Día: 1 julio, 2021

Declaran Monumento Nacional la Biblioteca Nacional José Martí

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La insigne institución cubana, salvaguardia del tesoro documental, bibliográfico, artístico y sonoro del país, rectora del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas Cubanas, fue declarada en solemne acto efectuado esta tarde en la propia entidad Monumento Nacional de la República Cuba por la Comisión Nacional de Monumentos del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural (CNPC).


Copa del Caribe: Equipo Cuba blanquea a los anfitriones

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La selección de béisbol que representa a Cuba en la III Copa del Caribe Higinio Vélez in memoriam continuó imponiendo su superioridad al lograr su tercer triunfo en el torneo en igual cantidad de apariciones, al disponer de los anfitriones de Curazao esta noche de miércoles con pizarra final de 7-0.

Una carrera marcaron los de la mayor de las Antillas en el mismo primer capítulo que sería suficiente para la victoria. Un trio de lanzadores utilizados por el mentor Pablo Civil se encargó de silenciar por completo la ofensiva rival durante las tres horas que duró el desafío.


A solo unos días de cumplir 25 años el diestro yumurino Renner Rivero, ganador de 10 partidos en la última Serie Nacional, apenas permitió tres imparables en seis entradas trabajadas para acreditarse el éxito. Los relevistas Jonathan Carbó y el novato de 18 años Marlon Vega cerraron el tercio final del partido, este último ponchando a los tres adversarios que enfrentó en el noveno episodio.

Mientras tanto la dupla ofensiva de Denis Laza y Pavel Quesada se robaban el show y remolcaban todas las carreras de la artillería cubana.

Un doblete de la Laza y un sencillo de Quesada sirvieron para anotar la primera carrera. En el tercero el cienfueguero también lo trajo a casa  con un elevado de sacrificio y luego en la parte baja del sexto inning, el Huracán disparó otro tubey que limpió las almohadillas congestionadas por el descontrol del lanzador debutante Tamesh Lourens.

Justo unos minutos después, el cuarto bate de los Elefantes sacudió un bambinazo que terminó por maquillar el marcador, para reafirmarse como el mejor bateador de los criollos en este evento.

Este jueves a partir de las 11.00 am el equipo cubano enfrentará al débil seleccionado de Islas Vírgenes en una doble cartelera pactada a siete episodios.

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Vacunas, modelos y picos de contagios: ¿La luz al final del túnel?

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A diferencia de lo que muchos pudieran imaginar para estas fechas, Cuba vive su peor “rebrote” desde el inicio de la pandemia, entrando por primera vez en la fase de transmisión comunitaria. Las altas cifras de contagios registrados en la Mayor de las Antillas en los últimos meses, vuelven a centrar las miradas en las curvas y modelos matemáticos en busca de la añorada respuesta de “cuándo pasará la epidemia”.


Los modelos para predecir la evolución de la covid y el impacto de las medidas para su control se tornan en una bola de cristal de moda en todo el planeta, más cuando ya ha comenzado a diferentes ritmos, la vacunación en diversas naciones.

La gran pregunta es, cómo y cuánto podremos aplanar la curva de contagios (que es la curva de nuevos casos diarios) y dilatarla en el tiempo, para no tensar los recursos disponibles en el sistema sanitario y volver a una relativa nueva normalidad.

Los modelos se ajustan

Los doctores Raúl Guinovart Díaz y Pedro Más Bermejo. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Para el doctor Pedro Más Bermejo, vicepresidente de la Sociedad Cubana de Higiene y Epidemiología, tras 16 meses de trabajo, la palabra clave para lograr mayor efectividad en los pronósticos es trabajo colectivo.

 “Contamos con el aporte de un grupo de profesionales en La Habana, y en otras provincias, donde participan epidemiólogos, matemáticos, geógrafos y otros especialistas en estos menesteres. Los territorios han creado sus propios modelos y eso nos sirve a nosotros para ajustar el tiro de lo que vemos desde acá”.

Los modelos probabilísticos y estadísticos, así como los dinámicos fueron la base de los pronósticos de la epidemia de la COVID-19 en Cuba, los cuales permiten estimar el número de casos activos cada día y el de pacientes recuperados.

La relevancia de todos estos modelos es que proyectan la cantidad de personas que pueden estar infectadas por la enfermedad, un indicador fundamental para el sistema de salud y que resulta básico para las decisiones gubernamentales en el enfrentamiento a la pandemia.

No obstante, Más Bermejo reconoció que la experiencia ha hecho que estos modelos tengan ajustes y mejores interpretaciones, atendiendo a dónde ocurren los focos de trasmisión. “Hemos tenido que hacer evaluación de los resultados de los modelos para mejorar la precisión de las proyecciones. A veces nos pasa, eventualmente, que en una provincia un aumento inesperado de casos ocurra en una institución cerrada, que tiene impacto limitado en la trasmisión comunitaria y los modelos reflejan este crecimiento,  de ahí la importancia de la interpretación epidemiológica integrada”.

Este elemento también se ha de tener en cuenta en las proyecciones futuras, al introducir la variante “vacunación”, ya que Cuba presenta una situación muy favorable al producir, administrar y distribuir sus propios inmunógenos.

La curva se dispara, ¿qué pasa con las vacunas?

Los modelos estiman y predicen cuántas personas pueden llegar a enfermarse. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

La llegada de las vacunas se convirtió en el gran rayo de esperanza durante 2021 para muchos ciudadanos, tras meses de altas cifras de fallecimientos, sucesivas olas de infecciones y confinamientos interminables por la covid-19.

Sin embargo, los más avezados conocedores advierten de que no se puede bajar la guardia: “aplicar la vacuna del coronavirus no es una carta blanca para ignorar las medidas de salud como el uso de mascarillas, el distanciamiento físico y el lavado de manos”, advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS). Un elemento en el que coinciden los expertos cubanos y alertan ante la compleja situación epidemiológica que vive el país.

“Debemos recordar que las vacunas lo que disminuyen es la probabilidad de que el paciente llegue a estados graves y críticos de la enfermedad, pero no la transmisión y por tanto, vacunarnos no puede ser, para nada, un símbolo de desmovilización de las buena prácticas que conocemos”, asegura Más Bermejo.

Entre tanto, el decano de la Facultad de Matemática, el doctor Raúl Guinovart Díaz, apunta que en los inicios del proceso de vacunación no se detiene el crecimiento de los contagios, hay una especie de inercia hasta que se comience a frenar, debido a que los anticuerpos demoran un tiempo en alcanzar el nivel necesario.

“¿Cómo se hace para que ese tiempo sea más corto? Esto puede lograrse cuando se mantienen y cumplen medidas epidemiológicas y sanitarias, incluidas la limitación de la movilidad de las personas, el impulso del teletrabajo y evitar las aglomeraciones. Con nosotros compite el verano porque aumenta el movimiento de las personas. La vacuna no frenará en seco la trasmisión”.

Por otro lado, el catedrático señala que como consecuencia de los procesos de vacunación, las personas tienden a pensar que el problema está más próximo a resolverse y asumen una actitud más relajada.

Doctor Pedro Más Bermejo, vicepresidente de la Sociedad Cubana de Higiene y Epidemiología. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Como demuestran las experiencias internacionales, los procesos de vacunación han venido acompañados de cierres temporales para cortar las “olas de contagio”, luego se alternan con pequeñas desescaladas “y así se va tanteando” hasta llegar a un punto “de no retorno” con la enfermedad.

Para llegar a ese punto, señalan los especialistas, se deben tener en cuenta dos elementos fundamentales. El nivel de inmunizados por haber padecido ya la enfermedad, y la velocidad de vacunación con que se logre avanzar en cada país.

“El nivel de infectados en Cuba ha sido muy bajo. A diferencia de otros países, donde, por ejemplo, la cifra de inmunizados ronda en el 10%; hasta la fecha Cuba solo reporta aproximadamente un 1,4%. En el caso de La Habana es el 3,4%”.

Este elemento es clave a la hora de lograr la llamada inmunidad de rebaño. La mayoría de los expertos hablaba de llegar a un 60%-70% de población inmune, bien por padecimiento o por vacunación.

“¿Por qué te decimos esto? Porque a diferencia de otras naciones con elevadas cifras de contagio en comparación con su población bruta, Cuba tendría que vacunar más para llegar a ese umbral. Mientras que un país que tiene el 10% de población infectada, vacunando el 60% puede lograr esa inmunidad, Cuba deberá llegar prácticamente al 70% para hacerlo”.

El segundo elemento mencionado (velocidad) por los expertos guarda relación intrínseca con el anterior.

Desde diciembre va creciendo el porcentaje de personas en el mundo que han sido vacunadas contra la COVID-19. Según datos ofrecidos por un portal de la Universidad de Oxford, que es referente, a nivel internacional hasta el 21 de junio, un promedio de 22.05 de cada 100 habitantes han recibido, al menos, una dosis.

En Cuba, que empezó recientemente este proceso de intervención sanitaria, un promedio de 20.11 de cada 100 habitantes han recibido al menos una dosis.

“En el caso de nuestro país, el bloqueo afecta que la vacunación se aplique más aceleradamente, porque restringe la disponibilidad de equipamiento, materiales e insumos. Hoy lo que tenemos son candidatos, que por la eficacia reportada por los promotores pueden ser considerada vacunas”, añadió Guinovart.

No obstante, el científico advierte que aunque las vacunas son “la varita mágica”, no resuelven los problemas de inmediato.

“A nivel internacional, la tendencia es a disminuir los casos, sobre todo los críticos y graves. Que disminuyan los casos te permite que disminuyan las muertes porque los sistemas sanitarios se van descongestionando. Pero las vacunas, y esto es muy importante, tardan un tiempo en hacer efecto. No es poner el pinchazo y ya. Si te expones al virus un día o una semana después de inyectarte, sigues vulnerable a la infección y puedes transmitir el virus a otras personas”.

La curva en el corto plazo

Los pronósticos para Cuba, a corto plazo, según apuntó el Decano de la Facultad de Matemática y Computación de la Universidad de La Habana, son desfavorables.

La Habana ha mantenido una situación sostenida de descenso de la incidencia de la enfermedad.

Lo que se pronostica para la capital, dijo, es que tal disminución continúe. Es algo que debe mantenerse en el tiempo, especialmente potenciado por la intervención sanitaria con los candidatos vacunales.

Según explicó recientemente en el Grupo Temporal de trabajo de la capital, a finales de julio y principios de agosto, de seguirse cumpliendo las medidas restrictivas, acompañadas de la intervención sanitaria, pudiera lograrse determinado control de la pandemia, “mientras arribaríamos a una situación mucho más favorable para los últimos días de agosto y principios de septiembre. Siempre recordando que, para ello, es imprescindible el acatamiento de las medidas restrictivas”.

En cuanto a las demás provincias, el escenario epidemiológico “se ha complicado tremendamente”, enunció el experto, quien ejemplificó que en Pinar del Río han crecido las cifras de casos confirmados diariamente (y así seguirá siendo en lo inmediato); en Matanzas y en Camagüey las circunstancias siguen siendo desfavorables; y en Granma, aunque “la situación es de estabilidad”, todavía los números no descienden como se desea y es necesario.

En la provincia de Santiago de Cuba, acotó el matemático,  el panorama epidemiológico sigue siendo adverso y las cifras de contagio aumentan; al tiempo que Guantánamo, territorio en el cual se había registrado cierto control meses atrás, ha vuelto a retroceder.

“Insistimos, una y otra vez, que la vacunación por sí sola no resolverá nuestros problemas. Esta debe estar acompañada con disciplina y un fuerte rigor en las medidas ya anunciadas por el gobierno para el enfrentamiento a la pandemia. De todos depende de que aplanemos la curva definitivamente”, concluyó Más Bermejo.

El valor de la medicina cubana, un sistema sanitario preparado para todo.

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La historia de Yaslin, la pequeña de cuatro años que fue evacuada en medio del terremoto de San Cristóbal.

Yaslin Calderín López es una niña de 4 años de edad que padece de un enfermedad degenerativa del Sistema Nervioso Central y necesita estar conectada a un equipo de ventilación mecánica artificial permanentemente.
Hace 5 meses vive en la unidad de cuidados intensivos pediátricos del Hospital General “Comandante Pinares”.


Como los demás pacientes, Yaslin sufrió el sismo del pasado 29 de junio en San Cristóbal, peor aún, tuvo que ser evacuada con la ayuda del personal médico y rescatistas que se movilizaron en el centro.

El Dr. Enryque Padrón Álvarez manipulaba el ambú para que a la pequeña no le faltara el oxígeno mientras dos personas cargaban la camilla escaleras abajo desde el tercer piso.

En tierra firme le esperaba una ambulancia con atención vital avanzada para trasladarla al pediátrico “Marfán Borrás” del vedado capitalino.

Como el profe Jerry, así lo conocemos sus alumnos, no fueron pocos los profesionales que se mantuvieron y asistieron sus pacientes en medio del césped, o canalizaron una vena en pleno parqueo, o terminaron una cirugía en un local no habilitado para eso, pero con más seguridad que el quirófano, o suturaron una herida en el portal del cuerpo de guardia, o sostenían un trozo de cartón y lo agitaban para aliviar el pánico de aquella niña, o ante todos los familiares organizaban la subida para recoger las pertenencias.

Estaban ahí, con bata blanca mojada de sudor y mangas ensangrentadas, con miedos, pero ahí.

Gracias a mis colegas.

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CIGB, uno de los proyectos descomunales de Fidel (+ Fotos y Video)

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Quienes pensaron que Fidel se había vuelto “loco”, al apostar por la industria médico-biotecnológica en momentos en que esta última disciplina comenzaba a surgir en los países más industrializados, recibieron una bofetada de realidad el 28 de mayo de 1981, cuando se produjo el primer interferón en Cuba. Y otra más fuerte, el 1ro de julio de 1986, con la creación del CIGB, proyecto descomunal del Comandante, que ha beneficiado a millones de personas en todo el orbe y que hoy celebra su 35 aniversario exhibiendo un producto promisorio: Abdala.

Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB). Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate

Que en 1976, en California, Estados Unidos, se creara la primera empresa biotecnológica en el mundo, la Genetic Engineering Tech, Inc. (Genentech, Inc.), seguramente no sorprendió. Pero que en 1981, Cuba emprendiera el desarrollo de la industria de la biotecnología, cuando no había similares en la región, ni siquiera en Europa, sí fue noticia.

En su capacidad visionaria, Fidel sabía que el futuro de Cuba tenía que ser, necesariamente, de hombres de ciencia. Lo expresó en 1960, cuando un 25 por ciento de la población cubana era analfabeta y otro tanto de personas funcionaban como tal, aunque sabían leer y escribir. Vino entonces la Campaña de Alfabetización, la construcción de escuelas y centros asistenciales de salud, la preparación de los científicos.

Un acontecimiento importante en la historia de la biotecnología cubana fue la creación el 1ro de julio de 1965 del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNIC), conocido como el padre de las ciencias en la Mayor de las Antillas. Le sucederían otros igual de respetables, entre ellos, el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB).El Comandante en Jefe, Fidel Castro, en una de sus habituales visitas al CNIC. A su lado, el doctor Wilfredo Torres Yríbar, quien dirigió la institución durante diez años. Foto: Granma

El Comandante en Jefe, Fidel Castro, en una de sus habituales visitas al CNIC. A su lado, el doctor Wilfredo Torres Yríbar, quien dirigió la institución durante diez años. Foto: Granma

En la gesta del CIGB: estadounidenses, finlandeses y mucho Fidel

George Thomas Leland, un congresista norteamericano de Texas, venía a Cuba con cierta frecuencia, dada su vocación social. En una ocasión Fidel le habla de su preocupación con el tema del cáncer. George le comenta sobre el uso del interferón en instituciones médicas ubicadas en su estado y más adelante trae a la Isla, a Randolph Lee Clark, uno de los oncólogos más destacados de la época y estudioso de la novedosa terapia.

En noviembre de 1980, Fidel conoce personalmente a Clark.

En el acto de inauguración del CIGB, el primero de julio de 1986, Fidel rememoró el encuentro.

“(…) fue la primera vez que él me habló de las investigaciones que estaban haciendo con el interferón. Pidió que le enviáramos un médico, para que conociera las investigaciones que se hacían. Yo por precaución envié dos, porque en el Derecho, lo que abunda no daña. Y allí los recibió el doctor Clark y les explicó todas las investigaciones que estaban haciendo. Los compañeros regresaron muy entusiasmados.

Gracias a la visita hicieron contacto con el centro que estaba produciendo interferón en Finlandia. Gracias a esa visita se hizo contacto con otra persona, que fue el doctor  Kary Cantell, de Finlandia (…) le dijimos que queríamos conocer las técnicas de producción del interferón, y también invitó que enviáramos dos investigadores. Y siguiendo el mismo principio, le enviamos seis (RISAS).

Los recibió a los seis, estaba encantado porque vio que los compañeros fueron con mucho interés. En menos de dos semanas, le enseñaron los principios esenciales de la técnica”.

Encuentro de Fidel con el doctor estadounidense Randolph Lee Clark, en noviembre de 1980. Foto: Cortesía del CIGB.

Encuentro de Fidel con el doctor estadounidense Randolph Lee Clark, en noviembre de 1980. Foto: Cortesía del CIGB.

A menos de seis meses de aquel encuentro, en una casa de apenas unos 180 metros cuadrados, exactamente en la número 149, del reparto Atabey, en La Habana; los científicos que habían recibido entrenamiento en Texas (Manuel Limonta y Victoria Ramírez) y en Helsinki (Manuel Limonta, Victoria Ramírez, Ángel Aguilera, Eduardo Pentón, Silvio Barcelona y Pedro López), junto a una colaboradora de Cantell; produjeron un interferón a partir de glóbulos blancos en menos de 45 días, el primero que se desarrolló en el país, el 28 de mayo de 1981.

Un mes después ocurre un brote de dengue hemorrágico en la Isla, y precisamente los primeros lotes del novedoso medicamento se destinaron a los pacientes contagiados con dengue. En jornadas posteriores el interferón se utilizaría como terapia para combatir una epidemia de conjuntivitis, también hemorrágica. En ambos casos los resultados fueron muy favorables.

Con la finalidad principal de producir el interferón, -que abría nuevas perspectivas en el tratamiento de diversas enfermedades, incluido algunos tipos de cáncer-, el 20 de enero de 1982, Fidel funda el primer centro biotecnológico en el país, el Centro de Investigaciones Biológicas, germen del actual CIGB, pues en él se formó gran parte de los primeros profesionales que trabajarían en el gran complejo investigativo-productivo.

“Y después, más a adelante, a consecuencia de todo este proceso, surge la idea de este Centro. Tampoco fue absolutamente casual, estimulado por los resultados obtenidos en el Centro de investigaciones Biológicas, surgió la idea de hacer un esfuerzo mayor. Y en esto contribuyó mucho una idea de la ONUDI, la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial. Ellos tenían el proyecto de hacer un Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología.

A nosotros llegó la noticia de la idea de hacer este Centro. Naturalmente, aspirábamos de ser posible que nos asignaran ese Centro. En vista de aquella situación y de la diversidad de aspiraciones, y para no entrar en conflicto con nadie, es que decidimos renunciar a aquel Centro y desarrollar el Centro por nuestra cuenta, cuando apenas han pasado cinco años y medio de la conversación con el doctor Clark, que hayamos podido inaugurar este Centro…

Fidel junto a Frei Betto y un grupo de científicos cubanos en la Inauguración del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de La Habana, en 1986. Foto: Cortesía del CIGB

Fidel junto a Frei Betto y un grupo de científicos cubanos en la Inauguración del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de La Habana, en 1986. Foto: Cortesía del CIGB

El CIGB y el despunte impetuoso de la ciencia cubana

Pese al bloqueo económico con el que desde 1961 Estados Unidos hostigaba a Cuba y los indicios de un posible desplome del campo socialista, el gobierno revolucionario invirtió numerosos recursos materiales y humanos para la creación del CIGB. En el  acto de apertura de la nueva institución, dijo Fidel: “El centro es grande, pero yo espero que sean grandes también los resultados científicos que se obtengan”.

Desde el principio, el Comandante apostó por la ciencia y cuando llegó el duro período, el Especial, mantuvo el criterio de que la supervivencia de la Revolución y el socialismo, y la preservación de la independencia, dependían fundamentalmente de la ciencia y la técnica.

Cuando los enemigos y escépticos de la Cuba socialista en el nuevo mundo capitalista, celebraban de antemano la asfixia del pueblo cubano, Fidel hizo lo que nadie imaginó: crear más centros científicos, entre ellos, los centros biotecnológicos de Camagüey (1989) y Sancti Spíritus (1990), y el Centro de Inmunología Molecular (1994).

Probablemente, muchos lo dieron por loco, pero por “esa facultad de vislumbrar la evolución de un hecho hasta sus consecuencias remotas”, afirmó en 1993 con absoluta convicción:

La ciencia y las producciones de la ciencia, deben ocupar algún día el primer lugar de la economía nacional, que partiendo de los escasos recursos, sobre todo de los recursos energéticos que tenemos en nuestro país, tenemos que desarrollar las producciones de la inteligencia, y ese es nuestro lugar en el mundo, no habrá otro (…)”.

Igualmente, al inaugurar el Centro de Inmunología Mo­lecular el 5 de diciembre de 1994, el líder enfatizó:

“Es un orgullo en pleno Periodo Especial inaugurar este Centro que no es un lujo, es una promesa de salud para nuestro pueblo y es una promesa de ingresos para nuestra economía“.

Confiaba en la ciencia y en los científicos cubanos. En su apretada agenda de trabajo, hacía un tiempo para ocuparse de este sector y sus hacedores. Seguía los avances relacionados con dicha especialidad en el mundo, intercambiaba con los investigadores, preguntaba hasta el más mínimo detalle de cualquier estudio, les sugería ideas, los desafiaba a desarrollar proyectos colosales.La población cubana recibe las dosis del candidato vacunal Abdala, producto logrado por el CIGB. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

La población cubana recibe las dosis del candidato vacunal Abdala, producto logrado por el CIGB. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Bendita “locura”

Quienes pensaron que Fidel se había vuelto “loco”, al apostar por la industria médico-biotecnológica en momentos en que esta última disciplina apenas comenzaba a surgir en los países más industrializados, recibieron la primera bofetada de realidad el 28 de mayo de 1981, con la producción del primer interferón en Cuba.

A ese logro, la comunidad científica de la Isla sumaría muchos otros que contribuirían al mejoramiento de la salud de las personas, al fomento de planes agropecuarios, de la veterinaria y del medio ambiente. Numerosas alegrías regalarían los investigadores del CIGB al Comandante, al pueblo de Cuba y también al mundo.

Entre las creaciones prominentes del Centro está el Heberprot-P, promotor de la cicatrización de las úlceras del pie diabético, de eficacia no vista antes y con el cual se han beneficiado más de 250 mil pacientes en diversas latitudes, según datos publicados recientemente por la Agencia Cubana de Noticias.

También fármacos como la estreptoquinasa recombinante cubana, que contribuye a restablecer el flujo sanguíneo en pacientes con infarto del miocardio y previene la necrosis isquémica del corazón. Su uso se generalizó en 1993 y salva de 200 a 400 vidas cada año.

De igual modo, la vacuna contra la infección por el virus de la hepatitis B, capaz de reducir la evolución de dicha patología a los estados agudos y crónicos, la cirrosis hepática y el hepatocarcinoma primario. Gracias a su aplicación masiva, desde 1999, nuestro país no reporta casos de he­patitis B aguda en niños por debajo de cinco años; condición que a partir del 2006 también se extendió a los menores de 15.

Porque está destinado a la salud de nuestros infantes, no puede faltar la referencia a la vacuna pen­tavalente líquida (Heberpenta), contra la difteria, el tétano, la tosferina, la he­patitis B y la Haemophilus influenzae tipo B. Desde el 2009, parte del programa de vacunación infantil del Ministerio de Salud Pública de Cuba.

El equipo de científicos del CIGB destaca además por proyectos como el CIGB-500, medicamento con un significativo efecto cardioprotector; el CIGB-300, péptido antitumoral con buenos resultados a nivel de laboratorio y clínicos; y el Heber­ferón, una combinación del interferón-alfa 2b y gamma recombinante, para tratar enfermedades oncológicas, además de constituir una terapia alternativa de procederes quirúrgicos o no; actualmente incluido en el protocolo de tratamiento de la Covid-19.

Los inmunizantes contra la meningitis B y C, y los métodos para el diagnóstico de VIH, Síndrome de Down, dengue, embarazo, cáncer y defectos del tubo neural resultan otras conquistas de este colectivo. Del mismo modo, el producto ecológico HerberNem, destinado al control de plagas en varios cultivos, y el Acuabio 1, estimulador del crecimiento y el sistema inmune en organismos marinos.

Hoy 1ro de julio, el CIGB llega a su aniversario 35, exhibiendo una de sus creaciones más promisoria: Abdala, candidato vacunal contra la Covid-19, que se prevé sea validado como vacuna, pues posee una eficacia del 92,28 por ciento, de acuerdo con exámenes del ente avalador de la calidad y seguridad del producto.

Es un regalo que le debíamos al Comandante en Jefe Fidel Castro, dijo ante la prensa nacional la directora de la institución, Marta Ayala, al evocar en primera instancia la figura del fundador del CIGB, un visionario y soñador que desde fines de los 70 y con más fuerza en los años 80 impulsó la formación científica y el trabajo investigativo de la pujante rama por vía de la creación de interferones, hasta ese momento solo al alcance de países desarrollados”.

Y es que con la creación del CIGB, sumaba el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, otro plan descomunal a su hoja de vida. Un proyecto colosal como él mismo, con el que se ha beneficiado, no solo el pueblo cubano, sino millones y millones de personas en todo el orbe. Beneficios por los que debemos eterno agradecimiento a los profesionales del Centro y al Comandante, principal artífice del gran complejo investigativo-productivo.

Quizás el Gabo tuvo en cuenta este detalle de Fidel, cuando de él dijo: “No hay un proyecto colosal o milimétrico, en el que no se empeñe con una pasión encarnizada (…) Esa facultad de vislumbrar la evolución de un hecho hasta sus consecuencias remotas (…) Este es el Fidel Castro que creo conocer: un hombre de ilusiones insaciable, incapaz de concebir ninguna idea que no sea descomunal (…) Sueña con que sus científicos encuentren la medicina final contra el cáncer”.Proceso productivo en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB). Foto: Granma.

Proceso productivo en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB). Foto: Granma.Proceso productivo en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB). Foto: Granma.

Proceso productivo en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB). Foto: Granma.Proceso productivo en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB). Foto: Granma.

Proceso productivo en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB). Foto: Granma.Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Camagüey creado en 1989. Foto: Rodolfo Blanco Cué/ ACN.

Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Camagüey creado en 1989. Foto: Rodolfo Blanco Cué/ ACN.

En video, Fidel durante la fundación del Centro de Ingeniería y Biotecnología (CIGB)

Venezuela, primer país en utilizar vacuna cubana contra COVID-19

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Las banderas de Cuba y Venezuela juntas en esta escuela de urbanismo construido de cero por la Revolución Bolivariana, en el sur de Caracas, donde comenzó la vacunación masiva contra la COVID-19 con la vacuna cubana Abdala. El objetivo es vacunar con tres dosis a 10 mil personas en algo más de un mes. Como Rigoberto, muchos salen de este vacunatorio contentos y tranquilos.


La tranquilidad en la espera y en la vacunación contrasta con la campaña internacional y local, motorizada por la oposición política contra esta vacuna, la más adelantada en las investigaciones de Cuba, y que ya superó la fase tres de pruebas y se utiliza masivamente en Cuba y ahora también en Venezuela. Este representante del laboratorio que creó la vacuna, rechaza las campañas contra la Abdala y afirma que es una vacuna segura y sobre la base de tecnología probada y usada durante décadas. Venezuela recibirá entre julio y octubre 12 millones de dosis de esta vacuna cubana, que muestra índices de efectividad superiores al 92 por ciento, por encima de otras vacunas contra la pandemia. Abdala, es el nombre del gran poema dramático de un muy joven José Martí, héroe nacional de Cuba. La vacuna es, como el poema mismo, una reafirmación de patria y soberanía. Mientras se realiza esta primera vacunación, el gobierno venezolano se prepara para producir la vacuna cubana Abdala que además llegará no solo a Venezuela, sino a otros países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestramérica. Marcos Salgado, Caracas.

Se forma la tormenta tropical Elsa (+ Cono de trayectoria)

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La depresión tropical número cinco continuó organizándose e intensificándose durante la noche y madrugada, toda vez que mantiene abundantes nublados con numerosa actividad de chubascos, lluvias y tormentas eléctricas. Ahora los vientos máximos sostenidos se han incrementado hasta los 65 kilómetros por hora, con rachas superiores, y la presión central es de 1006 hectoPascal, por lo que se ha convertido en la tormenta tropical Elsa, la quinta de la actual temporada ciclónica.


A las cinco de la mañana el centro de esta tormenta tropical se estimó en los 9.4 grados de latitud Norte y los 48.8 grados de longitud Oeste, posición que la sitúa a 1390 kilómetros al este sudeste del Arco de las Antillas Menores. Este organismo se desplaza rápidamente hacia el oeste a 41 kilómetros por hora.

Se pronostica que en las próximas 12 a 24 horas Elsa incremente aún más su velocidad de traslación e incline su rumbo hacia el oeste noroeste, mientras experimente algún fortalecimiento adicional.

Dada la posición que ocupa este sistema y la época del año, el Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología mantiene una estrecha vigilancia sobre su evolución y futura trayectoria.

El próximo aviso de ciclón tropical se emitirá a las seis de la tarde de hoy jueves.

Ver lejos, ver bien: una aproximación al pensamiento estratégico de Fidel Castro

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Para Raúl Roa García, el culto y cubanísimo Canciller de la Dignidad, “Fidel oye la hierba crecer y ve lo que está pasando al doblar de la esquina”[i] A similar criterio llega el experimentado presidente de la República Argelina Democrática y Popular, Abdelazis Bouteflika, cuando asevera: “Fidel viaja al futuro, regresa y lo explica”[ii].

Bouteflika exterioriza la suya cuando Fidel se aproxima a sus 76 años y ya ha encarado, con éxitos incuestionables, desafíos políticos y militares que le demandaron poner en acción su capacidad de pensar y actuar con perspectiva estratégica, esto es, cuando ya está más que consagrada su proyección política mundial, en su doble condición de estadista y líder político revolucionario.


¿Cómo interpretar y/o entender el sustrato común de afirmaciones tan distantes en el tiempo y respecto a las etapas de desarrollo del liderazgo de Fidel a las que aluden? ¿Qué factores explican el rasgo que ambas figuras exaltan: la capacidad previsora del líder cubano?

Una primera explicación, admisible hasta un punto en su caso, podría ser esta: “Fidel es un estadista y un dirigente revolucionario de características excepcionales”.

Es factible sustentar dicha excepcionalidad con innumerables evidencias empíricas, desde las ideas innovadoras que defendió y supo socializar con vocación, sentido didáctico y deleite de pedagogo, hasta la enorme gama de acciones suyas que muestran cómo es factible que se forje un  liderazgo revolucionario de pensamiento estratégico, capaz de influir en el comportamiento de la mayoría de un pueblo, cuando se funden en una misma persona intelecto superior, carisma inusual, sólidos valores morales y éticos forjados desde la infancia, estudios sistemáticos bien asimilados, sensibilidad humana natural y objetivos altruistas, de justicia y entrega a los demás, entre otros atributos generadores de empatía, autoridad y admiración.

Pero esta explicación resulta insuficiente para entender cómo él llega a oír “la hierba crecer”, o “viajar al futuro para explicarlo luego”. Necesita de los elementos explicativos para responder estas dos preguntas claves:

  1. ¿Cómo Fidel desarrolló tal capacidad de previsión estratégica desde su época juvenil?
  2. ¿Qué interrelación existe entre dicha capacidad de previsión, o prospectiva como algunos le llaman, con el modo como él fue perfeccionando un pensamiento estratégico[iii] de alta complejidad, sistemático y educado con disciplina evidente?

Aproximarnos a este último asunto, es equivalente a entender la vigencia del modo fidelista de conocer y transformar la realidad social como un todo, en cuanto político de cultura enciclopédica[iv] que se impuso como objetivo de vida socializar sus ideas humanistas y de justicia, pero de forma comprensible para las amplias masas, de Cuba y el mundo, a partir de su convicción martiana de que “Patria es Humanidad”.

Intervención de Fidel en la Mesa Redonda Especial en homenaje al Héroe Nacional de Cuba, José Martí, en el teatro Karl Marx, el 19 de mayo de 2005. Foto: Archivo Sitio Fidel Soldado de las Ideas.

Abordar el tema contribuye, además, a identificar cómo el líder cubano fue desarrollando su capacidad de análisis y síntesis, así como la habilidad para articular el pensamiento abstracto con la realidad concreta (Martínez, 2017); combinar la fundamentación cuantitativa con la cualitativa; ver los nexos indisolubles entre tradición histórica, economía, cultura, ética y compromiso político con los más humildes e identificar, en suma, lo esencial de lo secundario.

El Che Guevara, agudo observador de la naturaleza humana, se aproxima al asunto a partir de una caracterización del líder de la Revolución cubana[v] en la cual:

  1. Retrata rasgos sustantivos de su personalidad (“audacia, fuerza y valor”).
  2. Revela elementos de su estilo de dirección (“extraordinario afán de auscultar siempre la voluntad del pueblo”, “amor infinito” al pueblo).
  3. Identifica principios políticos que operan como articuladores de todas sus acciones (“capacidad de aglutinar, de unir”, de oponerse a la “división que debilita”, “capacidad de dirigir a la cabeza de todos”).
  4. Aborda el tema objeto de análisis: su “capacidad de prever el futuro”.

Al respecto, aporta varias claves: “capacidad para asimilar los conocimientos y las experiencias, para comprender todo el conjunto de una situación dada sin perder de vista los detalles” y “amplitud de visión para prevenir los acontecimientos y anticiparse a los hechos”.

De esta manera, el Guerrillero Heroico nos coloca ante el desafío de entender cómo solía operar en Fidel el proceso del conocimiento de la realidad (perspectiva epistemológica), sobre todo a la hora  de  descomponer de manera compleja, multifactorial y dialéctica la de carácter político, con la que tuvo que lidiar a lo largo de su vida como revolucionario, sin perder de vista las exigencias del “sentido del momento histórico”[vi], ni las demandas del comportamiento ético de raigal tradición martiana.

Inauguración de la escuela Oscar Lucero en Holguín, convertida de cuartel en escuela para niños, 1960. Foto: cheguevaralibros.com

De formación humanista, cultura erudita y una sólida formación marxista-leninista, no dogmática ni autoritaria, Fidel comprende la importancia del diálogo directo tanto con el pueblo de saber empírico, como con los expertos en las más disímiles materias. Con unos y otros establece intercambios orientados a encontrar la esencia de los problemas más acuciantes para la sociedad y para sus interlocutores, mediante una relación de comunicación exenta de tabúes y siempre orientada a descubrir y aprehender la verdad subyacente en el asunto debatido.

Muestra tener plena conciencia de que no existe política sustentable de largo plazo, léase estratégica, si ella no está anclada sobre sólidas definiciones teóricas, y si carece de apoyo popular organizado y consciente. Comprende, además, que la más sólida de las teorías, si no pasa la prueba vital de la práctica, quedará en el campo de la especulación inocua, sea en el ámbito de la política interna o de la internacional.

Ello explica su conocido afán de estudio, y sobre todo su búsqueda incesante de vías y modos de verificar, en los hechos, la pertinencia o no de una solución identificada como posible o deseable. Le ayuda su convicción ética de que el “…revolucionario no se siente nunca satisfecho, ni puede sentirse, tiene que ser un eterno inconforme”[vii].

En este punto se revela de manera más clara su formación dialéctica de base marxista: sabe lidiar con las contradicciones del desarrollo en todos los campos, y aprovecha las contradicciones – las del enemigo y las que genera la propia construcción del socialismo – para anticipar respuestas contundentes en el primer caso y encontrar soluciones novedosas, en el segundo.

Esta habilidad, a nivel político, explica que haya sido, a la vez, arquitecto de las más grandes realizaciones de la Revolución, cronista de ellas y, sobre todo, crítico honesto de las que mostraron insuficiencias, fallas o errores. Su verdadera visión estratégica se aprecia a la hora de analizar y resolver los errores, más que en el momento de examinar las victorias y los logros.

Al practicar la crítica y la autocrítica en el sentido martiano de que “criticar no es morder”, sino ejercer el criterio desde la buena fe en los asuntos relacionados con el bienestar colectivo, logró anticipar y advertir a todos, más de una vez, tendencias negativas en el proceso de construcción socialista que requerían de solución con participación de la sociedad.

En varios momentos de la historia reciente así se pudo constatar, con esta característica infaltable: el análisis de las fallas y errores mediante el diálogo diáfano con el pueblo, o con los sectores sociales concernidos en cada caso. Evitó siempre las pseudo-soluciones verticalistas y unilaterales. Esta premisa marcaba sus análisis y decisiones: no se debe tomar ninguna decisión mientras el pueblo no la entienda

La convicción fidelista de que el pueblo debe ser, desde su heterogénea composición, sujeto social protagónico de las rectificaciones a hacer, quizás ayude a explicar por qué y cómo el “proceso de rectificación de errores y tendencias negativas”, ocurrido en la etapa 1986 a 1989, preparó subjetivamente al país para resistir las duras pruebas del llamado período especial. Él ya intuía que el socialismo este-europeo y la propia URSS estaban en fase de autodestrucción. Así lo expresó en Camagüey y sorprendió a todos con su visionaria advertencia el 26 de julio de 1989.

Evidenció su pensamiento estratégico a la hora de visualizar en fecha temprana los complejos esfuerzos para transformar a Cuba en un país de “hombres de ciencia”, así como al trabajar con ahínco a la hora de interrelacionar ciencia, desarrollo e innovación en las condiciones de país de escasos recursos naturales, bloqueado de forma inmisericorde por los EE.UU. y obligado a formar sus propios recursos humanos calificados a ritmo acelerado.

Combinó su perspectiva estratégica a la hora de pensar el futuro de Cuba y su Revolución, cuando decide encarar el desafío de qué hacer para contribuir a la participación política y social más plena de los creyentes y sus iglesias en el proceso de construcción de la vía cubana al socialismo.

En esta línea de pensamiento, los acuerdos del Cuarto Congreso del PCC ensancharon, a nivel político, la base social de la democracia socialista; reconocieron, en el plano histórico, los aportes de los cristianos revolucionarios a las luchas por la independencia nacional y el propio socialismo; y, en tercer lugar, fueron una confirmación palpable de la capacidad ética de la Revolución para rectificar todo lo que lo demande para bien de la nación y el proyecto de sociedad socialista en construcción.

En el campo de la política internacional, su intuición no solo le permitió evadir trampas y obstáculos diseñados por la Casa Blanca para asfixiar la economía cubana y aislar políticamente a Cuba, sino que diseñó respuestas y conjuntos de respuestas que colocaron a la Revolución en posición de ofensiva. Baste, como ejemplo, la votación abrumadora contra el bloqueo en las Naciones Unidas que ha terminado aislando a los EE.UU. y su aliado sionista del medio oriente.

Pronuncia su histórico discurso durante el XV Período de Sesiones de la Asamblea General de la ONU. Foto: Prensa Latina

Más de una vez Fidel advirtió con anticipación las contradicciones en el seno del propio sistema capitalista hegemónico. Ello le permitió desarrollar campañas internacionales de opinión que pusieron en jaque a los portadores de las soluciones neoliberales. Las batallas contra la deuda externa y luego contra el ALCA así lo confirmaron.

En su método de descubrir y asimilar los desafíos de la cambiante realidad externa de un país en revolución, urgido de soluciones rápidas y eficaces, y obligado a garantizar una proyección internacional de alcance múltiple, para neutralizar el sistema de medidas hostiles diseñado por las élites imperiales de Washington, creó un poderoso e interrelacionado sistema de relaciones internacionales, con protagonismo social amplio, organizado y cada vez más consciente, que pasó a ser soporte de inestimable valor para la diplomacia cubana.

Decenas de ejemplos podrían mencionarse en las más variadas esferas del quehacer nacional, desde la economía a la ciencia y la cultura, desde la política a la defensa del país.

Pero con el acumulado de evidencias disponible, hoy se puede afirmar, a modo de síntesis preliminar, que el líder cubano desarrolló una poco frecuente capacidad para intuir las expresiones no visibles del comportamiento humano y social, de una manera que le permitió anticipar escenarios (históricos, políticos y militares, entre otros), mediante una combinación excepcional de los elementos racionales del proceso de toma de decisiones en política, con la intuición que nace de una especial capacidad para asociar de manera lógica hechos y comportamientos humanos, individuales o colectivos.

La sobrevivencia de Cuba como nación y como Revolución, debe mucho a esa manera fidelista de ver bien y lejos en el horizonte.