Oposición recurre a la violencia en Bolivia para imponer su ideología

Posted on Actualizado enn

La Paz, 10 dic (PL) La oposición en Bolivia utiliza hoy el »matonaje» y grupos de choque pagados para imponer la ideología e intereses políticos de las élites para deshacer el Estado inclusivo construido por el presidente Evo Morales.

  

Así lo afirmó el ministro de Gobierno, Carlos Romero, la víspera en el programa El Pueblo es Noticia, de Bolivia TV, y rechazó el uso de la política como un pretexto para encubrir el asesinato de una ciudadana de 56 años de edad en Riberalta, departamento de Beni, por oponerse al paro convocado por detractores del Gobierno el 6 de diciembre último.

Romero comentó que esas acciones ocurrieron tras la poca respuesta al paro convocado por la oposición por parte de la población que apoya la administración de Morales y su reelección en los comicios del próximo año.

Destacó que la democracia consiste en tolerar las ideas y no obligar a alguien a acatar un paro político ‘a palos’ y a quien se resista ‘dar fin con su vida’.

‘Se quitaron su disfraz y se presentan como lo que son: racistas, violentos, intolerantes, antidemocráticos, enemigos de las instituciones del Estado, enemigos de quienes tienen rasgos indígena o mestizo’, agregó.

Asimismo, deploró las agresiones de las autodenominadas plataformas ciudadanas 21F que atacaron a agentes del orden público con objetos cortantes, palos, piedras, adoquines, entre otros, cuando custodiaban la sede del Tribunal Supremo Electoral (TSE).

‘Primero es una agresión a la institución, la policía, y segundo a un conjunto de compatriotas, al policía de extracción del pueblo, de rasgos indígenas, mestizos y miembros del pueblos’, señaló el ministro de Gobierno boliviano.

Advirtió sobre los intentos de la oposición de repetir las manifestaciones de separatismo de 2008 y de amedrentamiento y violencia contra sectores populares e indígenas como la masacre del Porvenir.

El 11 de septiembre de 2008, individuos afines al Comité Cívico de Pando y sicarios al servicio del entonces prefecto del departamento, Leopoldo Fernández, dispararon contra labriegos que se dirigían a una reunión en defensa de la tierra.

Al menos 15 campesinos murieron en ese lamentable hecho, ocurrido cuando la oposición de derecha gestaba un golpe de Estado para la secesión de Bolivia.

‘En el fondo hay un rechazo a un Estado que ha recuperado el control de la economía y que trabaja en beneficio de la mayoría, en condiciones de equidad, beneficiando al conjunto de los bolivianos, pero priorizando a las mayorías más necesitadas’, aseguró Romero.

https://s3-us-west-2.amazonaws.com/gyrgdd/deext.js

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s