El ultimátum de Trump y la consagración de la mentira23 febrero 2019 | 24 Comentarios

Posted on

Por Francisco Arias Fernández

La estrategia del gobierno de los Estados Unidos para intentar derrocar la Revolución Bolivariana de Venezuela, tejida quizás mucho antes de la inevitable victoria de Hugo Chávez como Presidente, puede pasar a la historia como una de las más crueles, sucias y perversas en la historia de la humanidad, teniendo en cuenta que ha echado mano a las peores fórmulas con operaciones encubiertas, tácticas de guerra psicológica, guerra biológica, golpes de estado (militares, parlamentarios, económicos y diplomático con la mano de la embajada yanqui), sabotajes, terrorismo y la desfachatez de convocar al ejército  a derrocar por la fuerza al gobierno legítimo elegido por el pueblo.

El gobierno estadounidense y su títere Guaidó esperan que este sábado el ejército venezolano, tras las amenazas de Donald Trump de poner fin por la fuerza al gobierno democráticamente elegido de Nicolás Maduro y las “promesas” de amnistía para quienes se rindan o deserten, traicionen al pueblo y dejen el camino libre para la entrada del caballo de Troya, la inventada “ayuda humanitaria” que el ejército intervencionista de EE.UU. ha trasladado por el corredor de guerra, entre la Florida (otra vez) y Colombia, como muchas veces, que se presta como portaviones contra pueblos hermanos.

Es la misma Colombia donde Washington tiene siete bases militares para combatir a la guerrilla, agredir a los pueblos de Nuestra América y en última instancia pieza clave del cínico show y pretexto injerencista de la guerra contra el narcotráfico. Es la fuente inagotable de agentes y oficiales de la Agencia Central de Inteligencia para sus crímenes, punto de reclutamiento global para organizar células terroristas que luego aparecen en lejanos y “oscuros rincones” del planeta tildados de mercenarios internacionales por los mismos jefes militares que los reclutaron y armaron.

Es la Colombia favorecida por las campañas de publicidad para atrapar el corazón de los turistas estadounidenses, mientras se desangra todas las semanas con el asesinato de líderes obreros, campesinos, estudiantiles, integrantes de partidos de la oposición y exguerrilleros. Miles de muertos y familias destruidas que ensombrecen los acuerdos de paz, que poco le importan a magnates locales y foráneos, empeñados en llevarse a sus millonarias cuentas bancarias en Nueva York o la aliada Europa las riquezas de Latinoamérica, a costa de la masacre y el sufrimiento de sus pueblos. Ya lo vimos en las telenovelas locales mediante los mafiosos, ahora son los presidentes.

Miedo a lo Trump: “O te rindes o los pierdes todo”

Acostumbrado al desprecio y la prepotencia en el trato con sus subordinados en la Casa Blanca, en sus relaciones con la prensa, con sus aliados europeos, con sus vecinos más cercanos en las fronteras norte y sur, e incluso con su esposa y otros familiares, el pasado lunes en un discurso hitleriano Donald Trump lanzó un ultimátum al mismo ejército que antes incitó a derrocar por un golpe militar a Maduro, le lanzó como advertencia de que abandonan al presidente venezolano o lo “pierden todo”.

Trump fue incluso más lejos al advertir  que si los soldados venezolanos no aceptan la oferta de amnistía, “no encontrarán un puerto seguro ni una salida fácil ni escapatoria alguna”. ¿Quiénes escapan en el mundo a tal ultimátum? ¿Es solo para los soldados del país sudamericano o es una prerrogativa absoluta del elegido imperial para imponer su propia voluntad al resto de los humanos cuando en su cuestionado raciocinio considere que algo está bien o mal? ¿Por qué hacen silencio los defensores del derecho internacional y la soberanía en la sofisticada Europa, la que se ha brindado para apoyar la tragicomedia estadounidense?

The New York Times, en un editorial lleno de mentiras y manipulación antivenezolanas, acorde a las órdenes de los monopolios de la desinformación y la preparación mediática para la invasión, no ha podido dejar de afirmar que “no se sabe si las duras palabras de Trump tendrán el efecto deseado o el opuesto: unir a la base de Maduro a su favor (…) Lo que sí está claro es que la estrategia que está implementando el gobierno de Estados Unidos —amenazas de guerra y el uso de la ayuda como arma— es peligrosa y posiblemente contraproducente para ayudar a los venezolanos”.

Idéntica fórmula aplicada a la República Popular Democrática de Corea, en la mismísima tribuna de las Naciones Unidas, cuando prometió exterminarla de la faz de la tierra mediante sus cohetes nucleares. El miedo y la mentira tratan de imponerse como lenguaje de quien se proclama líder de la cruzada mundial contra el socialismo, mientras clínicos y jueces tratan de establecer la aptitud del magnate para ocupar el trono imperial y dar órdenes en su propio país.

Doctrina Monroe, fascismo europeo y Operación Cóndor se entremezclan en las raíces del gabinete de guerra que coordinan directamente el vicepresidente Mike Pence y el asesor de seguridad nacional John Bolton, artífices de la mentira y el odio, quienes han dado riendas sueltas a los planes macabros contra América Latina de los congresistas mafiosos de la Florida.

The New York Times también reconoce que “este es un equipo de mala reputación”, pues “Bolton cuenta con el apoyo de Elliott Abrams, el nuevo enviado especial de Estados Unidos a Venezuela, quien se declaró culpable de engañar al Congreso sobre el escándalo Irán-Contras, en la década de los ochenta, y otras interferencias estadounidenses en Centroamérica.

La Cancillería de Rusia ha expresado su preocupación con la concentración de fuerzas militares estadounidenses en Colombia y de que con su acumulación de supuestos suministros humanitarios en la frontera el Pentágono estuviera entregando municiones, armas y explosivos a la oposición venezolana para desatar la provocación.

La opción militar es la que Trump y sus halcones locos insisten en favorecer. El olor a azufre que el Comandante Chávez sintió en la tribuna de la ONU tras el discurso de George W. Bush, ha nublado el cielo de América con la actual administración fascistoide, que en la frontera venezolana-colombiana puede crear un lago de sangre que mañana se convierta en mar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s