Día: 1 septiembre, 2021

Toda la población cubana posible a vacunar habrá recibido al menos una dosis contra la COVID-19 en septiembre

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Inició en Baracoa proceso de inmunización para la población mayor de 19 años. Foto: Facebook/Primada Viisón.

En septiembre toda la población posible a vacunar contra la COVID-19 estará dentro de los esquemas de inmunización que aplica el país, al menos con una dosis, y en noviembre el 92,6 por ciento de los habitantes de Cuba ya habrá recibido las tres dosis, incluidos niñas, niños, adolescentes y jóvenes de dos hasta los 18 años, once meses y 30 días de edad.

Así se informó en el encuentro de este martes del Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, con científicos y expertos que participan en las actividades de ciencia e innovación tecnológica en el enfrentamiento al nuevo coronavirus.


Con la participación del Primer Ministro, Manuel Marrero Cruz, y moderada por el titular de Salud Pública, José Angel Portal Miranda, en la reunión se detalló el avance de la vacunación y el Cronograma de inmunización total en la Isla.

La doctora Ileana Morales Suárez, directora de Ciencia e Innovación del Minsap, explicó que el cronograma que ahora se presenta fue revisado a instancias del Primer Secretario del Comité Central, quien indicó acelerar el calendario de vacunación para incrementar la protección de la población cubana ante la contagiosidad y peligrosidad de las nuevas cepas.

La propuesta del Presidente fue un reto y supone el inicio, a partir de septiembre, de la vacunación de más de cinco millones de personas, pero es un reto que podemos cumplir, porque contamos con cientos de vacunatorios y personal suficiente y capacitado, enfatizó Morales Suárez.

Informó que hasta el 29 de agosto en el país se habían aplicado 13 739 821 dosis de las vacunas antiCOVID-19, en una estrategia que incluye ir sellando territorios (provincias y municipios) en paralelo con la inmunización de grupos de riesgo.

En el proceso de vacunación ya se ha intervenido en 87 municipios (el 51,7 por ciento del total), se ha concluido el esquema de vacunación en 27 (30,5 por ciento), y en la última semana de agosto se inició el proceso en 31 municipios.

En cuanto al avance de la vacunación en grupos de riesgo, explicó que se han intervenido 15 grupos de riesgo, trabajadores y estudiantes de la Salud y BioCubaFarma; nefrópatas, trasplantados, gestantes, mujeres lactando, residentes en instituciones sociales y otros grupos seleccionados. Esta categoría abarca un universo de 775 000 personas y se habían vacunado hasta la fecha 678 581, y en segundas dosis está el grupo de embarazadas y trasplantados.

Al cierre del 29 de agosto, 5 458 785 individuos habían recibido la primera dosis de una vacuna contra la COVID-19; 4 606 646 tenían la segunda dosis; y 3 663 808 estaban con la tercera dosis, quienes junto a las 10 582 a las que se le aplicó dosis única, sumaban 3 674 390 personas con esquema completo de inmunización, 32,81 por ciento de la población.

Al resumir las estadísticas, puntualizó que 1 447 494 individuos (12,9 por ciento) están en proceso de vacunación; y 5 023 798 (44,91 por ciento) entrarán en el esquema de inmunización a partir de septiembre. La especialista aclaró también que 339 027 es considerada como población “no vacunable”.

Sobre la inmunización en edades pediátricas, la especialista explicó que se realizará en formato de campaña de vacunación (como la antipolio), por lo que será intensiva, con muchas personas vacunadas en poco tiempo y con la participación activa de los trabajadores de la Salud y los factores de las comunidades.

El cronograma establece que:

— Del 3 de septiembre al 4 de octubre recibirán la vacuna Abdala los estudiantes de grado 12º, del tercer año de la enseñanza técnico-profesional y del último año de formación pedagógica.

— Del 5 de septiembre al 5 de noviembre se inmunizarán con Soberana 02 las niñas, niños y adolescentes de 12 a 18 años.

— Y del 15 de septiembre al 15 de noviembre, también con Soberana 02, se vacunarán las niñas y niños de 2 a 11 años.

En la presentación a la dirección del país sobre el Avance de la vacunación en Cuba y el Cronograma de vacunación, la Directora de Ciencia e Innovación del Minsap señaló que todo este proceso ha sido autorizado por el Centro de Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (Cecmed).

Con respecto a los convalecientes de la COVID-19, Morales Suárez señaló que en esta categoría están unas 600 000 personas que serán inmunizadas a partir del 8 de septiembre, proceso estimado a concluir el 30 de octubre.

En cuanto a los alérgicos al timerosal, 40 000 individuos recibirán la vacuna Abdala libre de este producto entre el 15 de septiembre y el 20 de octubre, y 65 000 se inmunizarán con Soberana 02 entre el 15 de septiembre y el 17 de noviembre.

Pronósticos a la vista

En el encuentro de este martes del Presidente de la República con científicos y expertos que participan en las actividades de ciencia e innovación tecnológica para el enfrentamiento a la COVID-19, también se presentó la habitual actualización de los modelos de pronósticos.

El Doctor en Ciencias Raúl Guinovart Díaz, decano de la Facultad de Matemática y Computación de la Universidad de La Habana, explicó que los modelos prevén que a corto plazo nos mantendremos con una alta incidencia de casos, por encima de los 6 000.

“En estos últimos días se ha notado un descenso de la enfermedad, pero los pronósticos aún mantienen altas cifras de confirmados”, alertó. Para finales de septiembre, los modelos estiman una caída en los casos confirmados y activos.

Este martes también sesionó la reunión del Grupo temporal de trabajo para la prevención y control de la COVID-19, que fue encabezada por el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, y el Primer Ministro, Manuel Marrero Cruz.

En formato de videoconferencia con todos los territorios, gobernadoras, gobernadores y el intendente de la Isla de la Juventud explicaron el comportamiento de la pandemia en sus localidades y las acciones que se realizan para enfrentarla.

El Presidente de la República pidió ser informado también sobre los trabajos de recuperación de los daños causados por el huracán Ida en territorios occidentales, tareas que incluyen el arribo a la Isla de la Juventud, Pinar del Río y Artemisa de materiales para restañar los daños en las viviendas, y los servicios de agua y electricidad, principalmente.

Participaron en el encuentro el vicepresidente de la República, Salvador Valdés Mesa, viceprimeros ministros, y ministras, ministros y otras autoridades.

Breve crónica sobre la injerencia de la OEA en Bolivia

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Evo Morales y Luis Arce en una reunión del partido celebrada en Buenos Aires, Argentina, 17 de febrero de 2020. Foto: Reuters.

El pasado mes de noviembre de 2020, el candidato del Movimiento al Socialismo Instrumento Político para la Soberanía de los Pueblos (MAS-ISP), Luis Arce Catacora, ganó las elecciones presidenciales en Bolivia, poniendo punto final al oscuro período de de facto encabezado por Jeanine Añez.Desde ese momento, el nuevo gobierno ha concentrado sus esfuerzos en resolver las crisis sanitaria, política y económica que heredó de la administración anterior.

Durante este proceso, ha tenido que superar los numerosos obstáculos y sabotajes de la oposición boliviana, que se ha apoyado en organizaciones internacionales y regionales. En este caso, destaca la injerencia en los asuntos internos de Bolivia de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de su secretario general Luis Almagro.


Un breve examen de los hechos del pasado reciente, nos van a permitir comprender este inaceptable comportamiento que lacera la soberanía del país sudamericano. Las elecciones presidenciales del 2019 en Bolivia tuvieron lugar en un ambiente de tensión causado por los cabildos convocados por los Comités Cívicos de las ciudades de Santa Cruz y La Paz. En estas concentraciones líderes de la oposición llamaron abiertamente a desconocer los resultados de las elecciones. Ellos, junto a los medios de comunicación y las redes sociales implantaron de esa manera la narrativa sobre el fraude que supuestamente iba a cometer el Movimiento al Socialismo.El 20 de octubre de 2019, se realizaron los comicios generales. En horas de la noche, se detuvo por problemas técnicos el sistema de conteo rápido, cuando se habían escrutado el 83,76 % de los votos. Esta situación, fue aprovechada por Carlos Mesa, líder de Comunidad Ciudadana que precipitadamente, sin esperar la llegada de los resultados del conteo de los votos del área rural, que obviamente favorecería al MAS, anunció una segunda vuelta electoral que ocasionó enfrentamientos entre simpatizantes de estas fuerzas políticas. Este fue el inicio de una escalada de violencia que devino en la quema de Tribunales Electorales Departamentales y propiedades privadas de diputados y gobernadores del MAS en varias ciudades del país.

En este contexto, el gobierno del Estado Plurinacional solicitó a la OEA, realizar una auditoría para definir los resultados de las elecciones, que dieron la victoria a Evo Morales Ayma  y que no fueron aceptadas por las fuerzas de oposición que continuaron convulsionando el país exigiendo una segunda vuelta.

La OEA, en respuesta a ese pedido envió una comisión para auditar el proceso y rompió sorpresivamente los términos pactados tal y como declara Diego Pari, el entonces canciller de Bolivia:” El elemento fundamental del incumplimiento del acuerdo es justamente uno de los elementos centrales del golpe de estado. Primero Luis Almagro incumple absolutamente todos los puntos del acuerdo que se había establecido para la realización de la auditoria. Un elemento evidente del incumplimiento: los plazos.

El jefe de gabinete de Luis Almagro nos llamó el día 7 de noviembre para decirnos que no estaban en la capacidad de poder entregar el informe el día 12 de noviembre fecha que habíamos pactado nos dijo que necesitaba uno o dos días más adicionales para poder concluir este informe. Nosotros accedimos ante la imposibilidad que tenía la OEA para poder entregar el informe de auditoría, accedimos a esta ampliación de plazo y acordamos que se debía entregar este informe el día 13 de noviembre del año 2019” .

Sin embargo, de manera inconsulta el día 9 de noviembre la OEA publicó un comunicado sugiriendo que se realizaran nuevas elecciones en el país. La cancillería boliviana le pidió explicaciones sobre este hecho y es entonces que salió a la luz en la madrugada del 10 de noviembre, un informe preliminar, que señalaba” serias irregularidades” en el conteo de los votos. Resulta una extraña coincidencia que horas más tarde se produjera el amotinamiento de la policía y la sugerencia de renuncia hecha por el alto mando militar a Evo Morales. Es evidente que la OEA fue una pieza clave en el golpe de estado.

La policía reprime a los manifestantes a favor de Evo Morales. Foto: Archivo

El 12 de noviembre tuvo lugar la autoproclamación de la senadora Jeanine Añez como presidenta del país, amparándose en un “supuesto vacío de poder”, ante la renuncia de las principales autoridades, pero violando deliberadamente la línea de sucesión prevista en la Constitución.En ese contexto, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, en sesión extraordinaria del Consejo Permanente, para analizar los sucesos en Bolivia, el 13 de noviembre de 2019 expresó: “En Bolivia hubo un golpe de estado el 20 de octubre cuando Evo Morales cometió fraude electoral”.

Estos hechos están muy lejos de ser casuales, por el contrario, confirman la complicidad y participación de la OEA y Almagro en el golpe de estado. Por esa razón es importante recordar las polémicas declaraciones del secretario general en su visita a Bolivia en mayo del 2019, cuando aseguró que sería discriminatorio que Morales no pudiera presentarse nuevamente a las elecciones.

Este apoyo repentino a la candidatura del jefe del MAS, desoyendo los reclamos hechos por la oposición boliviana a la Corte Interamericana de Justicia para que declarara ilegal la postulación, constituye un indicio sospechoso que bien podría ser parte de una estrategia para fomentar la confianza en el foro regional. Dicha confianza propició que el Tribunal Supremo Electoral solicitara la participación de la OEA mediante una auditoria para resolver la convulsa situación en Bolivia en el marco de los comicios generales de octubre del 2019.

Lo acontecido en Bolivia fue un golpe de nuevo tipo, multidimensional, cívico, militar y policial, donde al igual que en experiencias anteriores en otros países tomaron parte los medios de comunicación, las redes sociales, la derecha nacional, la iglesia, así como países que enmascararon sus verdaderos intereses a través de organizaciones regionales e internacionales.

Sin embargo, la intromisión de la OEA y su secretario general en los asuntos internos de Bolivia han mantenido un carácter constante y ofensivo. El pasado mes de marzo al producirse la detención de la ex presidenta Añez y dos de sus ex ministros en el marco de la investigación del caso denominado Golpe de estado, Almagro volvió a arremeter contra el gobierno boliviano. Esta vez manifestó su inquietud “ante el abuso de mecanismos judiciales que nuevamente se han transformado en instrumentos represivos del partido de gobierno” en Bolivia.

También propuso formar una comisión internacional para la investigación de casos de corrupción desde el último período de gobierno del expresidente Evo Morales hasta la actualidad, incluyendo la administración de Añez. Exigió además una reforma al sistema de Justicia boliviano, que se establezca a partir de un gran diálogo en el que intervengan actores políticos, académicos y sociedad civil de la mano de la cooperación internacional.

La cancillería boliviana a través de un comunicado expresó su descontento e hizo un llamado a los estados miembros a defender la Carta de la OEA que privilegia la no intervención, el respeto a la autodeterminación de los pueblos, el diálogo, la negociación y la búsqueda de consensos. En ese mismo documento el Ministerio de Relaciones Exteriores argumentó: “La Carta de la OEA determina claramente el mandato del secretario general que el Sr. Almagro debe cumplir. El Estado Plurinacional de Bolivia defenderá su soberanía, la independencia de sus órganos y no caerá en provocaciones malintencionadas”.

Otro acontecimiento más reciente da cuenta de la misma actitud injerencista de Luis Almagro. Como parte de las investigaciones sobre el Caso penal Fraude Electoral, el Ministerio Público boliviano encargó al Grupo de Investigación Deep Tech Lab de BISITE de la Fundación General de la Universidad de Salamanca de España, una investigación en el Área de Seguridad Informática y Administración de Redes sobre la integridad informática de los resultados de las elecciones del 20 de octubre de 2019.

Las conclusiones de dicho proceso se dieron a conocer en el mes de julio de 2021 y determinaron que hubo algunas deficiencias e incidentes que no suponían riesgos para la integridad del proceso electoral, ni para los resultados del cómputo oficial. Se señaló además que no existió manipulación de los votos debido a que el sistema informático contó con la consistencia necesaria y en ningún momento fue alterado.

Ante estos resultados, la Comisión de Fiscales bolivianos a cargo del proceso penal, determinó que el hecho investigado no constituye delito, de acuerdo con lo que se dispone en el artículo 323.3 del Código de Procedimiento Penal, dando paso al cierre del caso Fraude Electoral.

El rechazo y cuestionamiento de la oposición boliviana a esta determinación fue secundada por la OEA, que en esta ocasión a través de la Secretaría para el Fortalecimiento de la Democracia emitió un comunicado el 9 de agosto de 2021. En dicho documento cuestiona los resultados de la investigación de la Universidad de Salamanca e insiste en la veracidad y transparencia de los resultados de la auditoría realizada por la OEA a las elecciones presidenciales bolivianas en octubre del 2019.

En respuesta a este irrespetuoso pronunciamiento el gobierno boliviano solicitó una sesión extraordinaria virtual del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), que tuvo lugar el 25 de agosto del presente año. En esta reunión la delegación del Estado Plurinacional con el respaldo de argumentos jurídicos, enfatizó que no hubo fraude en los comicios del 2019 y exigió que se respete la independencia y la soberanía del país.

En marzo fue detenida la expresidenta de Bolivia, Jeanine Áñez, luego del golpe de Estado contra Evo Morales en noviembre de 2019.

Las palabras del canciller boliviano Rogelio Mayta, dejaron al descubierto el verdadero sentido del comportamiento de Luis Almagro.” Por qué el furibundo ataque de Almagro contra el peritaje y el proceso penal en el que se debate el fraude que acusó, porque ese peritaje pone en evidencia que su accionar fue uno de los detonantes de la crisis política que sufrimos en el 2019”

Ante la supuesta validez y carácter vinculante de la auditoría de la OEA, reclamada por Almagro, el canciller Mayta explicó que el acuerdo suscrito para la auditoría no establecía la entrega de un informe preliminar, como sucedió en octubre de 2019, o que el informe sustituiría peritajes o sentencias en materia penal y menos la labor de fiscales y jueces bolivianos.

En ese mismo foro el ministro de Justicia de Bolivia, Ivan Lima, enfatizó que Almagro “representa el dolor, la muerte y la humillación de los bolivianos”, al mismo tiempo el canciller recalcó que el secretario general asume “claramente partido en la política interna de Bolivia, en contra del MAS y ahora contra el Gobierno legítimo”. 

El comportamiento injerencista de Luis Almagro y de la Organización de Estados Americanos, en los asuntos internos de Bolivia, está estrechamente relacionado con los intereses de la potencia que representan. Esta organización, se ha encargado a lo largo de los años de hacer cumplir la política exterior de Estados Unidos, garantizando sus planes hegemónicos en el continente.

Las investigaciones sobre el golpe de Estado al presidente Evo Morales en el 2019, dan cuenta de la complicidad de la OEA, en este hecho. En pleno siglo XXI, lo acontecido en Bolivia, involucra además a otros gobiernos de derecha de la región que aportaron armas para que el gobierno de Añez reprimiera a los partidarios del MAS. Nada más parecido a una versión moderna del Plan Cóndor.

El gobierno de Luis Arce Catacora ha dejado claro que no aceptará la injerencia y la violación de la soberanía y que tomará otras medidas si persisten estas acciones. Ha convocado además a los Estados miembros a analizar el papel de la OEA, que especialmente en los últimos tiempos ha estimulado la discordia y el enfrentamiento en la región en total contradicción con los principios de la carta fundacional de la organización.

El Ministerio de Colonias y su impresentable secretario general Luis Almagro han quedado cuestionados y señalados por Bolivia que ya no es más un estado subordinado y dependiente de poderes externos.

Si este hecho se convertirá en un detonante para que los países del continente exijan la refundación o desaparición de la OEA, aún está por ver. Sin embargo, es una posibilidad que no debe descartarse en medio de los cambios actuales que se necesitan con urgencia para dar paso a un nuevo sistema de relaciones internacionales.

La Globalización neoliberal en crisis

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Gráfica:: Rebelión

Vivimos la articulación imprevista de cuatro crisis que se retroalimentan mutuamente: una crisis médica, una crisis económica, una crisis ambiental, y una crisis política. Una coyuntura de enorme perplejidad y angustia. Pareciera que la sociedad y el mundo hubieran perdido el rumbo, una dirección hacia dónde ir, su destino. Nadie sabe lo que va a pasar en el corto y mediano plazo, ni puede garantizar si habrá un nuevo rebrote o si surgirá un nuevo virus, si la crisis económica se intensificará, si saldremos de ella, si tendremos trabajo o ahorros. Esto da lugar a una parálisis del horizonte predictivo, no solamente en los filósofos, que es algo normal, sino en la gente común, en los ciudadanos y ciudadanas, en las personas que van al mercado, en los trabajadores, obreros, campesinos, en los pequeños comerciantes. El horizonte predictivo es la capacidad imaginada de proponernos cosas a mediano plazo, cosas que muchas veces no suceden, pero guían nuestra acción y nuestro comportamiento. El horizonte predictivo se ha roto, se ha desintegrado. Nadie sabe lo que va a suceder.


La suspensión del tiempo

Es en este sentido que propongo la categoría de un “tiempo suspendido”. A pesar de que suceden cosas, a pesar de que brotan conflictos, problemas, novedades, cada día estamos viviendo una suspensión del tiempo. Hay un movimiento del tiempo cuando hay un horizonte, cuando podemos al menos imaginar hacia dónde vamos, hacia dónde nos dirigimos. Se trata de una experiencia muy desgarradora, una experiencia nueva que estamos viviendo, en el sentido de que no existe una dirección hacia dónde ir, lo cual es angustiante.

La suspensión del tiempo arrastra un conjunto de síntomas y consecuencias. La primera de ellas es lo que podríamos denominar “un ocaso de época”. El mundo está asistiendo al prolongado, conflictivo y agónico cierre de la globalización neoliberal. Estamos en un proceso emergente de desglobalización económica que se ha ido acentuando, pero que comenzó hace cinco o diez años atrás con idas y vueltas. La primera oleada de globalización se dio en el siglo XIX, hasta principios del XX, y la segunda a finales del siglo XX, entre 1980 y el 2010. Esta segunda oleada de globalización ha entrado en un proceso de una deshilachamiento parcial, en un proceso de desglobalización económica parcial. Hay cuatro datos que permiten afirmar esta hipótesis:

Primero, el comercio mundial tenía una tasa de crecimiento, entre 1990 y 2012, de dos a tres veces por encima de la tasa del crecimiento del PIB global. Desde el 2013 hasta el 2020 es menor o, en el mejor de los casos, igual a la tasa del crecimiento del PIB. El comercio, que es la bandera de los mercados globalizados, se ha reducido, según informes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE.

El segundo dato es que los flujos transfronterizos de capital, que entre 1989 y 2007 habían crecido del 5% al 20% respecto al PIB mundial, pasaron a tener una tasa menor al 5% entre 2009 y la actualidad.

El tercer dato es la salida de Inglaterra de la Unión Europea, el Brexit, que ha establecido un límite a la expansión, al menos por el lado de Occidente, de esta articulación de mercado, economía y política europea. Por su parte, Estados Unidos inicia con el gobierno de Trump un proceso gradual de repatriación de capitales bajo el lema “América Primero”. En su gobierno, Trump desplegó una guerra comercial contra China, pero también contra Canadá y luego contra Europa. Destapó viejos fantasmas de seguridad nacional para intentar impedir que China tome el liderazgo mundial y controle la red 5G. Además, el COVID-19 ha acelerado los procesos de reagrupación de las cadenas de valor esenciales, para que no se repitan procesos que se dieron en Europa cuando, entre países supuestamente pertenecientes a la misma unión comercial, se peleaban en la frontera por los respiradores e insumos médicos. Este control les permite no depender de insumos de China, Singapur, México o Argentina, o del país que fuera. Entonces, tenemos un escenario paradójico con China y Alemania aliadas por el libre comercio y Estados Unidos e Inglaterra aliados en una mirada proteccionista de la economía y del mundo. En los años 80, estos dos últimos países encabezaron la oleada globalizadora con Ronald Reagan y Margaret Thatcher, y ahora son sus líderes los que encabezan una mirada proteccionista y los comunistas, a la cabeza de China, los que convocan a todo el mundo a abrir fronteras y a no impedir que la globalización se detenga.

Un último dato de esta desglobalización parcial que estamos viviendo es el documento que acaba de publicar el Fondo Monetario Internacional. Hay un monitor fiscal y un reporte de la economía mundial que presenta un conjunto de recomendaciones sorprendentes, paradójicas, e incluso chistosas viniendo del FMI: “hay que prorrogar los vencimientos de la deuda pública”. Es decir, están proponiendo que los países no paguen su deuda pública, que prorroguen y que establezcan mecanismos de repagos para los siguientes años. No se olviden que el FMI junto con Merkel y el Deutsche Bank fueron los que se impusieron sobre Italia, luego sobre Irlanda y finalmente sobre Grecia, para obligar a que asuman sus compromisos de endeudamiento. El informe sugiere “incrementar los impuestos progresivos a los más acaudalados”, no es el programa de un partido de izquierda radical, es la recomendación del Fondo Monetario. También, propone impuestos “a las propiedades más costosas, a las ganancias de capital, y a los patrimonios”, siendo incluso más radical que algunas propuestas que se habían manejado en los grupos de izquierda del continente. Sigue con “modificar la tributación de las empresas para asegurarse de que paguen impuestos”. Es decir, pide ser más audaces y modificar el sistema tributario porque hay muchos ricos que han evadido los impuestos. Cierra con una sugerencia para la tributación internacional a la economía digital, apoyo prolongado a los ingresos de los trabajadores desplazados e incremento de la inversión pública. Se trata de un programa de reformas que hace un año era impensable, era una herejía que viniera de estos organismos internacionales que funcionan como el cerebro del capitalismo mundial.

Esto está marcando una modificación del espíritu de la época. Algo está cambiando. Se acabó el recetario de austeridad fiscal, la amenaza de que espantar a los ricos imponiéndoles impuestos nos hará perder riqueza y empleos. Hay una modificación de los parámetros epistemológicos con los que este sector del capital mundial estaba mirando lo que se viene en términos de esta articulación de la crisis ambiental, médica, económica y social. Evidentemente, hay un miedo a las clases peligrosas y a los estallidos sociales que está llevando a un cambio de 180º de las posiciones de políticas económicas que impulsan estos ideólogos del capitalismo mundial, y que habían comandado todo el neoliberalismo desde los años 80 hasta el 2020, en términos de reducción del Estado, de la inversión pública, de los impuestos a la gente rica y de apoyos sociales a los trabajadores. No sabemos si será temporal, pero se trata de un giro sustancial.

El desgaste de la hegemonía neoliberal conservadora

Un segundo efecto de este tiempo suspendido es lo que podemos calificar como un estupor y cansancio de la hegemonía neoliberal conservadora implementada en los últimos 40 años. No es que se acabó, puede durar un buen tiempo más, pero ha perdido su capacidad de regeneración, de impulso irradiador y de articulación de esperanzas. El neoliberalismo se mantiene por la inercia, por la fuerza de la herencia pasada. Esto lo visualizamos en la crisis de los instrumentos que habían sido fetichizados para organizar el futuro.

El neoliberalismo utilizó tres instrumentos para crear un relato, un imaginario, falso en los hechos, pero creído por mucha gente sobre quiénes organizaban el futuro: el mercado, la globalización y la ciencia. El mercado globalizado ha mostrado que no es un sujeto cohesionador. Frente a la crisis del virus y a la expansión de los contagios, ningún mercado hizo nada. Al contrario, los mercados escondieron la cabeza como avestruces y lo que salió a relucir como la única y última instancia de protección social fueron los Estados. La globalización, como un ideario de modernización, mejora de la vida y de expansión ilimitada de las oportunidades, ya no tiene la capacidad para contener a los descontentos, para organizar a la gente que tiene miedo ni para calmar las preocupaciones de los angustiados. La ciencia, en la que se depositó de manera imaginada y tergiversada una potencia ilimitada y una capacidad infinita para transformar y resolver los problemas de la humanidad, ahora muestra sus límites. Hay cosas que los humanos no podemos resolver, enfrentar o remontar, fruto de nuestras propias acciones. La ciencia también tiene un horizonte de época, puede resolver muchas cosas y otras no. Se requiere mucho tiempo, esfuerzo, recursos y una modificación de los comportamientos para que la ciencia pueda abarcar y resolver los problemas que estamos ocasionando, especialmente por nuestra manera de haber roto metabólica, orgánica y racionalmente nuestra relación con la naturaleza.

Todo esto significa que la hegemonía neoliberal ha perdido el optimismo histórico. Ya no se presenta ante el mundo como portador de certidumbres imaginadas, horizontes plausibles, conquistables y realizables a mediano plazo. Las certezas imaginadas del futuro se han quebrado y este es ahora el nuevo sentido común. Ahora nadie puede decir cuál es el destino de la humanidad. La humanidad nunca tiene un destino, siempre es una incertidumbre, pero las grandes hegemonías lo que hacen es crear un imaginario del destino de la humanidad. Las ideologías y las hegemonías tienen una facultad performativa: la capacidad de crear lo que enuncian. Esta capacidad es la que perdió la hegemonía neoliberal planetaria porque ya no tiene la fuerza de despertar entusiasmo, crear adherencias duraderas, ni proponer un horizonte factible en el tiempo. Es un momento de cansancio y de estupor hegemónico, un momento que habilita una nueva materialidad de la hegemonía, que se vuelve porosa. Ya no se presenta como un caudal imbatible que va hacia un lado, sino como aguas estancadas, donde se filtran otro tipo de sustancias, otro tipo de elementos. Por lo tanto, estas aguas estancadas de la hegemonía conservadora hablan de la parálisis del horizonte predictivo. Repito: no es el fin ni del neoliberalismo económico ni de la hegemonía neoliberal. Es un momento de cansancio, de agotamiento y debilitamiento que puede arrastrarse incluso todavía años, cada vez con más dificultades, con menos irradiación, con menos entusiasmo, con menos capacidad de generar adherencias duraderas y legitimidades activas.

Ruptura del consenso neoliberal político y económico

La tercera característica de este ocaso es la ruptura del consenso neoliberal político y económico. Desde los años 80, la hegemonía neoliberal pudo desarrollarse en los ámbitos económicos y discursivos porque fusionó dos cosas: la economía de libre mercado y la democracia representativa. Esto le dio mucha fuerza. Había una retroalimentación entre el horizonte económico que buscaba reducir el Estado, entregar los bienes públicos a los actores privados, regular y fragmentar la fuerza laboral, reducir salarios y derechos, con un sistema de democracia representativa. Luego de la caída del muro de Berlín y del comunismo como una alternativa a la sociedad capitalista, todas las élites, sean de izquierda o derecha, habían apostado por el neoliberalismo, con un sentido un poco más social o más empresarial, porque compartían el mismo horizonte sobre el destino de la humanidad.

Luego de 40 años, ese núcleo de economía de libre mercado y democracia representativa comienza a dislocarse y disociarse, mientras surge un neoliberalismo cada vez más enfurecido. Esta es una de las características de la época. Cada año vamos a tener un replanteamiento de la propuesta neoliberal, cada vez más enfurecida, autoritaria, racista, xenofóbica, antiliberal, antifeminista, cada vez más vengativa, cada vez más fascista. Es lo que ha pasado en América Latina y en otras regiones del mundo. El caso del golpe en Bolivia, la situación de Brasil, Estados Unidos, Polonia y muchos otros países. Hay un neoliberalismo cada vez más autoritario, como una manera de atrincherarse, cuando sus fuerzas y su capacidad de atracción van menguando.

Además, por primera vez, la democracia comienza a presentarse como un estorbo para las perspectivas neoliberales. Se perdió el optimismo de los años 80 y ahora se miran con sospecha las banderas democráticas porque hay una divergencia entre las élites. Es decir, por un lado, hay élites que propugnan por continuar con el neoliberalismo: hay que enriquecer a los ricos, voltear de arriba abajo a los pobres, seguir privatizando y manteniendo la austeridad fiscal; y, por otra parte, hay élites y bloques sociales dispuestos a implementar otro tipo de políticas más híbridas: preocuparse de los pobres, replantearse los temas de la propiedad, los impuestos, el potenciamiento de lo común, entre otras cuestiones. Esta divergencia y la falta de un mismo horizonte de expectativas compartido preocupan a las élites neoliberales que comienzan a mirar con sospecha, recelo y distancia a la propia democracia y a los procesos electorales.

Tendencias de la suspensión del tiempo en el futuro inmediato

En este tiempo suspendido y de quiebre del horizonte predictivo podemos identificar cuatro tendencias para el futuro inmediato.

La primera está sucediendo en el debate de los grandes centros pensantes del capitalismo mundial: la revitalización de los Estados como sujeto protagónico. Esto ocurre bajo dos modalidades. La primera es la revitalización de la utilización de recursos públicos para atenuar las pérdidas o ampliar las ganancias empresariales. Esta es la vieja modalidad neoliberal que busca achicar el Estado, pero para agrandar sus riquezas con los bienes comunes que están bajo control o bajo propiedad del Estado. Actualmente, se está utilizando dinero público para la compra de acciones de las grandes empresas que han visto afectada su producción o comercialización por el confinamiento de los últimos meses.

Según un informe del Fondo Monetario Internacional, en octubre de 2020 las economías avanzadas habían utilizado capital propio de los Estados equivalente a un 11% de sus PIB en préstamos y garantías, y un 9% en gasto adicional. Es decir, las economías avanzadas, como Estados Unidos, Inglaterra, España, Italia, Alemania, Noruega, Suecia, Dinamarca, Japón o Canadá han utilizado entre el 15% y el 20% de sus PIB para comprar acciones de empresas, nacionalizar las pérdidas corporativas, entregar crédito a los bancos o amortiguar la reducción de ganancias de las empresas. Se trata de una revitalización del Estado, pero en términos de monopolios privados.

Otra modalidad de revitalización que pugna también por sobresalir es la del Estado en su dimensión de comunidad, que busca la protección social, mejorar salarios, ampliar derechos, aumentar la inversión pública, proteger a los más débiles, invertir en salud y en educación, crear empleos o nacionalizar empresas privadas para generar recursos públicos en favor de la gente.

Todo Estado tiene estas dos dimensiones. Como señala Marx, “el Estado es una comunidad ilusoria”, que tiene la dimensión de los bienes comunes (la riqueza es un bien común, los impuestos son un bien común, las identidades son bienes comunes), pero son bienes comunes de administración monopólica. Lo que están haciendo las fuerzas conservadoras es utilizar los bienes comunes para beneficio privado, a través del potenciamiento de lo monopólico del Estado; en tanto que las fuerzas sociales progresistas se esfuerzan por la ampliación del Estado como comunidad con bienes para ser distribuidos y utilizados por la mayoría de la población. Hacia dónde se incline el Estado dependerá de las luchas sociales, de la capacidad de movilización, de gobernabilidad vía parlamento y en las calles, de la acción colectiva, etcétera.

Una segunda tendencia del momento actual es el uso del excedente económico de cada sociedad. En los siguientes meses y años se van a incrementar las luchas sociales, políticas e ideológicas entre los distintos partidos, conglomerados, grupos de presión, clases y movimientos sociales, para determinar quién se va a beneficiar con los recursos públicos que son escasos. Con necesidades muy grandes y bienes escasos, ¿se beneficiará al sector empresarial, trabajador, campesino, obrero, medio? ¿A la burocracia, a los terratenientes, a los hacendados o a los banqueros? Los Estados se están endeudando una o dos generaciones por delante y están emitiendo más dinero para que haya circulante y movimiento económico. Ahí aparecen dos querellas: por el uso de ese dinero y por quién va a pagar ese dinero.

La tercera tendencia es lo que podemos definir como apertura cognitiva de la sociedad. En la medida en que las viejas certidumbres se vuelven más rudimentarias y ásperas, y que el horizonte predictivo de la sociedad neoliberal se achica, la gente comienza a abrir su capacidad y disposición para recibir nuevas ideas, creencias y certidumbres. Los seres humanos no pueden permanecer indefinidamente sin horizontes de predicción más o menos estables y de mediano plazo. Es una necesidad humana porque necesitamos “terrenalizar”, necesitamos anclar la proyección de nuestras vidas, acciones, trabajo, esfuerzos, ahorros, apuestas académicas y amorosas en un tiempo más o menos previsible. Cuando eso no se da, se busca por donde sea. Esta es la base para el surgimiento de propuestas muy conservadoras, cuasi fascistas, que es lo que está sucediendo en algunos países del mundo. En Bolivia, los perdedores de las elecciones han ido a rezar ahí, han ido a hincarse ante los cuarteles para pedir que los militares tomen el gobierno. La salida ultraconservadora, fascistoide reunió a toda la gente que se metió en el golpe de Estado: Añez, Carlos Meza, Tuto Quiroga, la Organización de Estados Americanos, OEA. Esto es algo nunca había sucedido en el continente, ni en los años 70, en el continente. Ahora vemos esas imágenes patéticas del abandono de la racionalidad política para pedir este tipo de salidas.

La cuarta tendencia son los gigantescos retos para las fuerzas progresistas y de izquierda del planeta para enfrentar la gravedad de este horizonte predictivo quebrado y diluido. Simplemente voy a mencionar los seis temas que cualquier propuesta debería abordar al momento de asumir la batalla por el sentido común y por el horizonte predictivo de la sociedad en los siguientes meses y años:

1. La democratización política y económica, y sus distintas variantes. Esto es lo que algunos denominan la posibilidad de un socialismo democrático.

2. La lucha contra la explotación, incluyendo no solamente la distribución de la riqueza sino también la democratización de las formas de concentración de la gran propiedad.

3. La desracialización y la descolonización de las relaciones sociales y de los vínculos entre los pueblos y entre las personas incluidas al interior de las organizaciones.

4. Los procesos de despatriarcalización y la reivindicación de la soberanía de las mujeres sobre la gestión de sus cuerpos y de sus vínculos.

5. Un ecologismo social que no mire a la naturaleza como un parque, sino que vea la naturaleza en su relación con la sociedad. Se requiere un enfoque que restablezca el metabolismo racional entre el ser humano y la naturaleza, tomando en cuenta la satisfacción de las necesidades básicas imprescindibles de la gente más humilde, de los pobres y de los trabajadores.

6. Un internacionalismo renovado. Los retos de la izquierda y de las fuerzas progresistas en los siguientes años van a radicar en la capacidad de impulsar propuestas de democratización política y económica cada vez más radicales.

Creo que estamos ciertamente ante tiempos sociales muy estremecedores. Paradójicamente, a pesar de que hablamos de un tiempo paralizado, se están desarrollando local y tácticamente un conjunto de luchas, convulsiones e inestabilidades permanentes que nos indican que las victorias del lado conservador y las victorias del lado progresista o de la izquierda, tampoco han de ser duraderas. Es un tiempo en que nada ha de ser duradero durante un periodo prolongado. Cada victoria de las fuerzas conservadoras tendrá pies cortos y podrá derrumbarse, y cada victoria de las fuerzas de izquierda podrá tener pies cortos si es que no sabe corregir errores e impulsar un conjunto de vínculos con la sociedad.

Este es el conjunto de ideas que quería compartir con ustedes sobre nuestro tiempo presente.

(Tomado de Página 12)

El presente texto es una adaptación de la clase que Álvaro García Linera realizó en el Curso “Estado, política y democracia en América Latina”, donde fue presentada por Victor Santa María. La clase completa puede encontrarse en: http://www.americalatina.global

El Curso Internacional “Estado, política y democracia en América Latina” es una iniciativa destinada a militantes y activistas sociales, funcionarios públicos, docentes, estudiantes universitarios/as, investigadores/as, sindicalistas, dirigentes de organizaciones políticas y no gubernamentales, trabajadores/as de prensa y toda persona interesada en los desafíos de la democracia en América Latina y el Caribe. Ha sido promovido por el Grupo de Puebla, el Observatorio Latinoamericano de la New School University, el Programa Latinoamericano de Extensión y Cultura de la Universidade do Estado do Rio de Janeiro y la UMET. Fue organizado por la Escuela de Estudios Latinoamericanos y Globales, ELAG, y contó con el apoyo de Página12.

Tres aniversarios

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El reverendo William Barber (al centro) después de un mitin en el Lincoln Memorial el fin de semana en Washington, donde resaltó que las mismas fuerzas que quieren suprimir el voto en Estados Unidos, también “suprimen los salarios dignos, la salud universal, los derechos de los inmigrantes…” Foto Afp

“La feroz urgencia del ahora. Este no es momento para empeñarnos en el lujo de la calma o de tomarnos la droga tranquilizante del gradualismo. Ahora es el tiempo de hacer realidad las promesas de la democracia”, declaró el reverendo Martin Luther King Jr, desde las escalinatas del Monumento a Lincoln al culminar la histórica Marcha a Washington Por Empleo y Libertad en 1963.


Justo 58 años después, el sábado pasado miles marcharon hacia ese mismo lugar y en unas 40 ciudades del país, con veteranos del gran movimiento por la justicia racial encabezado por King –el cual evolucionó a incorporar la lucha contra la injusticia económica del capitalismo y el militarismo imperial– abrazados de nuevas generaciones, haciendo eco de sus palabras y su compromiso moral.

La demanda central y unida del mosaico de esta movilización fue algo que no deja de ser asombroso dentro del propio país que no deja de proclamarse el “faro de la democracia” en el mundo: el derecho pleno al voto.

El reverendo William Barber, quien con otros resucitó la Campaña de los Pobres –la última iniciativa de King antes de ser asesinado– comentó en los actos del aniversario que “todo estadunidense debería estar pre-ocupado… puede ser que ya es una oligarquía civil y no una democracia, y el próximo paso es una autocracia”. Al encabezar marchas, manifestaciones y acciones de desobediencia civil por todo el país para defender el derecho al voto ante casi 400 iniciativas promovidas por republicanos para suprimir el voto sobre todo de minorías y pobres en 48 estados (por lo menos 18 estados ya han implementado leyes con ese propósito). Barber resaltó que las mismas fuerzas que están suprimiendo el voto, “están suprimiendo los salarios dignos, la salud universal, los derechos de los inmigrantes… todo está vinculado”.A la vez, está por marcarse el 20 aniversario del 11-S y la proclamación de la “guerra contra el terror”. Como en su momento advirtió Howard Zinn, el término es absurdo, ya que “toda guerra es terrorismo”. Más aún, la declaración bélica aparentemente eterna fue también una declaración de guerra contra libertades civiles y derechos humanos dentro de este país y en cualquier parte del mundo donde deseaba operar Washington al realizarse detenciones masivas arbitrarias, lanzar nuevos sistemas de espionaje masivo de ciudadanos, desapariciones, tortura, y campos de concentración (Guantánamo), asesinatos y más –todo supuestamente prohibido por ley. Y el temor empleado para justificar todo.

Viente años después, todos son testigos al desastroso fin de la aventura bélica estadunidense en Afganistán, el primer frente de esa guerra contra el “terror”. Circula una broma: “si alguna vez te sientes inútil, recuerda que tomó 20 años, billones de dólares y cuatro presidentes estadunidenses para remplazar al Talibán con el Talibán”.

A la vez, en otro rudo recordatorio más de la emergencia del cambio climático, el mega-huracán Ida está azotando la región devastada por el huracán Katrina hace exactamente 16 años este domingo.

A diferencia de Katrina, Ida llega ahora a un territorio sitiado por el Covid-19. En Nueva Orleáns, los hospitales no podían evacuar pacientes a otras partes de la región porque no hay cupo, reporta Ap. Si la tormenta obliga a la gente a refugiarse en centros masivos como la vez pasada, los expertos de salud pública pronostican una pesadilla de contagios. Como siempre, las consecuencias más severas del cambio climático, como de la pandemia, son padecidas por los más pobres y vulnerables.

Tres aniversarios marcan la coyuntura estadunidense. Es como que los fantasmas del pasado se unieron para enviar un mensaje claro y directo al presente: los ataques contra los derechos democráticos, las guerras y el cambio climático están poniendo en jaque al futuro de todos.

Los que siempre han rescatado a este país desde abajo necesitan más que nunca de la solidaridad de fuerzas progresistas alrededor del mundo para actuar ante esta “feroz urgencia del ahora”.

(Tomado de La Jornada)

Entidad reguladora mexicana emite opinión favorable sobre la vacuna cubana Abdala

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Abdala. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

La vacuna contra el coronavirus Abdala, desarrollada en Cuba, obtuvo una opinión favorable del Comité de Moléculas Nuevas (CMN) de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).


La vacuna está elaborada con la proteína recombinante del dominio de unión al receptor del virus SARS-CoV-2 (RBD). Está indicada para su aplicación en personas adultas y tiene una eficacia de 92.28 por ciento contra la enfermedad sintomática.

Para su manejo y almacenamiento se requiere mantenerla a una temperatura de entre 2 y 8 grados centígrados.

Primer biológico latinoamericano

Éste es el primer biológico de origen latinoamericano que se llevó a cabo con éxito y, desde su autorización en la isla en julio pasado, ya se aplica en áreas de alto contagio en Cuba y en Venezuela. Se trata del resultado de la investigación realizada en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de la nación caribeña.

Para el CMN, también es la primera vacuna de latinoamérica que revisa y avala que cumple con los requisitos de calidad, seguridad y eficacia. Con este dictamen positivo, continúa el trámite para que la Cofepris emita el registro de uso de emergencia del biológico.

En Cuba se están desarrollando otras dos vacunas contra el virus SARS-CoV-2, denominadas Soberana 1 y 2, cuyos estudios se encuentran entre la fase I y II la primera, y III la segunda.

(Con información de La Jornada)