nuevas restricciones al envío de remesas a Cuba y la prohibición de las transacciones bancarias específicas, conocidas como transacciones “U-turn”, entran en vigor este miércoles como parte de la escalada de la administración de Donald Trump en las medidas para arreciar la política de bloqueo hacia la Isla.

Leer el resto de esta entrada »

Díaz-Canel en Twitter: Impedir arribo de combustible a Cuba es genocidio

Posted on

Miguel Díaz-Canel Bermúdez, presidente de Cuba, afirmó hoy mediante un mensaje en la red social Twitter, que Estados Unidos comete un genocidio contra el pueblo al impedir el arribo de barcos con combustible a la isla caribeña.

Leer el resto de esta entrada »

Bloqueo: Cero divisas para Cuba, ni aunque sea de Suiza

Posted on

 

Hay que reírse cada vez que en un escenario internacional los representantes del imperio o uno de sus asalariados de turno hablan de que no existe un bloqueo contra Cuba sino un «embargo», que es resultado del diferendo bilateral entre nuestras naciones.

Leer el resto de esta entrada »