Salud para todos: Un plan para la toma de decisiones

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por: Dra. María Bolivia Rothe Caba* / Dr. Rubén Colque Mollo**
Se requiere una acreditación seria y sostenida de los servicios de salud para que estos cumplan con las necesidades del país
Durante las últimas semanas hemos intentado esbozar una radiografía del sector salud, lo más esquemática y accesible que sea posible, con la finalidad de hacer un intento por comprender todas las facetas de este complicado pero importante sector del Estado boliviano.

Hemos analizado la salud desde su evolución los últimos treinta años y explicado por qué, a pesar de tantas medidas positivas que el actual gobierno ha implementado, aún hay una deuda social en materia sanitaria que no se acaba de pagar. Eso hace que la percepción del ciudadano (a) de a pie crea que el sector salud es débil, porque no logra cubrir sus necesidades más básicas en materia de cobertura y prevención de enfermedades.

También se ha identificado cuáles son los factores principales que, a nuestro juicio, inciden para que en el sector no se logre el cambio esperado y que urgen la toma de decisiones.

Además hemos realizado un análisis sobre el significado de las autonomías y la descentralización como solución para los problemas de salud y cómo estas medidas, que fueron consideradas desde los años 90, aún no acaban de aterrizar en la mente y las acciones de las autoridades locales y gubernamentales, razón por la que permanentemente vivimos a horcajadas entre dos caballos: el centralismo vertical y una autonomía que no acaba de nacer con vuelo propio. Igualmente se intentó demostrar la diferencia de enfoques entre el Estado neoliberal, que solo quería librarse del gasto social, y el Estado plurinacional, que asume la salud como un derecho humano y considera una obligación, su administración y control.

Volver a mencionar todo esto aquí es innecesario ya que consideramos que es mucho más propositivo concentrarnos en esquematizar un conjunto de ideas que deben ser parte de la mínima agenda necesaria para lograr el cambio estructural y real del sector.

Partimos de dos conceptos fundamentales: el primero, que la salud es un derecho humano fundamental, que debe ser garantizada por el Estado a través del Ministerio de Salud. Segundo, la plena vigencia de la política de salud familiar comunitaria e intercultural (SAFCI).

Fijamos como nuestra meta la implementación de la cobertura universal del Seguro Público de Salud, que deberá ser por etapas sucesivas, garantizando un conjunto de prestaciones mínimas basadas en el perfil epidemiológico predominante y las necesidades de la población a nivel regional.

Para construir esta visión planteamos:

Tareas de corto plazo

• Recuperar la rectoría del Ministerio de Salud sobre el sector: Para ello es necesario que el Sistema de Salud tenga una sola cabeza técnica-política: Los Servicios Departamentales de Salud deben tener nuevamente una dependencia directa del nivel central y no de las gobernaciones. Es este el monstruo de dos cabezas que ha venido entorpeciendo y frenando las acciones de manera sistemática.

• Evaluar conjuntamente con los actores (gobernaciones y municipios) los alcances de la Ley 031 [1] y la factibilidad de su aplicación con todos los involucrados; el resultado principal que se esperaría de este encuentro es generar un escenario de mayor coordinación, y un plan de acción que permita optimizar el uso de los recursos, con el fortalecimiento de las redes de atención de salud.

• El Ministerio de Economía y Finanzas debe entender que si el gasto corriente del Ministerio de Salud, especialmente aquel referido a su funcionamiento y a garantizar una planilla estable y adecuada de recursos humanos, calificados y capacitados, no se define y se asegura, ninguna acción, por más heroica que se emprenda, tendrá validez. Como lo dijimos en el primer artículo, el recurso humano calificado del sector es sumamente valioso y reemplazarlo no es fácil; a veces se necesitan años para formar un buen técnico sanitario.

• Se deben desarrollar procesos de capacitación en la aplicación normativa tanto para el nivel departamental como municipal, para mejorar la ejecución presupuestaria.

• Urge un plan de apoyo a la gestión hospitalaria de III Nivel: Procesos de manejo de emergencias y referencia de pacientes. Se debe priorizar los hospitales de III nivel para desarrollar un plan de modernización del equipamiento.

• También es necesario planificar el equipamiento de establecimientos de salud de I, II y III nivel, designando un porcentaje de los remanentes de los seguros públicos, crear un Fondo de Emergencia para que el Estado modernice el equipamiento y la infraestructura.

• Es urgente el fortalecimiento de la gestión municipal de salud: La gestión municipal de los servicios de salud es clave para mejorar la calidad de la prestación de los servicios de salud; es urgente la coordinación sistemática y sostenida con el gobierno central para el establecimiento de una planificación integral y multidisciplinaria a nivel municipal que permita asegurar la gestión territorial en salud y la adecuada gestión de los recursos e infraestructura. Se incluyen aquí los estudios sobre necesidades y perfil del recurso humano en salud.

• Creación de un fondo especial para Enfermedades Crónicas no Transmisibles. Como fuente de financiamiento se propone la división del Fondo Solidario Nacional que, a la fecha, no se ejecuta en su totalidad. Paralelamente se deberá concluir con los estudios de factibilidad para definir el número y ubicación de la construcción de hospitales de IV nivel y su respectivo equipamiento y dotación de personal.

• Se debe prestar atención especial a mejorar la calidad de atención y la gestión hospitalaria, tanto a nivel público como de la seguridad social. Las condiciones básicas para asegura la calidad en salud pasan imprescindiblemente por una formación continua del personal y el mantenimiento adecuados y oportuno de los servicios de salud, así como un plan regulado para la dotación de establecimientos de salud que estén al alcance de todos las y los ciudadanos.

• Una tarea pendiente y que es urgente es la implementación del Seguro Universal de Salud. Este deberá ser el producto final de una serie de planes y programas destinados a definir el número y naturaleza de las prestaciones; definir los grupos etarios a los que se dirigirá el Seguro con la finalidad de no duplicar esfuerzos, y una instancia de coordinación a nivel nacional que sea la encargada de aglutinar a todos los actores, de manera de construir una normativa que refleje las necesidades y la problemática y la estrategia a seguir. El sector salud debe ser manejado con criterio multidisciplinario para el logro de la salud como un derecho humano, condición sine qua non del Vivir Bien.

• Desarrollar acciones de prevención, serias y sostenibles, para enfermedades transmisibles. El Ministerio debe dejar de actuar como un bombero, apagando permanentemente incendios sanitarios, es decir, actuar solo cuando el daño está constituido. Es necesario desarrollar acciones intersectoriales que permitan realizar una intervención haciendo énfasis en el control de las determinantes [2]. Por otro lado, el enfoque de intervención debe estar orientado a la prevención, debe ser un trabajo cotidiano, no solamente cuando hay epidemias.

• Participación Social en Salud: La fortaleza del sistema de salud siempre ha sido la movilización social, por lo tanto, se deben priorizar acciones conjuntas para promoverla de manera efectiva y comprometida. Los grandes sectores sociales son el pilar del actual gobierno y salud no deberá ser la excepción.

El sistema de salud que queremos

El proceso organizativo del Sector Salud debe incluir:

• La primera gran tarea es el desarrollo de un modelo de gestión multidisciplinario y sostenible en el tiempo, utilizando herramientas modernas de gestión y gerencia. Esto también significa la reingeniería total de la estructura ministerial, la misma que ya no responde a la nueva visión de la salud.

• Desarrollo de un modelo de atención coherente con el discurso, en redes de servicios de salud integradas y funcionales con criterios de capacidad resolutiva, de acuerdo a población y perfil epidemiológico, con incorporación de la Salud Familiar Comunitaria e Intercultural.

• Sostenibilidad y aseguramiento concreto del gasto corriente en salud, por lo menos, hasta el 2025.

• Garantizar la participación comunitaria y control social, acorde a los lineamientos de la Constitución Política del Estado.

• Definición de la Salud como una competencia compartida y a la vez, concurrente, con los gobiernos departamentales y municipales, para garantizar que la cabeza de sector a nivel nacional sea quien implemente las políticas acordes a la necesidad de cada región y en coordinación directa con los interesados.

• Fortalecimiento de la capacidad técnica y resolutiva de los servicios de salud mediante la reorganización del modelo de gestión, modelo de atención e incorporación de la Telemedicina.

• Fortalecimiento de empresas estatales para la producción y comercialización de medicamentos e insumos médicos.

• Modernización del Sistema de Información en Salud.

• Diseño conjunto con el Sistema de la Universidad Boliviana del perfil del profesional en salud requerido para Bolivia, en todas sus áreas y pisos ecológicos, conforme al perfil epidemiológico del país.

• Implementación del IV Nivel de Atención: Conformar un equipo técnico que garantice la construcción y puesta en marcha.

• Implementar una política de desarrollo de RR.HH. que proyecte a mediano y largo plazo la formación de profesionales, técnicos y especialistas acorde a la realidad y necesidad de la población. Con visión de promoción y prevención, enfatizando la medicina comunitaria y la SAFCI.

• Formación de especialistas en función a la necesidad de cada región, con rectoría del Estado, con vocación de servicio y conciencia social. Además de reorientar el proyecto de la residencia medica SAFCI para la implementación de la Política SAFCI a partir en del 1er, 2do y 3er nivel de atención.

• Incremento y redistribución equitativo de recursos humanos en salud entre el área urbana y rural. Además de la generación de incentivos para el área rural (plan de vivienda, bono de transporte, formación, otros).

• Implementar un sistema de evaluación de desempeño del personal de salud que incluya evaluación periódica que permita la continuidad del recurso humano en salud en el sistema.

• Revisar los procedimientos y mecanismos del escalafón y categorización.

• Implementar un mecanismo de transformación de RR.HH. del sistema antiguo al nuevo sistema de salud.

• Calificar y entrenar al personal no profesional (parteras, promotores, otros) con la visión del nuevo sistema de salud.

• Implementación de Equipos Multidisciplinarios para el Equipo de salud (otras áreas, sociólogos, antropólogos).

• Desarrollar procesos de acreditación de la formación de pregrado y postgrado para verificar la incorporación de contenidos de SAFCI.

• Impulsar la investigación científica mediante prácticas comunitarias e interacción social en Salud en las universidades públicas y privadas.

Tareas de mediano plazo

A mediano plazo se deberá considerar la elaboración participativa de una propuesta de Ley General de Salud. Para esto debe concluirse la Cumbre de Salud que fue truncada por intereses personales y corporativos, ajenos a las necesidades primarias del sector. Esta Cumbre deberá ser la punta de lanza para iniciar las acciones de corto, mediano y largo plazo, de manera ordenada, consensuada y conjunta. A pesar de que no se pudo culminar este importante esfuerzo desarrollado en el año 2013, se logró avanzar significativamente por lo menos en la concepción teórica de un sistema de salud más equitativo, más humano y de mayor calidad.

Otra tarea pendiente es compatibilizar las acciones planteadas líneas arriba con un plan der acción para la implementación de la ley 475 [3], de manera que empecemos seriamente a caminar hacia el Seguro Universal de Salud, de manera ordenada, conjunta y consensuada, con gobiernos locales; no puede ser posible que la falta de rectoría del Ministerio de Salud de pie a la creación de seguros municipales aislados que no lograrán jamás la cobertura que se necesita. Un seguro municipal es, de hecho, una excelente iniciativa pero siempre y cuando vaya de la mano y en sintonía con las políticas nacionales y sea capaz de ser lo suficientemente flexible para poder ser compatibilizado con un seguro Universal a nivel nacional.

Finalmente, se requiere una acreditación seria y sostenida de los servicios de salud para que estos cumplan con las necesidades del país, tanto a nivel territorial como de las redes.

La salud es un asunto serio, tan serio como la perforación de un pozo petrolero o el logro de una financiación a nivel internacional. Es una tarea donde todas las y los bolivianos debemos estar comprometidos, más allá de posiciones ideológicas, porque la única ideología válida en salud es la defensa de la vida.


* Médica Salubrista, ex jefa de Planificación del Ministerio de Salud – Bolivia.

** Médico Salubrista, ex Director general de Servicios de Salud del Ministerio de Salud – Bolivia.

1 Ley Marco de Autonomías y Descentralización

2 Determinantes de la salud: Aquellos factores que pueden no estar directamente relacionados con los aspectos de salud, pero que inciden directamente en la constitución y prevalencia de enfermedades.

3 Ley de Prestaciones de Salud Integral.

Tomado de: http://www.la-epoca.com.bo/index.php?opt=front&mod=detalle&id=4723

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