Día: 2 julio, 2021

Respalda Parlamento Latinoamericano y Caribeño nominación de cooperantes de Cuba a Premio Nobel

Posted on

El organismo regional acordó el 28 de junio último apoyar la propuesta de su Comisión de Salud para reconocer la labor del programa sanitario y su activa labor en el enfrentamiento a la Covid-19.

‘Por más de 15 años el Contingente Henry Reeve ha formado parte de los esfuerzos internacionales por incrementar la cooperación en materia de salud entre las naciones’, enfatiza el texto divulgado por Parlatino.


En este período, añade, se agruparon 71 brigadas médicas, 46 destinadas al enfrentamiento a la Covid-19, tres ante la epidemia del ébola, dos para combatir la epidemia del cólera y 20 ante la ocurrencia de desastres naturales.

Asimismo, Parlatino reconoció la participación de las brigadas de modo voluntario, muestra de solidaridad, el humanismo, la defensa y el ejercicio del derecho humano a la salud, así como la promoción del derecho humano a la paz como principios fundamentales de su accionar.

La XXXI Asamblea Ordinaria del Parlatino aprobó en el año 2015, a propuesta de la Comisión de Salud, una resolución para el reconocimiento al trabajo del personal cubano y de otros países en la lucha contra el ébola, recuerda el texto aprobado.

Parlatino es un organismo regional, permanente y unicameral, integrado por los Parlamentos nacionales de América Latina y el Caribe.

El fracaso de Biden en poner fin a la guerra de Trump contra Cuba amenaza vidas: un artículo del actor Danny Glover

Posted on

Esta situación absurda es real y pronto se enfrentará en Cuba. Cuba ya ha vacunado a unos 2 millones de sus 11 millones de habitantes y espera tener el 70 por ciento de la población vacunada para agosto. Sin embargo, debido al embargo estadounidense de 60 años, que castiga a los civiles durante una pandemia, el país enfrenta una escasez de millones de jeringas.

Tiene poco sentido que un país tan avanzado en biotecnología y productos farmacéuticos deba tener problemas para abastecerse de jeringas. Esta realidad es consecuencia de lo que equivale a una guerra económica estadounidense, lo que dificulta enormemente a Cuba la adquisición de medicamentos, equipos y suministros de proveedores o empresas de transporte que hacen negocios en o con Estados Unidos. Hay escasez de jeringas a nivel internacional, por lo que ninguna empresa quiere estar empantanada navegando por las complicadas demandas bancarias y de licencias que el gobierno de Estados Unidos impone a las transacciones con Cuba.

Danny Glover – The Nation / Traducción Cubadebate.- Imagine un país que desarrolla y produce sus propias vacunas Covid-19, suficientes para cubrir a toda su población, pero que no puede inocular a todos debido a la escasez de jeringas.


La ironía es que los logros de Cuba en salud son un modelo y un beneficio demostrable para el mundo entero, uno que Estados Unidos debería apoyar. Este es un país que está desarrollando su economía a través de la salud y la educación, un proyecto que comenzó hace 60 años con campañas de alfabetización y salud rural. El sistema de salud pública de Cuba le ha permitido superar a gran parte del mundo en términos de esperanza de vida, mortalidad infantil y, más recientemente, estadísticas de pandemias per cápita.

Al comienzo de la pandemia, la industria biotecnológica de vanguardia de Cuba cambió rápidamente para producir tratamientos y desarrollar vacunas Covid-19. Al mismo tiempo, se desplegaron médicos, enfermeras y otros profesionales de la salud cubanos en más de 40 países para combatir la pandemia en el frente, ayudando a las poblaciones pobres y desatendidas del mundo a sobrellevar lo peor de la crisis. Para Cuba, la salud no es solo un derecho de su propio pueblo; es un derecho que se debe defender y compartir con todos los pueblos.

Cuando los gobiernos de Barack Obama y Raúl Castro trazaron un nuevo rumbo hacia las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, había esperanzas de que el fin del embargo estaba en el horizonte. El presidente Obama comprometió al gobierno cubano para establecer relaciones diplomáticas plenas, alivió las restricciones a los viajes y las remesas, eliminó a Cuba de la lista de patrocinadores estatales de terror y expandió las exportaciones estadounidenses a la nación.

Todo este progreso fue deshecho por la administración Trump, que endureció las sanciones a Cuba en medio de la pandemia. Además de eso, presionó a los aliados de Estados Unidos en América Latina, especialmente Brasil y Bolivia, para que expulsaran a los médicos cubanos. No hay duda de que estas decisiones cuestan vidas.

El primer día de la nueva administración, el presidente Biden emitió una directiva de seguridad nacional en la que pedía una revisión del impacto de las sanciones en la respuesta a la pandemia, con miras a ofrecer alivio. Una vez más se encendió la esperanza de una política sensata de Estados Unidos hacia Cuba. Ahora, casi medio año después de la administración de Biden, las políticas de “máxima presión” de la era Trump siguen vigentes . La Casa Blanca ha dejado en claro que mejorar las relaciones Cuba-Estados Unidos — y con ellos, la vida cotidiana del pueblo cubano — no es una prioridad. La esperanza se está convirtiendo rápidamente en indignación entre los ciudadanos estadounidenses y cubanos por igual que creyeron en las promesas de Biden de revertir la política de amenazas, interferencia en los asuntos internos de Cuba y obstrucción del acceso a las necesidades humanas básicas de la administración Trump.

La administración Biden enfrenta una presión creciente del Congreso para que tome medidas decisivas y nos ponga en el camino hacia la paz y las relaciones amistosas con Cuba. En marzo, 80 representantes del Congreso de Estados Unidos enviaron una carta al presidente instándolo a revertir las políticas de la administración Trump. Más de 100 organizaciones, desde la Organización Estadounidense de Salud Pública hasta Amnistía Internacional, hicieron una solicitud similar a Biden. A nivel de base, los activistas han organizado caravanas de automóviles mensuales en más de una docena de ciudades para exigir el fin del embargo. Las organizaciones de la sociedad civil y los movimientos sociales han recaudado más de 400.000 dólares para enviar jeringas a Cuba.

Si los derechos humanos van a ser un pilar fundamental de la política estadounidense, como declaró recientemente un portavoz de la Casa Blanca, entonces el embargo debe terminar. Es una política que ataca y daña indiscriminadamente a los civiles. Es una violación sistemática de los derechos humanos a gran escala.

Los elocuentes discursos del secretario de Estado Antony Blinken sobre un orden internacional basado en reglas suenan falsos cuando se trata de la política de Estados Unidos hacia Cuba. Según el derecho internacional, el embargo estadounidense a Cuba es ilegal. Desde 1991, la Asamblea General de las Naciones Unidas ha celebrado una votación anual para adoptar una resolución que pide el fin del embargo. Cada año, Estados Unidos se encuentra aislado ya que casi todos los países del mundo votan a favor de esta resolución. Este año no fue diferente: la votación del 23 de junio mostró a 184 naciones en contra del embargo, con solo Estados Unidos e Israel a favor.

Si realmente quiere mostrar liderazgo global, Biden debería revertir una política que aísla a Estados Unidos, no solo a Cuba. En lugar de seguir el camino beligerante de Trump, debería volver a los esfuerzos pioneros de Obama hacia la normalización. Debe aplaudir y facilitar el compromiso de Cuba de producir 100 millones de dosis de sus vacunas, que compartirá con el mundo. Mientras la pandemia continúa devastando el Sur Global, el mundo necesita la cooperación de Estados Unidos con Cuba, no la confrontación.

Cuba cataloga de deshonestas acusaciones de EEUU sobre trata y sobre cooperación médica

Posted on

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, catalogó hoy de deshonestas las acusaciones del Gobierno de Estados Unidos, que señalan los programas de colaboración médica de la isla como supuesta trata de personas.

El canciller rechazó las declaraciones del secretario de Estado norteamericano, Antony Bliken, sobre el particular, y dijo que ofenden al personal cubano de la salud.

Añadió que la actual administración repite sin pudor las mentiras fabricadas durante el desempeño de sus predecesores, encabezados por Donald Trump (2017-2021), quien utilizó el tema para justificar las agresiones contra la nación caribeña.

Tal actuación, significó, es ‘muestra de la corrupción política’ en Estados Unidos, apuntó.


Blinken acusó a Cuba este jueves de trata de personas, pues según el estadounidense Informe sobre el Tráfico Humano para el 2021, los programas de colaboración médica de la isla antillana con otros países se realizan en supuestas condiciones de explotación.

Durante la presentación del documento ante la prensa señaló al gobierno de la nación caribeña como traficante, uno de los 11 Estados enmarcados en esa categoría según los estándares de Washington.

Las autoridades cubanas han denunciado en numerosas ocasiones la politización que la Casa Blanca hace sobre el tema, así como el carácter unilateral de esos informes, que no cuentan con el respaldo de organismos internacionales competentes.

La Habana afirma que esas falsas acusaciones pretenden dañar la cooperación de la isla en materia de salud, que no solo representa una fuente de ingresos para el país, sino que salva millones de vidas en todo el mundo.

Durante la pandemia de Covid-19, 57 brigadas médicas del contingente Henry Reeve partieron de la nación caribeña para contribuir al enfrentamiento en 40 países y territorios, a partir de la ayuda solicitada por esos gobiernos.

Tal esfuerzo ganó el reconocimiento de la comunidad internacional, lo cual se refleja en numerosas propuestas para el Premio Nobel de la Paz 2021.

Cuba también ha ratificado su política de tolerancia cero contra la trata de personas y, desde 2017, implementa el Plan de acción nacional para la prevención y enfrentamiento de ese flagelo y la protección a las víctimas, además de mantener intercambios oportunos con entidades internacionales y organismos competentes.

Golpe sucio de Blinken contra médicos cubanos

Max Lesnik – Radio Miami TV

Mr. Blinken, la próxima vez  muérdase la lengua antes de difamar a los médicos cubano.

El secretario de Estado de Estados Unidos Antony Blinken ha vomitado una de las más asquerosas y ofensivas declaraciones públicas contra el honor de las Brigadas Médicas cubanas, golpe sucio como jamás lo ha propinado contra Cuba un funcionario anterior de su país de gobierno alguno.

 Es un intento vano por manchar y disminuir el prestigio de los médicos cubanos, esos héroes que, desafiando epidemias mortales y males de todo tipo, han arriesgado sus vidas para salvar a enfermos y moribundos en los lugares más oscuros del planeta.

Jamás anteriores funcionarios norteamericanos de gobiernos de reconocida enemistad y beligerancia anticubana han llegado tan lejos como lo ha hecho  .Mr. Blinken.  Movido quizás más por ignorancia supina, que por razones de alta política de un gobierno que se proclama distinto a la anterior administración Republicana del presidente Donald Trump.

No vale la pena responder insulto con insulto a lo expresado por el señor Secretario de Estado de los Estados Unidos de América, un hombre de pocas luces, digo yo al contemplar a un supuesto “capaz” diplomático, que movido como una veleidosa marioneta por los  anticubanos Senadores Bob Menéndez y Marco Rubio, quienes además de su odio visceral al pueblo cubano y a sus eminentes  y humanistas médicos, lo que los lleva  a tal conducta infame es la de tratar de descarrilar  el merecido Premio Nobel de la Paz para el cual están propuestas las humanistas “Brigadas Médicas Cubanas”.

“Shame of you”- vergüenza debia darle- habría que decirle en su idioma al Secretario Blinken para responder a  lo que significa su grosera, insultante y miserable declaración contra los  médicos cubanos, una ofensa que es para toda  Cuba  y su pueblo digno y valiente, con más honor y vergüenza en sus  doce millones  de habitantes,  que la que tienen todos sus enemigos  juntos, con los Senadores Menéndez  y  Rubio a la cabeza, dos camajanes politiqueros  de baja estofa con quienes Ud.   por evidente ignorancia – para darle el beneficio de la duda- se ha puesto al lado de los dos peores enemigos del pueblo cubano y en el lado equivocado de la historia.

Señor Blinken, estamos   bien seguros de que Ud. pasará también sin pena ni gloria, tal como han pasado otros tantos funcionarios de poca monta que no aparecen en la historia de su patria.

 En tanto Cuba seguirá ahí, libre y soberana, graduando médicos para su pueblo y el mundo, con un mensaje generoso y humanista, que su país el “Poderoso Coloso del Norte”, con sus gobiernos mezquinos y arrogantes, poco o nada han hecho por los pueblos pobres de la tierra.

Mr. Blinken, la próxima vez  muérdase la lengua antes de difamar a los médicos cubanos. Deje eso para Menéndez y Rubio, los “apapios”  Senadores- uno Demócrata y el otro Republicano- que ninguno de los dos le hace favor alguno a su país y mucho menos a su jefe, el presidente Joe Biden. Tómelo como consejo de un cubano que le desea lo mejor para Estados Unidos y su gobierno, en estos momentos en que tanta falta hace por levantar “Puentes de Amor” entre todos los pueblos del mundo.

Estados Unidos «trafica» con la verdad al incluir a Cuba en su lista negra

Yisell Rodríguez Milán

Granma

Fiel a su política agresiva contra Cuba, Estados Unidos decidió este jueves mantener a nuestra nación en su «lista negra» de países que no hacen lo suficiente para combatir el tráfico de personas.

El miembro del Buró Político y ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, a propósito de esta nueva agresión publicó en Twitter que las acusaciones del Secretario de Estado Blinken contra Cuba en materia de trata de personas son deshonestas y ofenden al personal cubano de la salud.

Repiten sin pudor las mentiras fabricadas durante el gobierno de Donald Trump para justificar la agresión. Muestra de la corrupción política, añadió el Canciller.

Por calumniosa, en los términos más absolutos, el Ministerio de Relaciones Exteriores rechazó también en 2019 y 2020 esta inclusión difamadora y restrictiva.

Cuba mantiene una política de «Tolerancia cero» frente a la trata, basada en una estrategia integral. Poseemos, además, un reconocido prestigio internacional en la ejecución del Plan de Acción Nacional para la Prevención y Enfrentamiento a la Trata de Personas y la Protección a las Víctimas (2017-2020).

El objetivo de incluir a Cuba en semejante lista tiene un solo objetivo: justificar la hostilidad del gobierno estadounidense y las crecientes medidas unilaterales de bloqueo y coerción económica dirigidas a deteriorar el nivel de vida de la población, limitar los flujos financieros al país, entorpecer los suministros, dañar los procesos productivos y perjudicar los servicios sociales, publicó la Cancillería cubana en una declaración de 2019.

Igualmente, busca difamar la cooperación médica internacional que ha salvado o contribuido a salvar la vida de millones de personas en más de 160 naciones y que, especialmente durante la pandemia, ha constituido alivio en alrededor de 40 países.

La nueva lista de EE. UU. incluye a Nicaragua, Venezuela y China, y la completan Afganistán, Argelia, Myanmar, Comoras, Eritrea, Guinea-Bissau, Irán, la República Popular Democrática de Corea del Norte, Malasia, Rusia, Sudán del Sur, Siria y Turkmenistán.